SB 3 : El Status Quo.

CANTO 3.

CAPÍTULO 1. LAS PREGUNTAS DE VIDURA.

CAPÍTULO 2. RECORDANDO A ®RŸ KṚṢṆA.

CAPÍTULO 3. LOS PASATIEMPOS DEL SEÑOR FUERA DE VṚNDĀVANA.

CAPÍTULO 4. VIDURA SE DIRIGE A MAITREYA.

CAPÍTULO 5. CONVERSACIONES DE VIDURA CON MAITREYA.

CAPÍTULO 6. LA CREACIÓN DE LA FORMA UNIVERSAL.

CAPÍTULO 7. PREGUNTAS ADICIONALES DE VIDURA.

CAPÍTULO 8. GARBHODAKAŚĀYĪ VIṢṆU MANIFIESTA A BRAHMĀ.

CAPÍTULO 9. LAS ORACIONES DE BRAHMš EN POS DE LA ENERGÍA CREATIVA.

CAPÍTULO 10. LAS DIVISIONES DE LA CREACIÓN.

CAPÍTULO 11. CÁLCULO DEL TIEMPO A PARTIR DEL ÁTOMO.

CAPÍTULO 12. LA CREACIÓN DE LOS KUMšRAS Y DE OTROS.

CAPÍTULO 13. LA APARICIÓN DE ®RŸ VARšHA.

CAPÍTULO 14. DITI QUEDA EMBARAZADA AL ATARDECER.

CAPÍTULO 15. DESCRIPCIÓN DEL REINO DE DIOS.

CAPÍTULO 16. LOS DOS PORTEROS DE VAIKUṆṬHA, JAYA Y VIJAYA, MALDECIDOS POR LOS SABIOS.

CAPÍTULO 17. LA VICTORIA DE HIRAṆYĀKṢA EN TODAS LAS DIRECCIONES DEL UNIVERSO.

CAPÍTULO 18. LA BATALLA ENTRE EL AVATĀRA JABALÍ Y EL DEMONIO HIRAṆYĀKṢA.

CAPÍTULO 19. LA MUERTE DEL DEMONIO HIRAṆYĀKṢA.

CAPÍTULO 20. CONVERSACIÓN ENTRE MAITREYA Y VIDURA.

CAPÍTULO 21. CONVERSACIÓN ENTRE MANU Y KARDAMA.

CAPÍTULO 22. EL MATRIMONIO DE KARDAMA MUNI Y DEVAHŪTI.

CAPÍTULO 23. LA LAMENTACIÓN DE DEVAHŪTI.

CAPÍTULO 24. LA RENUNCIACIÓN DE KARDAMA MUNI.

CAPÍTULO 25. LAS GLORIAS DEL SERVICIO DEVOCIONAL.

CAPÍTULO 26. PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA NATURALEZA MATERIAL.

CAPÍTULO 27. COMPRENSIÓN DE LA NATURALEZA MATERIAL.

CAPÍTULO 28. INSTRUCCIONES DEL SEÑOR KAPILA SOBRE LA EJECUCIÓN DE SERVICIO DEVOCIONAL.

CAPÍTULO 29. EL SEÑOR KAPILA EXPLICA EL SERVICIO DEVOCIONAL.

CAPÍTULO 30. EL SEÑOR KAPILA EXPLICA LAS ACTIVIDADES FRUITIVAS DESFAVORABLES.

CAPÍTULO 31. LAS ENSEÑANZAS DEL SEÑOR KAPILA SOBRE LOS MOVIMIENTOS DE LAS ENTIDADES VIVIENTES.

CAPÍTULO 32. EL ENREDO EN ACTIVIDADES FRUITIVAS.

CAPÍTULO 33. ACTIVIDADES DE KAPILA.

CAPÍTULO 1.

LAS PREGUNTAS DE VIDURA.

VERSO 1.

®ukadeva Gosvāmī dijo: Tras renunciar a su próspero hogar e internarse en el bosque, el rey Vidura, el gran devoto, hizo la siguiente pregunta a Su Gracia Maitreya Ṛṣi.

VERSO 2.

¿Qué más se puede decir de la residencia de los Pāṇḍavas? ®r… Kṛṣṇa, el Señor de todas las cosas, actuaba como vuestro ministro. Solía entrar en esa casa como si de la Suya propia se tratara, y no prestaba atención alguna a la casa de Duryodhana.

VERSO 3.

El rey preguntó a ®ukadeva Gosvāmī: ¿Dónde y cuándo tuvo lugar el encuentro y la conversación entre el santo Vidura y Su Gracia Maitreya Muni? Mi señor, por favor, ten la bondad de describirnos eso.

VERSO 4.

El santo Vidura era un gran devoto puro del Señor, y, por lo tanto, las preguntas que hizo a Su Gracia Maitreya Ṛṣi deben haber sido muy significativas, del más alto nivel, y aprobadas por los círculos eruditos.

VERSO 5.

®r… S™ta Gosvāmī dijo: El gran sabio ®ukadeva Gosvāmī era sumamente experimentado y estaba complacido con el rey. Así pues, siendo preguntado por el rey, le dijo: «Por favor, oye atentamente la exposición de los temas».

VERSO 6.

®r… ®ukadeva Gosvāmī dijo: El rey Dhṛtarāṣṭra, cegado por la influencia de los deseos impíos de nutrir a sus deshonestos hijos, prendió fuego a la casa de laca para quemar a sus sobrinos huérfanos de padre, los Pāṇḍavas.

VERSO 7.

El rey no prohibió la abominable acción de su hijo Duḥśāsana de coger el cabello de Draupad…, la esposa del santo rey Yudhiṣṭhira, a pesar de que sus lágrimas empapaban el polvo rojo que adornaba su pecho.

VERSO 8.

Yudhiṣṭhira, que había nacido sin enemigo alguno, fue vencido en el juego de un modo sucio. Pero debido a que había hecho el voto de la veracidad, marchó al bosque. Cuando regresó a su debido tiempo y suplicó que se le devolviera su legítima porción del reino, fue rechazado por Dhṛtarāṣṭra, que estaba dominado por la ilusión.

VERSO 9.

®r… Kṛṣṇa fue enviado por Arjuna a la asamblea como maestro espiritual del mundo entero, y aunque algunos [como Bhīṣma] escucharon Sus palabras como si de puro néctar se tratara, no ocurrió así con los demás, que estaban completamente desprovistos del más mínimo vestigio de obras piadosas pasadas. El rey [Dhṛtarāṣṭra o Duryodhana] no tomó muy en serio las palabras de ®r… Kṛṣṇa.

VERSO 10.

Cuando Vidura fue invitado por su hermano mayor [Dhṛtarāṣṭra] para una consulta, entró en la casa y dio instrucciones que eran justamente las pertinentes. El consejo de Vidura es bien conocido, y sus instrucciones son aprobadas por expertos ministros de Estado.

VERSO 11.

[Vidura dijo:] Ahora debes devolver la porción legítima a Yudhiṣṭhira, quien no tiene enemigos y ha estado tolerando sufrimientos indescriptibles por tus ofensas. Él está aguardando con sus hermanos menores, entre los cuales se encuentra el vengativo Bh…ma, respirando pesadamente como una serpiente. Sin duda, tú le temes.

VERSO 12.

®r… Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, ha aceptado a los hijos de Pṛthā como parientes Suyos, y todos los reyes del mundo están con ®r… Kṛṣṇa. Él está presente en Su hogar con todos Sus familiares, los reyes y príncipes de la dinastía Yadu, que han conquistado un ilimitado número de gobernantes, y Él es su Señor.

VERSO 13.

Tú estás manteniendo como hijo infalible tuyo a la ofensa personificada, Duryodhana, pero él envidia a ®r… Kṛṣṇa. Y como mantienes de esa manera a un no devoto de Kṛṣṇa, estás desprovisto de todas las cualidades auspiciosas. ¡Líbrate de esta mala fortuna tan pronto como sea posible, y hazle bien a toda la familia!

VERSO 14.

Mientras hablaba así, Vidura, cuyo carácter personal era estimado por personas respetables, fue insultado por Duryodhana, el cual estaba hinchado por la ira y cuyos labios estaban temblando. A Duryodhana lo acompañaban KarŠa, sus hermanos menores y su tío materno ®akuni.

VERSO 15.

¿Quién pidió que viniera aquí a este hijo de una concubina mantenida? Es tan deshonesto, que espía en favor del enemigo, yendo en contra de aquellos bajo cuyo sustento se ha criado. Échalo fuera del palacio de inmediato, y déjalo únicamente con su respiración.

VERSO 16.

Siendo así atravesado por flechas a través de sus oídos, y afligido hasta lo más íntimo de su corazón, Vidura colocó su arco en la puerta y abandonó el palacio de su hermano. No se sentía triste, ya que consideraba supremos los actos de la energía externa.

VERSO 17.

Por su piedad, Vidura logró obtener las ventajas de los piadosos Kauravas. Tras abandonar Hastināpura, se refugió en muchos lugares de peregrinaje, que constituyen los pies de loto del Señor. Con un deseo de alcanzar un alto grado de vida piadosa, viajó a lugares santos en los que Se encuentran situadas miles de formas trascendentales del Señor.

VERSO 18.

Comenzó a viajar solo por diversos lugares sagrados, como Ayodhyā, Dvārakā y Mathurā, pensando únicamente en Kṛṣṇa. Viajó por donde el aire, la colina, el huerto, el río y el lago son puros e inmaculados, y donde las formas del Ilimitado adornan los templos. De esa manera, realizó la marcha del peregrino.

VERSO 19.

Mientras recorría así la Tierra, simplemente realizaba deberes para complacer al Señor Supremo, Hari. Su ocupación era pura e independiente. Se encontraba constantemente santificado por bañarse en los lugares sagrados, si bien llevaba la ropa de un mendicante y no peinaba su cabello ni poseía una cama en la que acostarse. De esa manera, siempre pasaba desapercibido ante sus diversos familiares.

VERSO 20.

Así, cuando se encontraba en la tierra de Bhāratavarṣa viajando por todos los lugares de peregrinaje, visitó Prabhāsakṣetra. En ese entonces, Mahārāja Yudhiṣṭhira era el emperador, y mantenía al mundo bajo el control de una sola fuerza militar y bajo una sola bandera.

VERSO 21.

En el lugar de peregrinaje de Prabhāsa, se enteró de que todos sus familiares habían muerto debido a una violenta pasión, tal como todo un bosque se incendia por el fuego que provoca la fricción de unos bambúes. Después, se dirigió hacia el Oeste, en donde fluye el río Sarasvat….

VERSO 22.

En la ribera del río Sarasvat… había once lugares de peregrinaje a saber: (1)Trita, (2)Uśanā, (3)Manu, (4)Pṛthu, (5)Agni, (6)Asita, (7)Vāyu, (8)Sudāsa, (9)Go, (10)Guha y (11)®rāddhadeva. Vidura los visitó todos, y ejecutó rituales debidamente.

VERSO 23.

Había también muchos otros templos en honor a varias formas de Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios, establecidos por grandes sabios y semidioses. Esos templos estaban marcados con los emblemas principales del Señor, y siempre hacían recordar a la Personalidad de Dios original, ®r… Kṛṣṇa.

VERSO 24.

Después de esto, pasó por provincias muy ricas, como Surat, Sauv…ra y Matsya, y pasó por la India occidental, conocida como KurujāŠgala. Por último, llegó a la ribera del Yamunā, donde se encontró por casualidad con Uddhava, el gran devoto de ®r… Kṛṣṇa.

VERSO 25.

Luego, por su gran amor y emoción, Vidura abrazó a Uddhava, que era un compañero constante de ®r… Kṛṣṇa y, anteriormente, un gran alumno de Bṛhaspati. Vidura le pidió después que le diera noticias de la familia de ®r… Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios.

VERSO 26.

[Por favor, dime] si Les va bien en la casa de ®™rasena a las Personalidades originales de Dios, que Se encarnaron a pedido de Brahmā [que nace de la flor de loto que surge del Señor] y que han aumentado la prosperidad del mundo al elevar a todos.

VERSO 27.

[Por favor, dime] si le va bien al mejor amigo de los Kurus, nuestro cuñado Vasudeva. Él es muy munífico. Es como un padre para con sus hermanas, y sus esposas siempre están complacidas con él.

VERSO 28.

¡Oh, Uddhava! Por favor, dime, ¿cómo está Pradyumna, el comandante en jefe de los Yadus, que era Cupido en una vida anterior? Nació como hijo de ®r… Kṛṣṇa y RukmiŠ…, por la gracia de los brāhmaṇas a los que ella complació.

VERSO 29.

¡Oh, amigo mío! [Dime] si ahora le va bien a Ugrasena, el rey de los Sātvatas, Vṛṣṇis, Bhojas y Dāśārhas. Él se fue muy lejos de su reino, dejando a un lado todas las esperanzas de recuperar su trono real, pero ®r… Kṛṣṇa lo entronó de nuevo.

VERSO 30.

¡Oh, tú, el bondadoso! ¿Le va bien a Sāmba? Tiene todos los rasgos característicos de un hijo de la Personalidad de Dios. En un nacimiento anterior, nació como Kārttikeya del vientre de la esposa de ®iva, y ahora ha nacido del vientre de Jāmbavat…, la más virtuosa de las esposas de Kṛṣṇa.

VERSO 31.

¡Oh, Uddhava! ¿Le va bien a Yuyudhāna? Él aprendió de Arjuna las complejidades del arte militar, y alcanzó el destino trascendental que incluso a los grandes renunciantes resulta muy difícil de alcanzar.

VERSO 32.

Por favor, dime si le va bien a Akr™ra, el hijo de ®vaphalka. Es una intachable alma entregada a la Personalidad de Dios. Una vez, perdió su equilibrio mental debido a su éxtasis de amor trascendental, y cayó sobre el polvo de un camino que estaba marcado con las huellas de ®r… Kṛṣṇa.

VERSO 33.

Así como los Vedas son el receptáculo de los propósitos de sacrificio, así mismo la hija del rey Devaka-bhoja concibió a la Suprema Personalidad de Dios en sus entrañas, tal como lo hizo la madre de los semidioses. ¿Le va bien a ella [Devak…]?

VERSO 34.

¿Puedo preguntarte si Le va bien a Aniruddha? Él es quien complace todos los deseos de los devotos puros, y a quien desde antaño Se ha considerado la causa del ¬g Veda, el creador de la mente, y la cuarta expansión plenaria de Viṣṇu.

VERSO 35.

¡Oh, tú, el ecuánime! ¿Están bien los demás, tales como Hṛdīka, Cārudeṣṇa, Gada y el hijo de Satyabhāmā, que aceptan a ®r… Kṛṣṇa como el alma del ser y, de esa manera, siguen Su sendero sin desviación?

VERSO 36.

También permíteme preguntar si Mahārāja Yudhiṣṭhira mantiene ahora el reino de acuerdo con los principios religiosos y con respeto por el sendero de la religión. Anteriormente, Duryodhana estaba ardiendo de envidia, debido a que Yudhiṣṭhira era protegido por los brazos de Kṛṣṇa y Arjuna como si fueran los suyos propios.

VERSO 37.

[Por favor, dime] si el inconquistable Bh…ma, que es como una cobra, ha dado rienda suelta a la ira que por mucho tiempo abrigaba en contra de los pecadores. El campo de batalla no podía tolerar siquiera el maravilloso juego de su maza, cuando él daba pasos por el sendero.

VERSO 38.

[Por favor, dime] si le va bien a Arjuna, cuyo arco lleva el nombre de Gāṇḍīva, y quien es siempre famoso entre los guerreros de cuadriga por vencer a sus enemigos. Una vez satisfizo a ®iva al cubrirlo de flechas cuando ®iva se presentó como un falso cazador no identificado.

VERSO 39.

¿Les va bien a los hermanos gemelos que están protegidos por sus hermanos? Así como el ojo está siempre protegido por el párpado, ellos están protegidos por los hijos de Pṛthā, los cuales consiguieron de nuevo su legítimo reino al arrebatarlo de las manos de su enemigo Duryodhana, tal como Garuḍa arrebató néctar de la boca de Indra, el portador del relámpago.

VERSO 40.

¡Oh, mi señor! ¿Vive aún Pṛthā? Vivía sólo por el bien de sus hijos huérfanos de padre; de no ser por esto, le hubiera sido imposible vivir sin el rey Pāṇḍu, que era el comandante más grande de todos y conquistó solo los cuatro puntos cardinales, únicamente con la ayuda de un segundo arco.

VERSO 41.

¡Oh, tú, el bondadoso! Yo simplemente me lamento por [Dhṛtarāṣṭra] el que se rebeló en contra de su hermano después de su muerte. Él mismo me echó de mi propia casa, a pesar de que soy su sincero bienqueriente, porque aceptó la línea de acción que adoptaron sus propios hijos.

VERSO 42.

Esto no me sorprende, habiendo viajado por el mundo sin ser visto por otros. Las actividades de la Personalidad de Dios, que son como las de un hombre de este mundo mortal, confunden a los demás; pero, por Su gracia, yo sé de Su grandeza, y, así pues, estoy feliz en todos los aspectos.

VERSO 43.

Aunque [Kṛṣṇa] es el Señor y siempre está dispuesto a aliviar la aflicción de los que sufren, se abstuvo de matar a los Kurus, a pesar de que cometieron toda clase de pecados, y a pesar de que veía a otros reyes agitando constantemente la Tierra con sus fuertes movimientos militares, llevados a cabo bajo los dictados de tres clases de orgullo falso.

VERSO 44.

El advenimiento del Señor se manifiesta para la aniquilación de los arribistas. Sus actividades son trascendentales, y se ejecutan para promover el entendimiento de todas las personas. Si no, puesto que el Señor es trascendental a todas las modalidades materiales, ¿qué propósito podría cumplir al venir a la Tierra?

VERSO 45.

¡Oh, amigo mío! Por favor, canta las glorias del Señor, que ha de ser glorificado en los lugares de peregrinaje. Él es innaciente, y aun así adviene por Su misericordia sin causa para con los entregados gobernadores de todas partes del universo. Únicamente para beneficio de ellos, apareció en la familia de Sus devotos puros, los Yadus.

CAPÍTULO 2.

RECORDANDO A ®RŸ KṚṢṆA.

VERSO 1.

®r… ®ukadeva Gosvāmī dijo: Cuando Vidura pidió al gran devoto Uddhava que hablara acerca de los mensajes de la persona más querida [®r… Kṛṣṇa], Uddhava no pudo responder de inmediato, por la excesiva ansiedad que el recuerdo del Señor le producía.

VERSO 2.

Ya en su infancia, a la edad de cinco años, estaba tan absorto en el servicio de ®r… Kṛṣṇa, que cuando su madre lo llamaba a tomar el desayuno, no deseaba comer.

VERSO 3.

Uddhava sirvió así al Señor continuamente desde la infancia, y en su vejez esa actitud de servicio nunca se debilitó. Tan pronto como se le pidió que hablara del mensaje del Señor, de inmediato recordó todo lo referente a Él.

VERSO 4.

Por un momento guardó un silencio absoluto, y su cuerpo no se movió. Quedó absorto en el néctar del recuerdo de los pies de loto del Señor con éxtasis devocional, y parecía que estaba sumergiéndose cada vez más en ese éxtasis.

VERSO 5.

Vidura pudo observar que Uddhava tenía todos los cambios corporales trascendentales que produce el éxtasis total, y que estaba tratando de enjugar de sus ojos lágrimas de separación. Así pues, Vidura pudo entender que Uddhava había asimilado por completo un inmenso amor por el Señor.

VERSO 6.

El gran devoto Uddhava regresó pronto de la morada del Señor al plano humano, y, enjugando sus ojos, despertó su reminiscencia del pasado, y habló a Vidura con una disposición agradable.

VERSO 7.

®r… Uddhava dijo: Mi querido Vidura; el sol del mundo, ®r… Kṛṣṇa, Se ha puesto, y la gran serpiente del tiempo se ha tragado ahora nuestra casa. ¿Qué puedo decirte de nuestro bienestar?

VERSO 8.

Este universo, con todos sus planetas, es sumamente desafortunado. E incluso más desafortunados son los miembros de la dinastía Yadu, puesto que no pudieron identificar a ®r… Hari como Personalidad de Dios, más de lo que los peces pudieron identificar la Luna.

VERSO 9.

Los Yadus eran todos devotos experimentados, eruditos y expertos en el estudio síquico. Además de eso, siempre estaban con el Señor en toda clase de diversiones, y aun así sólo podían conocerlo como el único Supremo que mora en todas partes.

VERSO 10.

Las palabras de personas confundidas por la energía ilusoria del Señor no pueden desviar bajo ninguna circunstancia la inteligencia de aquellos que son almas completamente entregadas.

VERSO 11.

®r… Kṛṣṇa, que manifestó Su forma eterna ante la visión de toda la gente de la Tierra, llevó a cabo Su desaparición quitando Su forma de la vista de aquellos que no pudieron verlo [tal y como es] por no haber ejecutado la penitencia requerida.

VERSO 12.

El Señor advino al mundo mortal mediante Su potencia interna, yoga-māyā. Vino en Su forma eterna, que es precisamente la idónea para Sus pasatiempos. Esos pasatiempos eran maravillosos para todos, incluso para aquellos que estaban orgullosos de su propia opulencia, y hasta para el propio Señor en Su forma de Señor de VaikuŠ˜ha. Así pues, Su cuerpo trascendental [de ®r… Kṛṣṇa] es el adorno de todos los adornos.

VERSO 13.

Todos los semidioses de los sistemas planetarios superiores, inferiores y medios del universo se reunieron ante el altar del sacrificio rājas™ya realizado por Mahārāja Yudhiṣṭhira. Tras ver las hermosas características corporales de ®r… Kṛṣṇa, todos ellos consideraron que Él era la más perfecta de todas las hábiles creaciones de Brahmā, el creador de los seres humanos.

VERSO 14.

Las doncellas de Vraja, tras compartir con Kṛṣṇa pasatiempos llenos de risas, dulces sentimientos e intercambios de miradas, se sentían muy angustiadas cuando Kṛṣṇa las dejaba. Ellas solían seguirlo con sus ojos, y en esa forma se sentaban con la inteligencia aturdida, y no podían terminar sus deberes hogareños.

VERSO 15.

La Personalidad de Dios, el absolutamente compasivo controlador tanto de la creación espiritual como de la material, es innaciente, pero cuando hay fricción entre Sus pacíficos devotos y las personas que se encuentran influenciadas por las modalidades materiales de la naturaleza, nace tal como lo hace el fuego, acompañado por el mahat-tattva.

VERSO 16.

Cuando pienso en ®r… Kṛṣṇa —cómo nació en la cárcel de Vasudeva, si bien es innaciente; cómo fue a Vraja, alejándose de la protección de Su padre, y vivió allí de incógnito por miedo al enemigo; y cómo, a pesar de ser ilimitadamente poderoso, huyó de Mathurā por temor—, todos estos desconcertantes incidentes me producen aflicción.

VERSO 17.

®r… Kṛṣṇa pidió perdón a Sus padres por Su incapacidad [de Kṛṣṇa y de Balarāma] de servir sus pies, por el hecho de estar lejos del hogar por el gran temor que Les infundía Kaˆsa. Dijo: «¡Oh, madre!, ¡oh, padre!, por favor, excúsennos por esta incapacidad». Todo este comportamiento del Señor me causa dolor en el fondo del corazón.

VERSO 18.

¿Quién podría olvidar jamás haber olido siquiera una vez el polvo de Sus pies de loto? Simplemente con expandir Sus cejas similares a hojas, Kṛṣṇa ha dado el golpe mortal a aquellos que eran una carga para la Tierra.

VERSO 19.

Tú has visto personalmente cómo el rey de Cedi [Śiśupāla] logró el éxito en la práctica del yoga, aunque odiaba a ®r… Kṛṣṇa. Hasta los verdaderos yog…s aspiran a lograr ese éxito con gran interés, mediante la ejecución de sus diversas prácticas. ¿Quién puede tolerar estar separado de Él?

VERSO 20.

Ciertamente, otros que eran guerreros en el campo de batalla de Kurukṣetra fueron purificados por el violento ataque de las flechas de Arjuna, y mientras veían la cara de loto de Kṛṣṇa, tan placentera para los ojos, alcanzaron la morada del Señor.

VERSO 21.

®r… Kṛṣṇa es el Señor de todas las clases de tríos, y es supremo en forma independiente por el logro de todas las clases de fortuna. Recibe la adoración de los sustentadores eternos de la creación, que Le ofrecen los artículos de adoración haciendo que sus millones de yelmos toquen Sus pies.

VERSO 22.

Por lo tanto, ¡oh, Vidura!, ¿acaso no nos acongojamos nosotros, Sus servidores, cuando recordamos que Él [®r… Kṛṣṇa] solía presentarse ante el rey Ugrasena, que estaba sentado en el trono real, y solía presentar explicaciones a su consideración, diciendo: «¡Oh, Mi señor!, por favor, permitidme que os informe»?

VERSO 23.

¡Ay de mí! ¿Cómo voy a refugiarme en alguien más misericordioso que aquel que otorgó la posición de madre a una bruja [P™tanā], a pesar de que era infiel y preparó un veneno mortal para que fuera chupado de su pecho?

VERSO 24.

Yo considero que los demonios, que tienen una actitud hostil hacia el Señor, son mejores que los devotos, porque mientras luchan con el Señor, absortos en pensamientos hostiles, pueden ver al Señor transportado en el hombro por Garuḍa, el hijo de Tārkṣya [Kaśyapa], y llevando el disco-arma en Su mano.

VERSO 25.

La Personalidad de Dios, ®r… Kṛṣṇa, por las oraciones que Le ofreció Brahmā para que trajera bienestar a la Tierra, fue engendrado por Vasudeva en las entrañas de su esposa Devak…, en la prisión del rey de Bhoja.

VERSO 26.

Después, Su padre, por temor a Kaˆsa, Lo llevó a los pastizales de vacas de Mahārāja Nanda, y allí vivió durante once años con Su hermano mayor, Baladeva, como una llama cubierta.

VERSO 27.

En Su infancia, el Señor Todopoderoso estaba rodeado por pastorcillos de vacas y por terneros, y así viajaba por la orilla del río Yamunā, a través de los jardines densamente cubiertos por árboles y llenos de las vibraciones de los gorjeos de los pájaros.

VERSO 28.

Cuando el Señor manifestó Sus actividades justamente apropiadas para la infancia, era visible únicamente para los habitantes de Vṛndāvana. A veces lloraba y a veces reía, tal como un niño, y, mientras lo hacía, parecía un cachorro de león.

VERSO 29.

Mientras cuidaba de los hermosísimos toros, el Señor, que era el receptáculo de toda opulencia y fortuna, solía tocar Su flauta, y así vivificaba a Sus fieles seguidores, los pastorcillos de vacas.

VERSO 30.

Los grandes brujos que podían adoptar cualquier forma fueron contratados por el rey de Bhoja, Kaˆsa, para matar a Kṛṣṇa; pero el Señor, en el transcurso de Sus pasatiempos, los mató con la misma facilidad con la que un niño rompe unos muñecos.

VERSO 31.

Grandes dificultades dejaron perplejos a los habitantes de Vṛndāvana, debido a que el líder de los reptiles [Kāliya] había envenenado cierta porción del Yamunā. El Señor castigó en el agua al rey-serpiente e hizo que se alejara, y después de salir del río, hizo beber agua a las vacas, y demostró que el agua se encontraba de nuevo en su estado natural.

VERSO 32.

El Señor Supremo, Kṛṣṇa, deseó utilizar la opulenta capacidad financiera de Mahārāja Nanda para la adoración de las vacas, y también quiso dar una lección a Indra, el rey del cielo. Así pues, aconsejó a Su padre que realizara la adoración de go, es decir, de la tierra de pastoreo y de las vacas, con la ayuda de brāhmaṇas eruditos.

VERSO 33.

¡Oh, ecuánime Vidura! El rey Indra, habiendo sido insultado su honor, derramó agua incesantemente sobre Vṛndāvana, y, por ello, los habitantes de Vraja, la tierra de las vacas, se afligieron mucho. Pero el compasivo ®r… Kṛṣṇa los salvó del peligro con Su paraguas de pasatiempo, la colina Govardhana.

VERSO 34.

En la tercera estación del año, el Señor disfrutó como belleza central de la reunión de mujeres, al atraerlas con Sus canciones placenteras en una noche de otoño iluminada por la luz de la Luna.

CAPÍTULO 3.

LOS PASATIEMPOS DEL SEÑOR FUERA DE VṚNDĀVANA.

VERSO 1.

®r… Uddhava dijo: «Después, ®r… Kṛṣṇa fue a la ciudad de Mathurā con ®r… Baladeva, y, para complacer a Sus padres, bajaron a la fuerza de su trono a Kaˆsa, el líder de los enemigos públicos, y lo mataron y arrastraron por el suelo con mucha fuerza.

VERSO 2.

El Señor aprendió todos los Vedas, con sus diferentes ramas, simplemente con oírlos una sola vez de labios de Su maestro, Sānd…pani Muni, a quien recompensó trayendo de vuelta a su hijo muerto de la región Yamaloka.

VERSO 3.

Atraídos por la belleza y fortuna de RukmiŠ…, la hija del rey Bhīṣmaka, muchos grandes príncipes y reyes se congregaron para casarse con ella. Pero ®r… Kṛṣṇa, pasando por encima de los demás esperanzados candidatos, se la llevó y la hizo Suya, tal como Garuḍa arrebató el néctar.

VERSO 4.

Por someter a siete toros cuyas narices no estaban horadadas, el Señor obtuvo la mano de la princesa Nāgnajit… en la competencia pública para la selección de prometido. Aunque el Señor logró la victoria, Sus competidores pidieron la mano de la princesa, a raíz de lo cual tuvo lugar una batalla. El Señor, bien equipado de armas, los mató o hirió a todos, mas Él no fue herido.

VERSO 5.

Sólo para complacer a Su querida esposa, el Señor trajo a Su regreso del cielo el árbol pārijāta, tal como lo haría un esposo ordinario. Pero Indra, el rey del cielo, inducido por sus esposas (dominado por ellas como estaba), corrió tras el Señor con toda su fuerza para luchar con Él.

VERSO 6.

Narakāsura, el hijo de Dharitr…, la Tierra, trató de apoderarse de todo el cielo, y por ello fue muerto por el Señor en una batalla. Su madre oró entonces al Señor. Esto hizo que se le devolviera el reino al hijo de Narakāsura, y así el Señor entró en la casa del demonio.

VERSO 7.

Allí, en la casa del demonio, todas las princesas raptadas por Narakāsura de inmediato se pusieron alertas al ver al Señor, el amigo del afligido. Ellas Lo miraron con ansia, júbilo y timidez, y Le ofrecieron ser Sus esposas.

VERSO 8.

Todas esas princesas fueron alojadas en diferentes apartamentos, y el Señor adoptó simultáneamente diferentes expansiones corporales, que hacían pareja de manera exacta con todas y cada una de las princesas. Mediante Su potencia interna, aceptó sus manos siguiendo rituales perfectos.

VERSO 9.

Sólo para expandirse conforme a Sus características trascendentales, el Señor engendró, en todas y cada una de ellas, diez hijos con exactamente Sus mismas cualidades.

VERSO 10.

Kālayavana, el rey de Magadha y ®ālva atacaron la ciudad de Mathurā, pero cuando la ciudad estaba rodeada por sus soldados, el Señor Se abstuvo de matarlos personalmente, sólo para mostrar el poder de Sus propios hombres.

VERSO 11.

De entre reyes como ®ambara, Dvivida, Bāṇa, Mura, Balvala y muchos otros demonios, como Dantavakra, a algunos los mató Él mismo, y a los demás hizo que los mataran otros [®r… Baladeva, etc.].

VERSO 12.

Luego, ¡oh, Vidura!, el Señor hizo que todos los reyes, tanto los enemigos como aquellos del lado de tus sobrinos combatientes, fueran muertos en la batalla de Kurukṣetra. Todos esos reyes eran tan grandiosos y fuertes, que la Tierra parecía temblar cuando atravesaban el campo de batalla.

VERSO 13.

Duryodhana fue despojado de su fortuna y lapso de vida por las complejidades del mal consejo dado por KarŠa, Duḥśāsana y Saubala. Cuando yacía en el suelo con sus seguidores, sus muslos rotos aunque era poderoso, el Señor no Se sentía feliz de ver la escena.

VERSO 14.

[Tras finalizar la batalla de Kurukṣetra, el Señor dijo:] El alivio de la gran carga de la Tierra, dieciocho akṣauhiṇīs, se ha efectuado ahora con la ayuda de DroŠa, Bhīṣma, Arjuna y Bh…ma. Pero, ¿qué es esto? Aún está el gran poder de la dinastía Yadu, nacida de Mí mismo, que puede que sea una carga más insoportable.

VERSO 15.

Cuando riñan entre sí, influenciados por la embriaguez, con sus ojos rojos como el cobre a consecuencia de la bebida [madhu], sólo entonces desaparecerán; de no ser así, no será posible. A Mi partida, ocurrirá ese incidente.

VERSO 16.

®r… Kṛṣṇa, pensando para Sí de esa manera, puso a Mahārāja Yudhiṣṭhira en la posición del control supremo del mundo, para mostrar el ideal de la administración en el sendero de la piedad.

VERSO 17.

El embrión del descendiente de P™ru engendrado por el gran héroe Abhimanyu en las entrañas de Uttarā, su esposa, fue quemado por el arma del hijo de DroŠa, pero luego fue de nuevo protegido por el Señor.

VERSO 18.

El Señor Supremo indujo al hijo de Dharma a ejecutar tres sacrificios de caballos, y Mahārāja Yudhiṣṭhira, siguiendo constantemente a Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, protegió la Tierra y disfrutó de ella, asistido por sus hermanos menores.

VERSO 19.

Simultáneamente, la Personalidad de Dios disfrutó de la vida en la ciudad de Dvārakā, estrictamente de conformidad con las costumbres védicas de la sociedad. Poseía desapego y conocimiento, tal como lo enuncia el sistema filosófico sā‰khya.

VERSO 20.

Él estaba ahí en Su cuerpo trascendental, la residencia de la diosa de la fortuna, con Su acostumbrada cara, bondadosa y dulcemente sonriente, Sus nectáreas palabras y Su intachable carácter.

VERSO 21.

El Señor disfrutó de Sus pasatiempos, tanto en este mundo como en otros mundos [en los planetas superiores], específicamente en compañía de la dinastía Yadu. En los momentos de ocio que presentaba la noche, disfrutó de la amistad del amor conyugal con mujeres.

VERSO 22.

El Señor Se ocupó de esa manera en la vida hogareña por muchísimos años, pero finalmente Su desapego de la efímera vida sexual se manifestó plenamente.

VERSO 23.

Toda entidad viviente está controlada por una fuerza sobrenatural, y, así pues, su disfrute de los sentidos se encuentra también bajo el control de esa fuerza sobrenatural. En consecuencia, nadie puede poner su fe en las trascendentales actividades sensorias de ®r… Kṛṣṇa, sino aquel que se ha vuelto un devoto del Señor mediante la ejecución de servicio devocional.

VERSO 24.

Una vez, unos grandes sabios se enfurecieron por las actividades juguetonas de los príncipes descendientes de las dinastías Yadu y Bhoja, y, así pues, tal como el Señor lo deseaba, los sabios los maldijeron.

VERSO 25.

Pasaron unos cuantos meses, y entonces, confundidos por Kṛṣṇa, todos los descendientes de Vṛṣṇi, Bhoja y Andhaka que eran encarnaciones de semidioses fueron a Prabhāsa, mientras que aquellos que eran devotos eternos del Señor no fueron, sino que permanecieron en Dvārakā.

VERSO 26.

Después de llegar allí, todos ellos se bañaron, y con el agua de ese lugar de peregrinaje ofrecieron sus respetos a los antepasados, semidioses y grandes sabios, y en esa forma los satisficieron. Dieron vacas a los brāhmaṇas a manera de caridad real.

VERSO 27.

Los brāhmaṇas no sólo recibieron a manera de caridad vacas bien alimentadas, sino también oro, monedas de oro, ropa de cama, vestidos, asientos de piel de animal, mantas, caballos, elefantes, muchachas y suficiente tierra para su manutención.

VERSO 28.

Después, ofrecieron a los brāhmaṇas alimentos sumamente deliciosos, ofrecidos primero a la Personalidad de Dios, y ofrecieron sus respetuosas reverencias haciendo que sus cabezas tocaran el suelo. Vivían de manera perfecta protegiendo a los brāhmaṇas y las vacas.

CAPÍTULO 4.

VIDURA SE DIRIGE A MAITREYA.

VERSO 1.

Después, todos ellos [los descendientes de Vṛṣṇi y Bhoja], recibiendo permiso de los brāhmaṇas, comieron los remanentes de prasāda, y también bebieron licor hecho de arroz. Por beber, todos ellos comenzaron a delirar, y, desprovistos de conocimiento, se hirieron entre sí en lo más íntimo de sus corazones con palabras ásperas.

VERSO 2.

Así como por la fricción de unos bambúes ocurre la destrucción, así también, al ponerse el Sol, por la interacción de los males de la embriaguez, todas sus mentes se trastornaron, y ocurrió la destrucción.

VERSO 3.

La Personalidad de Dios, ®r… Kṛṣṇa, tras prever el fin [de Su familia] mediante Su potencia interna, fue a la ribera del río Sarasvat…, sorbió un poco de agua, y Se sentó bajo un árbol.

VERSO 4.

El Señor es el conquistador de las congojas de aquel que está entregado a Él. Así pues, aquel que deseó destruir a Su familia me dijo previamente que fuera a Badarikāśrama.

VERSO 5.

Sin embargo, a pesar de que yo conocía Su deseo [de destruir la dinastía], ¡oh, Arindama [Vidura]!, yo Lo seguí, porque me era imposible soportar la separación de los pies de loto del amo.

VERSO 6.

Siguiendo así, vi a mi patrón y amo [®r… Kṛṣṇa] sentado a solas y pensando profundamente, refugiándose en la ribera del río Sarasvat…, aunque Él es el refugio de la diosa de la fortuna.

VERSO 7.

El cuerpo del Señor es negruzco, pero es eterno, lleno de bienaventuranza y conocimiento, y muy, muy hermoso. Sus ojos se encuentran siempre apacibles, y son rojizos como el Sol naciente de la mañana. Pude reconocer de inmediato que era la Suprema Personalidad de Dios por Sus cuatro brazos, por las diferentes representaciones simbólicas, y por la ropa amarilla de seda.

VERSO 8.

El Señor estaba sentado, descansando recostado en un joven árbol de los banianos, con Su pie de loto derecho sobre Su muslo izquierdo; y aunque había abandonado todas las comodidades hogareñas, Se veía muy contento en esa postura.

VERSO 9.

En ese momento, después de viajar por muchas partes del mundo, Maitreya, un gran devoto del Señor y un amigo y bienqueriente del gran sabio Kṛṣṇa-dvaipāyana Vyāsa, llegó a ese lugar por su propia y perfecta voluntad.

VERSO 10.

Maitreya Muni estaba sumamente apegado a Él [el Señor], y estaba escuchando con una actitud placentera y con su hombro caído. Sonriéndome y lanzándome una mirada particular, habiéndome permitido descansar, el Señor habló de la siguiente manera.

VERSO 11.

¡Oh, Vasu! Por verlo desde dentro de tu mente, Yo sé lo que deseabas en los días de antaño, cuando los Vasus y otros semidioses responsables de expandir los asuntos universales ejecutaron sacrificios. Tú particularmente deseaste lograr Mi compañía. Eso es algo que a otros les resulta muy difícil de obtener, pero Yo te lo otorgo a ti.

VERSO 12.

¡Oh, tú, el honesto! Tu vida actual es la última y la mejor de todas, debido a que en este lapso de vida se te ha otorgado Mi máximo favor. Ahora puedes ir a Mi morada trascendental, VaikuŠ˜ha, abandonando este universo de entidades vivientes condicionadas. El hecho de que Me visitaras en este lugar solitario debido a tu servicio devocional puro y resuelto, constituye una gran bendición para ti.

VERSO 13.

¡Oh, Uddhava! En el milenio de loto de los días de antaño, al comienzo de la creación, Yo describí a Brahmā, que está situado en el loto que crece de Mi ombligo, Mis glorias trascendentales, que los grandes sabios narran como el ®r…mad-Bhāgavatam.

VERSO 14.

Uddhava dijo: ¡Oh, Vidura! Cuando yo era así favorecido a cada momento por la Suprema Personalidad de Dios y Él me hablaba con gran afecto, mis palabras rompieron en llanto, y los vellos de mi cuerpo se erizaron. Yo, después de enjugar mis lágrimas, y con las manos juntas, hablé de la siguiente manera.

VERSO 15.

¡Oh, mi Señor! Los devotos que están ocupados en el amoroso y trascendental servicio de Tus pies de loto no tienen ninguna dificultad en alcanzar nada que se encuentre dentro del ámbito de los cuatro principios constituidos por la religiosidad, el desarrollo económico, la complacencia de los sentidos y la liberación. Pero, ¡oh, Tú, el grande!, en lo que a mí se refiere, he preferido únicamente ocuparme en el servicio amoroso de Tus pies de loto.

VERSO 16.

Mi Señor, incluso la inteligencia de los sabios eruditos se perturba cuando ven que Vuestra Grandeza Se ocupa en labores fruitivas, aunque Te encuentras libre de todo deseo; que naces, si bien eres innaciente; que huyes por temor al enemigo y Te refugias en una fortaleza, si bien Tú eres el controlador del tiempo invencible; y que disfrutas de la vida hogareña rodeado por muchas mujeres, si bien Tú disfrutas en Ti mismo.

VERSO 17.

¡Oh, mi Señor! La influencia del tiempo nunca divide Tu eterno ser, y Tu conocimiento perfecto no tiene limitación alguna. En consecuencia, Tú eras lo suficientemente capaz para consultar contigo mismo, y, sin embargo, me llamaste a mí para consultar, como si estuvieras confundido, aunque Tú nunca Te confundes. Y ese acto Tuyo me confunde.

VERSO 18.

Mi Señor, si nos consideras competentes para recibirlo, ten la bondad de explicarnos ese conocimiento trascendental que proporciona iluminación acerca de Ti, y que Tú explicaste anteriormente a Brahmāj….

VERSO 19.

Cuando yo expresé de esa manera mis muy sentidos deseos a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor de los ojos de loto me instruyó acerca de Su situación trascendental.

VERSO 20.

Yo he estudiado el sendero de la comprensión del conocimiento del ser de labios de mi maestro espiritual, la Personalidad de Dios, y así, después de dar vueltas alrededor de Él, he venido a este lugar, muy acongojado por la separación.

VERSO 21.

Mi querido Vidura, ahora he enloquecido por la falta del placer de verlo, y, sólo para mitigarlo, me estoy dirigiendo ahora a Badarikāśrama, a los Himalayas, en busca de compañía, tal como Él me instruyó.

VERSO 22.

Allí, en Badarikāśrama, la Personalidad de Dios, en Su encarnación como los sabios Nara y NārāyaŠa, Se ha estado sometiendo a una gran penitencia desde tiempos inmemoriales, por el bienestar de todas las entidades vivientes amables.

VERSO 23.

®r… ®ukadeva Gosvāmī dijo: Después de oír a Uddhava hablar todo lo referente a la aniquilación de sus amigos y parientes, el erudito Vidura apaciguó su sobrecogedora aflicción mediante el poder de su conocimiento trascendental.

VERSO 24.

Mientras Uddhava, el principal y más íntimo de los devotos del Señor, se iba, Vidura, con afecto y confianza, le hizo preguntas.

VERSO 25.

Vidura dijo: ¡Oh, Uddhava! Debido a que los sirvientes de Viṣṇu, el Señor, van a todas partes por el bien de servir a los demás, es muy apropiado que tengas la bondad de describir el conocimiento acerca del ser, con el que has sido iluminado por el propio Señor.

VERSO 26.

®r… Uddhava dijo: Puedes recibir lecciones del muy erudito sabio Maitreya, que se encuentra cerca y es digno de ser adorado para recibir de él conocimiento trascendental. La Personalidad de Dios, mientras estaba a punto de abandonar este mundo mortal, le instruyó directamente.

VERSO 27.

®ukadeva Gosvāmī dijo: ¡Oh, rey! Después de conversar así con Vidura sobre el nombre, la fama y las cualidades trascendentales en la ribera del Yamunā, Uddhava se sobrecogió con una gran aflicción. Pasó la noche como si fuera un momento, y después se fue.

VERSO 28.

El rey preguntó: ¿Por qué sólo permaneció Uddhava al final de los pasatiempos del Señor de los tres mundos, ®r… Kṛṣṇa, y después de la desaparición de los miembros de las dinastías Vṛṣṇi y Bhoja, quienes eran los mejores entre los grandes comandantes?

VERSO 29.

®ukadeva Gosvāmī respondió: Mi querido rey, la maldición proferida por los brāhmaṇas era sólo un pretexto, mas la verdadera causa era el supremo deseo del Señor. Él quería desaparecer de la faz de la Tierra después de enviar a Sus excesivamente numerosos familiares. Pensó para Sí de la siguiente manera.

VERSO 30.

Ahora he de irme de la visión de este mundo terrenal, y veo que Uddhava, el principal de Mis devotos, es el único que puede quedar directamente encargado del conocimiento acerca de Mí.

VERSO 31.

Uddhava no es inferior a Mí de ninguna manera, debido a que nunca lo afectan las modalidades de la naturaleza material. Por lo tanto, él puede permanecer en este mundo para diseminar conocimiento específico acerca de la Personalidad de Dios.

VERSO 32.

®ukadeva Gosvāmī informó al rey de que Uddhava, habiendo sido instruido de esa manera por la Suprema Personalidad de Dios, el cual es la fuente de todo conocimiento védico y el maestro espiritual de los tres mundos, llegó al lugar de peregrinaje de Badarikāśrama, y, en trance, se ocupó allí en satisfacer al Señor.

VERSO 33.

Vidura también oyó a Uddhava hablar acerca del advenimiento y partida de ®r… Kṛṣṇa, la Superalma, en el mundo mortal, lo cual constituye un tema que los grandes sabios buscan con gran perseverancia.

VERSO 34.

Es muy difícil que alguien, aparte de los devotos del Señor, entienda Sus gloriosos actos y el hecho de que acepte diversas formas trascendentales para la ejecución de pasatiempos extraordinarios en el mundo mortal, y para las bestias son simplemente una perturbación mental.

VERSO 35.

Entendiendo que ®r… Kṛṣṇa lo había recordado [mientras abandonaba este mundo], Vidura comenzó a llorar fuertemente, sobrecogido por el éxtasis de amor.

VERSO 36.

Después de pasar unos cuantos días en la ribera del río Yamunā, Vidura, el alma iluminada, llegó a la ribera del Ganges, donde se encontraba el gran sabio Maitreya.

CAPÍTULO 5.

CONVERSACIONES DE VIDURA CON MAITREYA.

VERSO 1.

®ukadeva Gosvāmī dijo: Vidura, el mejor de la dinastía Kuru, perfecto en la ejecución de servicio devocional del Señor, llegó así a la fuente del celestial río Ganges [Hardwar], en donde se encontraba sentado Maitreya, el destacado, insondable y erudito sabio del mundo. Vidura, perfectamente noble y satisfecho en el nivel trascendental, le hizo preguntas.

VERSO 2.

Vidura dijo: ¡Oh, gran sabio! En este mundo, todos se ocupan en actividades fruitivas para conseguir la felicidad, pero no se encuentra ni la saciedad ni la mitigación de la congoja. Por el contrario, a causa de actividades de esa índole, sólo se empeora. En consecuencia, por favor, danos indicaciones acerca de cómo se debe vivir para conseguir la verdadera felicidad.

VERSO 3.

¡Oh, mi señor! Grandes almas filantrópicas viajan por la Tierra en nombre de la Suprema Personalidad de Dios, para ser compasivas con las almas caídas que se oponen al sentido de subordinación al Señor.

VERSO 4.

Por lo tanto, ¡oh, gran sabio!, por favor, instrúyeme acerca del trascendental servicio devocional del Señor, de manera que Él, que está situado en el corazón de todo el mundo, pueda sentir el agrado de impartir, desde el interior, el conocimiento acerca de la Verdad Absoluta, en términos de los antiguos principios védicos, distribuidos únicamente a aquellos que están purificados por el proceso del servicio devocional.

VERSO 5.

¡Oh gran sabio! Ten la bondad de narrar cómo la Suprema Personalidad de Dios, que es el Señor de los tres mundos y el controlador de todas las energías, independiente y libre de deseos, acepta encarnaciones y crea la manifestación cósmica con principios regulativos perfectamente organizados para su manutención.

VERSO 6.

Él yace en Su propio corazón, extendido en la forma del cielo, y, colocando así toda la creación en ese espacio, Se expande en muchas entidades vivientes, que se manifiestan en forma de diferentes especies de vida. Él no tiene que esforzarse para Su manutención, debido a que es el amo de todos los poderes místicos y el propietario de todo. Por eso, Él es distinto de las entidades vivientes.

VERSO 7.

Habla también acerca de las características auspiciosas del Señor en Sus diferentes encarnaciones, que manifiesta por el bien de los nacidos por segunda vez, las vacas y los semidioses. Nuestras mentes nunca están completamente satisfechas, aunque continuamente oímos relatos acerca de Sus actividades trascendentales.

VERSO 8.

El Rey Supremo de todos los reyes ha creado diferentes planetas y lugares de residencia en los que las entidades vivientes están situadas en términos de las modalidades de la naturaleza y el trabajo, y ha creado sus diferentes reyes y gobernantes.

VERSO 9.

¡Oh, tú, el principal de los brāhmaṇas! Por favor, describe también cómo NārāyaŠa, el creador del universo y el Señor autosuficiente, ha creado de manera diferente las naturalezas, actividades, formas, características y nombres de las diferentes criaturas vivientes.

VERSO 10.

¡Oh, mi señor! De la boca de Vyāsadeva he oído hablar repetidamente de esas posiciones superiores e inferiores de la sociedad humana, y estoy suficientemente saciado con todos esos temas inferiores y la felicidad que proporcionan. Esos temas no me han satisfecho con el néctar de los relatos acerca de Kṛṣṇa.

VERSO 11.

¿Hay alguien en la sociedad humana que pueda sentirse satisfecho sin oír suficientes conversaciones acerca del Señor, cuyos pies de loto son la suma de todos los lugares de peregrinaje, y a quien adoran grandes sabios y devotos? Esa clase de relatos puede cortar la atadura al afecto familiar, simplemente por entrar por los orificios de los oídos.

VERSO 12.

Tu amigo, el gran sabio Kṛṣṇa-dvaipāyana Vyāsa, ya ha descrito las cualidades trascendentales del Señor en su gran obra titulada el Mahābhārata. Pero todo tiene por objeto atraer la atención de las masas hacia Kṛṣṇa-kathā [la Bhagavad- g…tā] mediante la fuerte afinidad que tienen por oír relatos mundanos.

VERSO 13.

En aquel que está ansioso de ocuparse constantemente en oír relatos de esa clase, el Kṛṣṇa-kathā aumenta gradualmente su indiferencia hacia todas las demás cosas. El hecho de que el devoto que ha alcanzado la dicha trascendental recuerde constantemente los pies de loto de ®r… Kṛṣṇa, desvanece todos sus sufrimientos sin demora.

VERSO 14.

¡Oh, sabio! Las personas que por sus actividades pecaminosas sienten aversión por los temas relacionados con la Realidad Trascendental, y que ignoran, así pues, el propósito del Mahābhārata [la Bhagavad-g…tā], dan lástima a los que dan lástima. Yo también les tengo lástima, porque veo cómo el tiempo eterno malogra la duración de sus vidas, mientras ellas se dedican a presentaciones de especulación filosófica, a teóricas metas finales de la vida, y a rituales de diferentes modalidades.

VERSO 15.

¡Oh, Maitreya! ¡Oh, amigo del afligido! Las glorias del Señor Supremo son lo único que puede hacerle bien a la gente de todas partes del mundo. Por lo tanto, así como las abejas recogen miel de las flores, ten la bondad de describir la esencia de todos los temas: los temas que tratan del Señor.

VERSO 16.

Ten la bondad de cantar acerca de todas esas actividades trascendentales y sobrehumanas del controlador supremo, la Personalidad de Dios, el cual aceptó encarnaciones plenamente equipadas con todas las potencias, para la completa manifestación y manutención de la creación cósmica.

VERSO 17.

®ukadeva Gosvāmī dijo: El gran sabio Maitreya Muni, después de honrar a Vidura de una manera muy sobresaliente, comenzó a hablar a pedido de Vidura, en pro del mayor beneficio para toda la gente.

VERSO 18.

®r… Maitreya dijo: ¡Oh, Vidura! ¡Toda gloria a ti! Me has preguntado acerca de lo mejor de todo lo bueno, y de esa manera has sido misericordioso tanto con el mundo como conmigo, ya que tu mente está siempre absorta en pensamientos acerca de la Realidad Trascendental.

VERSO 19.

¡Oh, Vidura! No es en absoluto sorprendente que tú hayas aceptado al Señor sin desviar el pensamiento, ya que naciste del semen de Vyāsadeva.

VERSO 20.

Yo sé que tú eres ahora Vidura por la maldición de Māṇḍavya Muni, y que anteriormente eras el rey Yamarāja, el gran controlador de las entidades vivientes después de que mueren. Fuiste engendrado por el hijo de Satyavat…, Vyāsadeva, en la esposa concubina de su hermano.

VERSO 21.

Tu buena persona es uno de los compañeros eternos de la Suprema Personalidad de Dios, por cuyo bien el Señor, mientras regresaba a Su morada, dejó instrucciones conmigo.

VERSO 22.

Por lo tanto, voy a describirte los pasatiempos mediante los cuales la Personalidad de Dios extiende Su potencia trascendental para la creación, manutención y disolución del mundo cósmico, tal como ocurren una tras otra.

VERSO 23.

La Personalidad de Dios, el amo de todas las entidades vivientes, existía antes de la creación como uno sin igual. Únicamente por Su voluntad ocurre la creación, y de nuevo todo vuelve a fundirse en Él. Ese Ser Supremo Se caracteriza por diferentes nombres.

VERSO 24.

El Señor, el propietario indiscutible de todo, era el único observador. La manifestación cósmica no estaba presente en ese entonces, y, por eso, Él Se sintió imperfecto sin Sus partes integrales separadas y plenarias. La energía material estaba latente, mientras que la potencia interna estaba manifestada.

VERSO 25.

El Señor es el observador, y la energía externa, que es observada, actúa como la causa y como el efecto en la manifestación cósmica. ¡Oh, Vidura, el muy afortunado! Esta energía externa se conoce como māyā o ilusión, y únicamente por mediación de ella se hace posible toda la manifestación material.

VERSO 26.

El Supremo Ser Viviente, en Su aspecto de la trascendental encarnación puruṣa, que es la expansión plenaria del Señor, fecunda la naturaleza material que consta de tres modalidades, y así, por la influencia del tiempo eterno, aparecen las entidades vivientes.

VERSO 27.

Después, influenciado por las interacciones del tiempo eterno, se manifestó el supremo agregado total de materia, denominado el mahat-tattva, y la bondad pura, el Señor Supremo, sembró en ese mahat-tattva las semillas de la manifestación universal que provenían de Su propio cuerpo.

VERSO 28.

Luego, el mahat-tattva se dividió en muchas formas diferentes, como manantial de las futuras entidades. El mahat-tattva está principalmente influenciado por la modalidad de la ignorancia, y genera el ego falso. Es una expansión plenaria de la Personalidad de Dios, con plena conciencia de principios creativos y tiempo de fructificación.

VERSO 29.

El mahat-tattva, la gran verdad causal, se transforma en el ego falso, que se manifiesta en tres fases: causa, efecto y el autor. Toda esa clase de actividades se encuentran en el plano mental, y se basan en los elementos materiales, los sentidos burdos y la especulación mental. El ego falso se representa en tres modalidades diferentes: bondad, pasión e ignorancia.

VERSO 30.

El ego falso se transforma en mente por interacción con la modalidad de la bondad. Todos los semidioses que controlan el mundo fenoménico son también producto del mismo principio, es decir, la interacción del ego falso y la modalidad de la bondad.

VERSO 31.

Los sentidos son sin duda productos de la modalidad de la pasión con el ego falso, y, por consiguiente, el conocimiento filosófico especulativo y las actividades fruitivas son productos predominantemente de la modalidad de la pasión.

VERSO 32.

El cielo es un producto del sonido, y el sonido es la transformación de la pasión egoísta. En otras palabras, el cielo es la representación simbólica del Alma Suprema.

VERSO 33.

Después, la Personalidad de Dios lanzó una mirada sobre el cielo, mezclado en parte con el tiempo eterno y la energía externa, y así se desarrolló el sentido del tacto, del cual se produjo el aire del cielo.

VERSO 34.

Luego, el aire, extremadamente poderoso, generó, interactuando con el cielo, la forma de la percepción sensoria, y la percepción de la forma se transformó en electricidad, la luz para ver el mundo.

VERSO 35.

Cuando la electricidad se sobrecargó en el aire y el Supremo le lanzó una mirada, en ese momento, por una mezcla de tiempo eterno y energía externa, ocurrió la creación del agua y el gusto.

VERSO 36.

Después, el agua que se produjo de la electricidad fue mirada por la Suprema Personalidad de Dios, y mezclada con tiempo eterno y energía externa. Así se transformó en la tierra, que se caracteriza principalmente por el olor.

VERSO 37.

¡Oh, tú, el bondadoso! De todos los elementos físicos, comenzando con el cielo y descendiendo hasta la tierra, todas las cualidades inferiores y superiores se deben únicamente al toque final de la mirada de la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 38.

Las deidades controladoras de todos los elementos físicos anteriormente mencionados son expansiones apoderadas de ®r… Viṣṇu. El tiempo eterno las encarna bajo la influencia de la energía externa, y son Sus partes integrales. Debido a que se les encargó de diferentes funciones de los deberes universales y no podían realizarlos, ofrecieron al Señor unas oraciones fascinantes de la siguiente manera.

VERSO 39.

Los semidioses dijeron: ¡Oh, Señor! Tus pies de loto son como un paraguas para las almas entregadas, pues las protegen de todas las miserias de la existencia material. Todos los sabios que se encuentran bajo ese refugio se desprenden de todas las miserias materiales. Por lo tanto, nosotros ofrecemos nuestras respetuosas reverencias a Tus pies de loto.

VERSO 40.

¡Oh, Padre! ¡Oh, Señor! ¡Oh, Personalidad de Dios! Las entidades vivientes que se encuentran en el mundo material nunca pueden tener felicidad alguna, debido a que están sobrecogidas por las tres clases de miserias. Por consiguiente, se refugian en la sombra de Tus pies de loto, los cuales están llenos de conocimiento, y nosotros también nos refugiamos así en ellos.

VERSO 41.

Los pies de loto del Señor son en sí mismos el refugio de todos los lugares de peregrinaje. Los grandes sabios de mente clara, transportados por las alas de los Vedas, buscan siempre el nido de Tu cara de loto. Algunos de ellos se entregan a Tus pies de loto a cada paso, mediante el hecho de refugiarse en el mejor de los ríos [el Ganges], el cual puede librar de todas las reacciones pecaminosas.

VERSO 42.

Simplemente por oír hablar de Tus pies de loto con anhelo y devoción, y por meditar en ellos dentro del corazón, de inmediato uno se ilumina con conocimiento, y, en virtud del desapego, uno se apacigua. Debemos entonces refugiarnos en el santuario de Tus pies de loto.

VERSO 43.

¡Oh, Señor! Tú adoptas encarnaciones para la creación, manutención y disolución de la manifestación cósmica, y, en consecuencia, todos nosotros nos refugiamos en Tus pies de loto, pues siempre otorgan a Tus devotos valentía y la capacidad de recordar.

VERSO 44.

¡Oh, Señor! Las personas que están atrapadas por el intenso y no aconsejable deseo de velar por el bien del cuerpo temporal y los familiares temporales, y que están atadas por pensamientos de «mío» y «yo», no pueden ver Tus pies de loto, aunque Tus pies de loto están situados dentro de sus propios cuerpos. Mas, permítasenos refugiarnos en Tus pies de loto.

VERSO 45.

¡Oh, gran Señor Supremo! Las personas ofensoras cuya visión interna ha sido demasiado afectada por las actividades materialistas externas no pueden ver Tus pies de loto, pero los ven Tus devotos puros, cuyo único y solo objetivo consiste en disfrutar trascendentalmente de Tus actividades.

VERSO 46.

¡Oh, Señor! Las personas que, por su actitud seria, llegan a la etapa del servicio devocional iluminado, cumplen con el significado completo de la renunciación y el conocimiento, y llegan a VaikuŠ˜haloka del cielo espiritual, simplemente con beber el néctar de los relatos acerca de Ti.

VERSO 47.

Otras personas, que se apaciguan mediante la comprensión trascendental del yo, y que han conquistado las modalidades de la naturaleza a base de gran poder y conocimiento, también entran en Ti, pero para ellos hay mucho dolor; mientras que el devoto simplemente desempeña servicio devocional, y, de este modo, no siente semejante dolor.

VERSO 48.

Por lo tanto, ¡oh, Persona Original!, nosotros somos únicamente Tuyos. Aunque somos Tus criaturas, nacemos uno tras otro bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza y, por esa razón, estamos separados en la acción. En consecuencia, después de la creación no pudimos actuar para Tu placer trascendental de una manera concertada.

VERSO 49.

¡Oh, Tú, el innaciente! Por favor, ilumínanos en relación con las formas y medios mediante los cuales podemos ofrecerte toda clase de agradables granos y productos, de manera que tanto nosotros como todas las demás entidades vivientes de este mundo podamos mantenernos sin perturbación, y acumular fácilmente las cosas necesarias en la vida, tanto para Ti como para nosotros.

VERSO 50.

Tú eres el fundador personal y original de todos los semidioses y de las órdenes de diferentes gradaciones; sin embargo, eres el más antiguo de todos, y eres inmutable. ¡Oh, Señor! Tú no provienes de ninguna fuente, ni tienes superior alguno. Has fecundado la energía externa con el semen del total de entidades vivientes, mas eres innaciente.

VERSO 51.

¡Oh, Ser Supremo! Dígnate darnos Tus amables instrucciones de cómo hemos de actuar, a nosotros, que somos creados al comienzo a partir del mahat-tattva, la energía cósmica total. Ten la bondad de conferirnos Tu potencia y conocimiento perfectos, de manera que podamos ofrecerte servicio en los diferentes departamentos de la creación subsiguiente.

CAPÍTULO 6.

LA CREACIÓN DE LA FORMA UNIVERSAL.

VERSO 1.

El ṛṣi Maitreya dijo: El Señor oyó así cómo las progresivas funciones creativas del universo se encontraban suspendidas a causa de la no combinación de Sus potencias, tales como el mahat-tattva.

VERSO 2.

El Supremo y Poderoso Señor entró entonces simultáneamente en los veintitrés elementos, con la diosa Kāl…, Su energía externa, que es la única que amalgama todos los diferentes elementos.

VERSO 3.

Así pues, cuando la Personalidad de Dios entró en los elementos mediante Su energía, todas las entidades vivientes fueron animadas para la ejecución de diferentes actividades, de la misma manera en que uno se dedica a su trabajo después de que se despierta.

VERSO 4.

Cuando los veintitrés elementos principales fueron puestos en acción por la voluntad del Supremo, comenzó a existir la gigantesca forma universal, el cuerpo viśva-rūpa del Señor.

VERSO 5.

A medida que el Señor, en Su porción plenaria, entró en los elementos de la creación universal, éstos se transformaron en la gigantesca forma en la que reposan todos los sistemas planetarios y todas las creaciones móviles e inmóviles.

VERSO 6.

El gigantesco virā˜-puruṣa, conocido como HiraŠmaya, vivió por mil años celestiales sobre el agua del universo, y todas las entidades vivientes yacían con Él.

VERSO 7.

El mahat-tattva, la energía total, en la forma del gigantesco virā˜-r™pa, Se dividió por Sí solo, convirtiéndose en la conciencia de las entidades vivientes, en la vida de la actividad, y en la identificación del ser, las cuales se subdividen en uno, diez y tres, respectivamente.

VERSO 8.

La gigantesca forma universal del Señor Supremo es la primera encarnación y porción plenaria de la Superalma. Es el Yo de un ilimitado número de entidades vivientes, y el lugar de reposo de la creación agregada, que en esa forma florece.

VERSO 9.

La gigantesca forma universal está representada por tres, diez y uno, en el sentido de que es el cuerpo, la mente y los sentidos, es la fuerza dinámica de todos los movimientos realizados por diez clases de energía vital, y es el corazón único en el que la energía vital se genera.

VERSO 10.

El Señor Supremo es la Superalma de todos los semidioses encargados de la tarea de construir la manifestación cósmica. Habiéndole orado [los semidioses] de esa manera, pensó para Sí, y manifestó entonces la gigantesca forma para que ellos entendieran.

VERSO 11.

Maitreya dijo: Ahora puedes oír mi explicación de cómo el Señor Supremo Se dividió a Sí mismo después de la manifestación de la gigantesca forma universal, convirtiéndose en las diversas formas de los semidioses.

VERSO 12.

Agni, el calor, se separó de Su boca, y todos los directores de los asuntos materiales entraron en ella en sus respectivas posiciones. Mediante esa energía, la entidad viviente se expresa con palabras.

VERSO 13.

Cuando el paladar de la gigantesca forma se manifestó separadamente, VaruŠa, el director del aire en los sistemas planetarios, entró allí, y por eso la entidad viviente tiene la facilidad de saborear todo con su lengua.

VERSO 14.

Cuando los dos orificios nasales del Señor se manifestaron separadamente, los gemelos Aśvinī-kumāras entraron en sus posiciones apropiadas, y debido a eso las entidades vivientes pueden oler el aroma de todas las cosas.

VERSO 15,

Después, los dos ojos de la gigantesca forma del Señor se manifestaron separadamente. El Sol, el director de la luz, entró en ellos con la representación parcial de la visión, y por eso las entidades vivientes pueden tener visión de las formas.

VERSO 16,

Cuando apareció una manifestación de piel, separada de la forma gigantesca, Anila, la deidad que dirige el viento, entró con el tacto parcial, y por ello las entidades vivientes pueden adquirir conocimiento táctil.

VERSO 17,

Cuando los oídos de la gigantesca forma se manifestaron, todas las deidades controladoras de las direcciones entraron en ellos con los principios de la audición, mediante los cuales todas las entidades vivientes oyen y sacan provecho del sonido.

VERSO 18,

Cuando apareció una manifestación separada de piel, las deidades controladoras de las sensaciones y sus diferentes partes entraron en ella, y por ello las entidades vivientes sienten comezón y felicidad debido al tacto.

VERSO 19,

Cuando el órgano genital de la gigantesca forma se manifestó separadamente, Prajāpati, la criatura viviente original, entró entonces en él con su semen parcial, y por ello las entidades vivientes pueden disfrutar del placer sexual.

VERSO 20,

El canal evacuador se manifestó separadamente, y el director, llamado Mitra, entró en él con órganos parciales de evacuación. Por ello las entidades vivientes pueden evacuar y orinar.

VERSO 21,

Después, cuando las manos de la gigantesca forma se manifestaron separadamente, Indra, el gobernador de los planetas celestiales, entró en ellas, y por ello la entidad viviente puede hacer negocios para su manutención.

VERSO 22,

Después, las piernas de la gigantesca forma se manifestaron separadamente, y el semidiós llamado Viṣṇu [no la Personalidad de Dios] entró con movimiento parcial. Esto ayuda a que la entidad viviente se mueva hacia su destino.

VERSO 23.

Cuando la inteligencia de la gigantesca forma se manifestó separadamente, Brahmā, el señor de los Vedas, entró en ella con la capacidad parcial de entendimiento, y por ello las entidades vivientes experimentan un objeto de entendimiento.

VERSO 24.

Después de eso, el corazón de la gigantesca forma se manifestó separadamente, y el semidiós de la Luna entró en él con una actividad mental parcial. Por ello la entidad viviente puede dirigir sus especulaciones mentales.

VERSO 25.

Después, el ego materialista de la gigantesca forma se manifestó separadamente, y en él entró Rudra, el controlador del ego falso, con sus propias actividades parciales, mediante las cuales la entidad viviente lleva a cabo sus acciones objetivas.

VERSO 26.

Después, cuando Su conciencia se manifestó separadamente, la energía total, mahat-tattva, entró con Su parte consciente. Por ello la entidad viviente es capaz de concebir conocimiento específico.

VERSO 27.

Después, de la cabeza de la gigantesca forma, se manifestaron los planetas celestiales, y de Sus piernas y de Su abdomen se manifestaron separadamente los planetas terrenales y el cielo, respectivamente. Dentro de ellos, los semidioses y otros seres también se manifestaron en términos de las modalidades de la naturaleza material.

VERSO 28.

Los semidioses, capacitados con la supremamente excelente cualidad de la modalidad de la bondad, están situados en los planetas celestiales, mientras que los seres humanos, por su naturaleza comprendida en la modalidad de la pasión, viven en la Tierra en compañía de sus subordinados.

VERSO 29.

Las entidades vivientes que acompañan a Rudra se desarrollan en la tercera modalidad de la naturaleza material, la ignorancia. Están situados en el cielo que está entre los planetas terrenales y los planetas celestiales.

VERSO 30.

¡Oh, tú, el principal de la dinastía Kuru! La sabiduría védica se manifestó de la boca del virā˜, la forma gigantesca. Aquellos que tienen inclinación por ese conocimiento védico se denominan brāhmaṇas, y son los maestros espirituales y profesores naturales de todas las órdenes de la sociedad.

VERSO 31.

Después, la capacidad de protección se generó de los brazos de la gigantesca forma virā˜, y, en relación con esa capacidad, los kṣatriyas también comenzaron a existir mediante la prosecución del principio kṣatriya de proteger a la sociedad de la perturbación causada por ladrones y malvados.

VERSO 32.

Los medios de manutención de todas las personas, es decir, la producción de granos y su distribución a los prajās, se generaron de los muslos de la gigantesca forma del Señor. Los comerciantes que se ocupan de la ejecución de eso se denominan vaiśyas.

VERSO 33.

Después, el servicio se manifestó de las piernas de la Personalidad de Dios, para perfeccionar la función religiosa. Situados en las piernas están los śūdras, que satisfacen al Señor mediante el servicio.

VERSO 34.

Todas estas diferentes divisiones sociales nacen de la Suprema Personalidad de Dios, juntamente con sus diferentes ocupaciones obligatorias y condiciones de vida. Así pues, para una vida no condicional y para la iluminación espiritual, uno tiene que adorar al Señor Supremo bajo la dirección del maestro espiritual.

VERSO 35.

¡Oh, Vidura! ¿Quién puede estimar o medir el tiempo, el trabajo y la potencia trascendental de la gigantesca forma manifestada por la potencia interna de la Suprema Personalidad de Dios?

VERSO 36.

A pesar de mi incapacidad, todo lo que he podido oír [de labios de mi maestro espiritual], y todo lo que pude asimilar, lo estoy describiendo ahora para glorificación del Señor mediante el habla pura, pues de lo contrario, mi capacidad de hablar permanecería impúdica.

VERSO 37.

El beneficio más elevado y perfecto que existe para la humanidad consiste en ocuparse en conversaciones acerca de las actividades y glorias del Actor Piadoso. Dichas actividades están tan hermosamente dispuestas en forma escrita por los grandes sabios eruditos, que el verdadero propósito del oído se cumple tan sólo con estar cerca de ellas.

VERSO 38.

¡Oh, hijo mío! El poeta original, Brahmā, después de una madura meditación durante mil años celestiales, únicamente pudo saber que las glorias del Alma Suprema son inconcebibles.

VERSO 39.

La maravillosa potencia de la Suprema Personalidad de Dios es desconcertante incluso para los malabaristas. Ese poder potencial es desconocido incluso para el Señor, que goza de autosuficiencia, así que es indudablemente desconocido para los demás.

VERSO 40.

Las palabras, la mente y el ego, con sus respectivos semidioses controladores, no han podido lograr el éxito en lo que se refiere a conocer a la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, nosotros simplemente tenemos que ofrecerle nuestras respetuosas reverencias, como una cuestión de cordura.

CAPÍTULO 7.

PREGUNTAS ADICIONALES DE VIDURA.

VERSO 1.

®r… ®ukadeva Gosvāmī dijo: ¡Oh, rey! Mientras Maitreya, el gran sabio, hablaba de esa manera, Vidura, el erudito hijo de Dvaipāyana Vyāsa, expresó un pedido en una forma agradable, haciendo esta pregunta.

VERSO 2.

®r… Vidura dijo: ¡Oh, gran brāhmaŠa! Como la Suprema Personalidad de Dios es el todo espiritual íntegro y es inmutable, ¿de qué manera está relacionado con las modalidades materiales de la naturaleza y sus actividades? Si esto constituye Su pasatiempo, ¿de qué manera ocurren las actividades del inmutable, y cómo exhiben cualidades exentas de las modalidades de la naturaleza?

VERSO 3.

A los muchachos los entusiasma jugar con otros muchachos o con variadas diversiones, debido a que los anima el deseo. Pero no hay ninguna posibilidad de un deseo tal en el Señor, debido a que está satisfecho en Sí mismo, y está desapegado en todo momento.

VERSO 4.

El Señor ha causado la creación de este universo mediante Su potencia de las tres modalidades de la naturaleza material, refugiada en Sí mismo. Con ella, mantiene la creación y a su vez la disuelve, una y otra vez.

VERSO 5.

El alma pura es conciencia pura, y nunca pierde la conciencia, ni por las circunstancias, el tiempo, las situaciones, los sueños, ni por otras causas. ¿Cómo es posible, entonces, que se vea ocupada en la ignorancia?

VERSO 6.

El Señor, como Superalma, Se encuentra situado en el corazón de toda entidad viviente. ¿Por qué, entonces, las actividades de las entidades vivientes terminan en infortunio y miserias?

VERSO 7.

¡Oh, tú, grande y erudito! Mi mente se encuentra muy engañada por la congoja de esta nesciencia, y, por lo tanto, te pido que la aclares.

VERSO 8.

®r… ®ukadeva Gosvāmī dijo: ¡Oh, rey! Maitreya, agitado así por el inquisitivo Vidura, al principio parecía estar asombrado, pero luego respondió sin vacilación, pues estaba plenamente consciente de Dios.

VERSO 9.

®r… Maitreya dijo: Ciertas almas condicionadas exponen la teoría de que el Brahman Supremo, la Personalidad de Dios, es dominado por la ilusión, māyā, y al mismo tiempo sostienen que no está condicionado. Esto va en contra de toda lógica.

VERSO 10.

La entidad viviente está acongojada en relación con la identidad de su ser. No tiene ninguna base real, como un hombre que en un sueño ve que le cortan la cabeza.

VERSO 11.

Así como a un observador le parece que la Luna tiembla cuando se refleja en el agua, pues está en contacto con la cualidad del agua, así mismo, cuando el ser entra en contacto con la materia, parece adquirir las cualidades de la materia.

VERSO 12.

Pero ese erróneo concepto de la identidad del ser puede disminuirse gradualmente por la misericordia de la Personalidad de Dios, Vāsudeva, a través del proceso del servicio devocional al Señor bajo la modalidad del desapego.

VERSO 13.

Cuando los sentidos se satisfacen en el observador-Superalma, la Personalidad de Dios, y se funden en Él, todas las miserias quedan completamente vencidas, como ocurre después de un profundo sueño.

VERSO 14.

Simplemente por cantar y oír acerca del nombre trascendental, la forma trascendental, etc., de la Personalidad de Dios, ®r… Kṛṣṇa, uno puede lograr el cese de una ilimitada cantidad de condiciones miserables. Por lo tanto, ¿qué decir de aquellos que han logrado tener la atracción de ofrecer servicio al aroma del polvo de los pies de loto del Señor?

VERSO 15.

Vidura dijo: ¡Oh, poderoso sabio, mi señor! Ahora, debido a tus convincentes palabras, se han desvanecido todas las dudas que tenía en relación con la Suprema Personalidad de Dios y las entidades vivientes. Ahora mi mente entra perfectamente en ellas.

VERSO 16.

¡Oh, sabio erudito! Tus explicaciones son muy buenas, tal como deberían serlo. Las perturbaciones del alma condicionada no tienen ninguna otra base que el movimiento de la energía externa del Señor.

VERSO 17.

Tanto el más bajo de los necios como aquel que es trascendental a toda inteligencia disfrutan de felicidad, mientras que las personas que se encuentran entre ambos sufren los tormentos materiales.

VERSO 18.

Pero, mi querido señor, te estoy agradecido porque ahora puedo entender que esta manifestación material carece de sustancia, aunque parece ser real. Tengo confianza en que, por ofrecer servicio a tus pies, me resultará posible abandonar esa falsa idea.

VERSO 19.

Por ofrecer servicio a los pies del maestro espiritual, uno se vuelve capaz de desarrollar éxtasis trascendental en el servicio de la Personalidad de Dios, que es el inmutable enemigo del demonio Madhu, y cuyo servicio vence las congojas materiales propias.

VERSO 20.

Las personas cuya austeridad es escasa difícilmente pueden obtener el servicio de los devotos puros que están progresando en el sendero que va de regreso al reino de Dios, los VaikuŠ˜has. Los devotos puros están ocupados cien por cien en glorificar al Señor Supremo, que es el Señor de los semidioses y el controlador de todas las entidades vivientes.

VERSO 21.

Después de crear la energía material total, el mahat-tattva, y con ello manifestar la gigantesca forma universal con sentidos y órganos de los sentidos, el Señor Supremo entró en ella.

VERSO 22.

La encarnación puruṣa que yace en el océano Causal recibe el nombre de puruṣa original de las creaciones materiales, y en Su forma virā˜, en la que viven todos los planetas y sus habitantes, tiene muchos miles de piernas y manos.

VERSO 23.

¡Oh, gran brāhmaŠa! Tú me has dicho que la gigantesca forma virā˜ y Sus sentidos, objetos de los sentidos y diez clases de aire vital, existen con tres clases de vigor vital. Ahora, si así lo deseas, ten la bondad de explicarme los diferentes poderes de las divisiones específicas.

VERSO 24.

¡Oh, mi señor! Creo que la habilidad que se manifiesta en forma de hijos, nietos y familiares se ha extendido por todo el universo en diferentes variedades y especies.

VERSO 25.

¡Oh, erudito brāhmaŠa! Por favor, describe cómo el líder de todos los semidioses, es decir, Prajāpati, Brahmā, decidió establecer a los diversos manus, los cabezas de las épocas. Por favor, describe también a los manus, y, por favor, describe a los descendientes de esos manus.

VERSO 26.

¡Oh, hijo de Mitrā! Ten la bondad de describir cómo están situados los planetas que están por encima de la Tierra, y también los que están por debajo; y menciona también, por favor, sus dimensiones, así como las de los planetas terrenales.

VERSO 27.

Describe también, por favor, a los seres vivientes que se encuentran bajo las diferentes clasificaciones: inferiores a los humanos, humanos, aquellos que nacen de embrión, aquellos que nacen de la transpiración, aquellos que nacen dos veces [las aves], y las plantas y los vegetales. Ten la bondad de describir sus generaciones, y también sus subdivisiones.

VERSO 28.

Por favor, describe también las encarnaciones de las modalidades materiales de la naturaleza —Brahmā, Viṣṇu y Maheśvara— y, por favor, describe la encarnación de la Suprema Personalidad de Dios y Sus magnánimas actividades.

VERSO 29.

¡Oh, gran sabio! Ten la bondad de describir las divisiones y órdenes de la sociedad humana en términos de síntomas, comportamiento y características del equilibrio mental y el control de los sentidos. También, por favor, describe los nacimientos de los grandes sabios, y las divisiones de los Vedas en categorías.

VERSO 30.

Por favor, describe también las expansiones de los diferentes sacrificios, y los senderos de los poderes místicos, el estudio analítico del conocimiento, y el servicio devocional, todos con sus respectivas regulaciones.

VERSO 31.

Por favor, describe también las imperfecciones y contradicciones de los infieles ateos, la situación del cruce de razas, y los movimientos de las entidades vivientes en las diversas especies de vida, según sus particulares modalidades de naturaleza y trabajo.

VERSO 32.

También puedes describir las causas no contradictorias de la religiosidad, el desarrollo económico, la complacencia de los sentidos y la salvación, y también los diferentes medios de sustento y los diferentes procesos de ley y orden, tal como se mencionan en las Escrituras reveladas.

VERSO 33.

Por favor, explica también las regulaciones para el ofrecimiento de respeto a los antepasados, la creación del Pitṛloka, la programación del tiempo en los planetas, estrellas y astros luminosos, y sus respectivas situaciones.

VERSO 34.

Por favor, describe también los resultados fruitivos de la caridad y la penitencia, y de excavar estanques de agua. Por favor, describe la situación de las personas que están lejos del hogar, y también el deber de un hombre que se encuentra en una posición difícil.

VERSO 35.

¡Oh, inmaculado! Debido a que la Personalidad de Dios, el controlador de todas las entidades vivientes, es el padre de toda religión y de todos aquellos que son candidatos a la ejecución de actividades religiosas, ten la bondad de describir cómo se Le puede satisfacer por completo.

VERSO 36.

¡Oh, el mejor de los brāhmaṇas! Aquellos que son maestros espirituales son muy bondadosos con los necesitados. Son siempre bondadosos con sus seguidores, discípulos e hijos, y sin que éstos se lo pidan, el maestro espiritual describe todo lo que es conocimiento.

VERSO 37.

Por favor, describe cuántas disoluciones hay de los elementos de la naturaleza material, y quién sobrevive después de las disoluciones para servir al Señor mientras duerme.

VERSO 38.

¿Cuáles son las verdades referentes a las entidades vivientes y a la Suprema Personalidad de Dios? ¿Cuáles son sus identidades? ¿Cuáles son los valores específicos del conocimiento acerca de los Vedas, y cuáles son las necesidades del maestro espiritual y sus discípulos?

VERSO 39.

Inmaculados devotos del Señor han mencionado cuál es la fuente de dicho conocimiento. ¿Cómo se puede tener conocimiento del servicio devocional y desapego, sin la ayuda de esos devotos?

VERSO 40.

Mi querido sabio, he planteado todas estas preguntas ante ti con miras a conocer los pasatiempos de Hari, la Suprema Personalidad de Dios. Tú eres el amigo de todos, así que ten la bondad de describirlos para todos aquellos que han perdido su visión.

VERSO 41.

¡Oh, tú, el inmaculado! Tus respuestas a todas estas preguntas conferirán la inmunidad contra todas las miserias materiales. Semejante caridad es mayor que todas las caridades, sacrificios, penitencias, y demás prescripciones védicas.

VERSO 42.

®r… ®ukadeva Gosvāmī dijo: Así pues, el principal de los sabios, que siempre sentía entusiasmo por describir temas relacionados con la Personalidad de Dios, comenzó a narrar la explicación descriptiva de los Purāṇas, siendo infundido así por Vidura. Estaba muy animado por la conversación acerca de las actividades trascendentales del Señor.

CAPÍTULO 8

GARBHODAKAŚĀYĪ VIṢṆU MANIFIESTA A BRAHMš.

VERSO 1.

El gran sabio Maitreya Muni dijo a Vidura: La dinastía real del rey P™ru es digna de servir a los devotos puros, porque todos los descendientes de esa familia están consagrados a la Personalidad de Dios. Tú también has nacido en esa familia, y es maravilloso que por tu esfuerzo los pasatiempos trascendentales del Señor se estén volviendo más y más nuevos a cada momento.

VERSO 2.

Permítaseme ahora comenzar a hablar acerca del Bhāgavata PurāŠa, que la Personalidad de Dios habló directamente a los grandes sabios, en beneficio de aquellos que están enredados en el padecimiento de extremas miserias para obtener muy poco placer.

VERSO 3.

Hace algún tiempo, sintiendo interés por saber, Sanat-kumāra, el principal de los santos-niños, acompañado por otros grandes sabios, hizo preguntas tal como tú, acerca de las verdades relacionadas con Vāsudeva, el Supremo, a ®r… Sańkarṣaṇa, que está situado en el fondo del universo.

VERSO 4.

En esa ocasión, ®r… Sańkarṣaṇa estaba meditando en Su Señor Supremo, que los eruditos consideran que es ®r… Vāsudeva, pero, por el avance de los eminentes sabios eruditos, abrió ligeramente Sus ojos de loto y comenzó a hablar.

VERSO 5.

Los sabios descendieron desde los planetas más elevados hasta la región inferior a través del agua del Ganges, y, por lo tanto, sus cabellos estaban húmedos. Tocaron los pies de loto del Señor, que las hijas del rey-serpiente adoran con diversos enseres cuando desean buenos esposos.

VERSO 6.

Los cuatro Kumāras, encabezados por Sanat-kumāra, todos los cuales conocían los pasatiempos trascendentales del Señor, glorificaron al Señor de una manera rítmica, con palabras selectas llenas de afecto y amor. En esos momentos, ®r… Sańkarṣaṇa, con Sus miles de cuellos erguidos, comenzó a irradiar una refulgencia a través de las destellantes piedras de Sus cabezas.

VERSO 7.

®r… Sańkarṣaṇa habló entonces el significado del ®r…mad-Bhāgavatam al gran sabio Sanat-kumāra, que ya había hecho el voto de la renunciación. Cuando Sā‰khyāyana Muni hizo preguntas a Sanat-kumāra, éste también, a su vez, le explicó el ®r…mad-Bhāgavatam tal como lo había oído de Sańkarṣaṇa.

VERSO 8.

El gran sabio Sā‰khyāyana era el principal de los trascendentalistas, y cuando estaba describiendo las glorias del Señor en términos del ®r…mad-Bhāgavatam, ocurrió que tanto mi maestro espiritual, Parāśara, como Bṛhaspati, lo oyeron.

VERSO 9.

El gran sabio Parāśara, como se mencionó anteriormente, siendo así instruido por el gran sabio Pulastya, me recitó el principal de los Purāṇas [Bhāgavatam]. Yo también he de describir esto ante ti, mi querido hijo, en términos de lo que oí, debido a que tú siempre eres mi fiel seguidor.

VERSO 10.

En ese entonces, cuando los tres mundos estaban sumergidos en el agua, Garbhodakaśāyī Viṣṇu estaba solo, yaciendo en Su lecho, la gran serpiente Ananta, y aunque parecía estar dormitando en Su propia potencia interna, libre de la acción de la energía externa, Sus ojos no estaban completamente cerrados.

VERSO 11.

Al igual que la fuerza del fuego dentro de la leña, el Señor permaneció dentro del agua de la disolución, sumergiendo a todas las entidades vivientes en sus cuerpos sutiles. Yacía en la energía auto-vigorizada, denominada kāla.

VERSO 12.

El Señor yació en Su potencia interna durante cuatro mil ciclos de yugas, y, en virtud de Su energía externa, parecía estar durmiendo en el agua. Cuando las entidades vivientes, activadas por la energía denominada kāla-śakti, salían para el desarrollo adicional de sus actividades fruitivas, Él vio que Su cuerpo trascendental tenía un color azulado.

VERSO 13.

La modalidad material de la pasión agitó el tema sutil de la creación, en el cual el Señor tenía fija Su atención, y, de esa manera, la forma sutil de la creación brotó de Su abdomen.

VERSO 14.

Brotando así, esta forma total de la actividad fruitiva de las entidades vivientes adoptó la forma de un capullo de una flor de loto generada de la Personalidad de Viṣṇu, y por Su voluntad suprema lo iluminó todo, tal como el Sol, y secó las vastas aguas de la devastación.

VERSO 15.

®r… Viṣṇu, en la forma de Superalma, entró personalmente en esa flor de loto universal, y cuando fue así impregnada de todas las modalidades de la naturaleza material, se generó la personalidad de la sabiduría védica, a quien llamamos el nacido por sí solo.

VERSO 16.

Brahmā, que nació de la flor de loto, no pudo ver el mundo, aunque estaba situado en el verticilo. Por lo tanto, dio vueltas alrededor de todo el espacio, y, mientras movía sus ojos en todas las direcciones, obtuvo cuatro cabezas, en función de las cuatro direcciones.

VERSO 17.

Brahmā, situado en ese loto, no podía entender perfectamente la creación, ni el loto, ni a sí mismo. Al final del milenio, el aire de la devastación comenzó a mover el agua y el loto en grandes olas circulares.

VERSO 18.

Brahmā, en su ignorancia, reflexionó: ¿Quién soy yo, que estoy situado encima de esta flor de loto? ¿De dónde ha brotado? Debe haber algo hacia abajo, y aquello de donde ha crecido el loto debe encontrarse dentro del agua.

VERSO 19.

Brahmā, reflexionando de esa manera, entró en el agua a través del canal del tallo del loto. Pero a pesar de entrar en el tallo y acercarse al ombligo de Viṣṇu, no pudo encontrar la raíz.

VERSO 20.

¡Oh, Vidura! Mientras Brahmā indagaba así acerca de su existencia, le llegó su hora final, que es la rueda eterna que se encuentra en la mano de Viṣṇu, y que genera un temor en la mente de la entidad viviente, igual al temor a la muerte.

VERSO 21.

Después, siendo incapaz de alcanzar el destino deseado, abandonó esa búsqueda y regresó de nuevo a la parte superior del loto. Así pues, controlando todos los objetivos, concentró su mente en el Señor Supremo.

VERSO 22.

Al final de los cien años de Brahmā, cuando se completó su meditación, desarrolló el conocimiento requerido, y, como resultado de ello, pudo ver en su corazón al Supremo que se encuentra dentro de él, a quien antes no había podido ver ni con muchísimo esfuerzo.

VERSO 23.

Brahmā pudo ver que sobre el agua había un gigantesco lecho blanco semejante a un loto, el cuerpo de Śeṣa-nāga, sobre el cual yacía sola la Personalidad de Dios. Toda la atmósfera estaba iluminada por los rayos de las joyas que adornaban la cabeza de Śeṣa-nāga, y esa iluminación disipaba toda la oscuridad de esas regiones.

VERSO 24.

El brillo del cuerpo trascendental del Señor se burlaba de la belleza de la montaña de coral. A la montaña de coral la viste con gran hermosura el cielo nocturno, pero las ropas amarillas del Señor se burlaban de su belleza. En la cima de la montaña hay oro, pero el yelmo del Señor, adornado con joyas, se burlaba de él. Las cascadas, hierbas, etc., de la montaña, con un panorama de flores, parecen guirnaldas, pero el gigantesco cuerpo del Señor, y Sus manos y piernas, decorados con joyas, perlas, hojas de tulas… y collares de flores, se burlaban del paisaje de la montaña.

VERSO 25.

Su cuerpo trascendental, ilimitado en largo y ancho, ocupaba los tres sistemas planetarios, superior, medio e inferior. Su cuerpo estaba autoiluminado por una ropa y una variedad sin paralelo, y estaba bien adornado.

VERSO 26.

El Señor mostró Sus pies de loto, levantándolos. Sus pies de loto son la fuente de todas las recompensas que se alcanzan mediante el servicio devocional libre de contaminación material. Esas recompensas son para aquellos que Lo adoran con devoción pura. El esplendor de los rayos trascendentales de la uñas cual lunas de Sus pies y de Sus manos recordaba los pétalos de una flor.

VERSO 27.

Él también apreció el servicio de los devotos, y eliminó sus aflicciones mediante Su hermosa sonrisa. El reflejo de Su cara, adornada con aretes, era muy agradable, debido a que deslumbraba con los rayos de Sus labios y con la belleza de Su nariz y de Sus cejas.

VERSO 28.

¡Oh, mi querido Vidura! La cintura del Señor estaba cubierta con tela amarilla que recordaba el polvo azafrán de la flor kadamba, y estaba rodeada por un cinturón bien adornado. Su pecho estaba adornado con la marca ®r…vatsa y un collar de ilimitado valor.

VERSO 29.

Así como un árbol de sándalo se adorna con ramas y flores fragantes, el cuerpo del Señor estaba adornado con valiosas joyas y perlas. Él era el árbol situado por sí solo, el Señor de todos los demás seres del universo. Y así como un árbol de sándalo está cubierto por muchas serpientes, así mismo el cuerpo del Señor estaba cubierto por las cabezas de Ananta.

VERSO 30.

Como una gran montaña, el Señor Se yergue como la morada de todas las entidades vivientes móviles e inmóviles. Es el amigo de las serpientes, pues ®r… Ananta es Su amigo. Así como una montaña tiene miles de picos de oro, así mismo al Señor se Le vio con los miles de cabezas de Ananta-nāga, que tienen yelmos de oro; y así como una montaña se encuentra a veces llena de joyas, así también Su cuerpo trascendental estaba totalmente adornado con valiosas joyas. Así como una montaña se sumerge a veces en el agua del océano, así mismo el Señor Se sumerge a veces en el agua de la devastación.

VERSO 31.

Brahmā, mirando así al Señor en la forma de una montaña, concluyó que era Hari, la Personalidad de Dios. Vio que el collar de flores de Su pecho Le glorificaba con dulces canciones llenas de sabiduría védica, y se veía muy hermoso. Estaba protegido por la rueda Sudarśana de pelea, y ni siquiera el Sol, la Luna, el aire, el fuego, etc., podían tener acceso a Él.

VERSO 32.

Cuando Brahmā, el autor del destino universal, vio al Señor de esa manera, lanzó simultáneamente una mirada sobre la creación. Brahmā vio el lago en el ombligo de ®r… Viṣṇu, y la flor de loto, así como también el agua devastadora, el aire que seca y el cielo. Todo se le hizo visible.

VERSO 33.

Brahmā, sobrecargado así con la modalidad de la pasión, se sintió inclinado a crear, y después de ver las cinco causas de la creación que indicó la Personalidad de Dios, comenzó a ofrecer sus respetuosas reverencias en el sendero de la mentalidad creadora.

CAPÍTULO 9.

LAS ORACIONES DE BRAHMš EN POS DE LA ENERGÍA CREATIVA.

VERSO 1.

Brahmā dijo: ¡Oh, mi Señor! Hoy, después de muchísimos años de penitencia, he llegado a saber de Ti. ¡Oh, cuán desafortunadas son las entidades vivientes que han encarnado, de no poder conocer Tu personalidad! Mi Señor, Tú eres el único objeto cognoscible, debido a que no hay nada supremo más allá de Ti. Si acaso hay algo supuestamente superior a Ti, no es el Absoluto. Tú existes como Supremo mediante la exhibición de la energía creativa de la materia.

VERSO 2.

La forma que yo veo está eternamente libre de la contaminación material, y, como una manifestación de la potencia interna, ha aparecido para otorgar misericordia a los devotos. Esta encarnación es el origen de muchas otras encarnaciones, y yo he nacido de la flor de loto que crece de Tu hogar umbilical.

VERSO 3.

¡Oh, mi Señor! No veo ninguna forma superior a Tu forma actual de eterna bienaventuranza y conocimiento. En Tu refulgencia Brahman impersonal, que se encuentra en el cielo espiritual, no hay ningún cambio ocasional ni deterioro de potencia interna. Yo me entrego a Ti, pues, si bien estoy orgulloso de mi cuerpo y sentidos materiales, Tu Señoría es la causa de la manifestación cósmica, y, sin embargo, la materia no Te toca.

VERSO 4.

Esta forma actual, o cualquier otra forma trascendental expandida por la Suprema Personalidad de Dios, ®r… Kṛṣṇa, es igualmente auspiciosa para todos los universos. Como Tú has manifestado esta eterna forma personal en la que meditan Tus devotos, yo Te ofrezco, por lo tanto, mis respetuosas reverencias. Aquellos que están destinados a ser enviados al sendero del infierno desdeñan Tu forma personal, para especular acerca de temas materiales.

VERSO 5.

¡Oh, mi Señor! Las personas que huelen el aroma de Tus pies de loto, llevado por el aire del sonido védico a través de los orificios de los oídos, emprenden Tu servicio devocional. Para ellos, Tú nunca estás separado del loto de sus corazones.

VERSO 6.

¡Oh, mi Señor! La gente del mundo está agobiada por todas las ansiedades materiales; siempre están temerosos. Siempre tratan de proteger la riqueza, el cuerpo y los amigos, están llenos de lamentación y deseos y enseres ilegales, y basan sus empresas, de una manera avariciosa, en los conceptos perecederos de «mi» y «mío». Mientras no se refugien en Tus seguros pies de loto, estarán llenos de toda clase de ansiedades.

VERSO 7.

¡Oh, mi Señor! Las personas que están desprovistas de la plenamente auspiciosa ejecución de cantar y oír acerca de Tus actividades trascendentales son sin duda desafortunadas, y están también desprovistas de buen juicio. Se ocupan en actividades desfavorables, disfrutando de la complacencia de los sentidos por un tiempo muy corto.

VERSO 8.

¡Oh, gran actor, mi Señor! Todas estas pobres criaturas están constantemente perplejas por el hambre, la sed, el severo frío, las secreciones y la bilis, atacadas por un helado invierno, un verano sofocante, lluvias, y muchos otros elementos perturbadores, y dominadas por fuertes impulsos sexuales y una infatigable ira. Yo me compadezco de ellas, y estoy muy afligido por ellas.

VERSO 9.

¡Oh, mi Señor! Las miserias materiales no tienen existencia real para el alma. Sin embargo, mientras el alma condicionada ve el cuerpo como si tuviera por objeto el disfrute de los sentidos, no puede salirse del enredo de las miserias materiales, influenciada por Tu energía externa.

VERSO 10.

Semejantes no devotos ocupan sus sentidos en un trabajo muy extenso y molesto, y por la noche sufren de insomnio debido a que su inteligencia constantemente corta su sueño con diversas especulaciones mentales. Todos sus diversos planes los frustra el poder sobrenatural. Incluso los grandes sabios, si están en contra de Tus temas trascendentales, habrán de rotar en este mundo material.

VERSO 11.

¡Oh, mi Señor! Tu devoto puede verte a través de los oídos mediante el proceso de oír genuinamente, y en esa forma su corazón se limpia, y Tú Te sitúas en él. Eres tan misericordioso con Tus devotos, que Te manifiestas en la forma eterna trascendental específica en la que ellos siempre piensan en Ti.

VERSO 12.

Mi Señor, Tú no Te satisfaces mucho con la adoración de los semidioses, que organizan para Ti una adoración muy pomposa, con variados artículos, pero que están llenos de anhelos materiales. Tú estás situado en el corazón de todo el mundo en la forma de Superalma, únicamente para dar Tu misericordia sin causa, y eres el eterno bienqueriente, pero no eres accesible al no devoto.

VERSO 13.

Pero las actividades piadosas de la gente, como la ejecución de rituales védicos, caridad, penitencias austeras y servicio trascendental, realizadas para adorarte y satisfacerte ofreciéndote los resultados fruitivos, son también beneficiosas. Esa clase de actos de religión nunca se hacen en vano.

VERSO 14.

Permítaseme ofrecer reverencias a la Suprema Realidad Trascendental, que se distingue eternamente por Su potencia interna. Su indistinguible aspecto impersonal se percibe mediante la inteligencia para la iluminación espiritual. Yo ofrezco mis reverencias a Él, que mediante Sus pasatiempos disfruta de la creación, conservación y disolución de la manifestación cósmica.

VERSO 15.

Permítaseme refugiarme en Sus pies de loto. Sus encarnaciones, cualidades y actividades son misteriosas imitaciones de los asuntos mundanos. Aquel que, incluso inconscientemente, invoca Sus nombres trascendentales en el momento en que abandona esta vida, se limpia de inmediato, sin duda alguna, de los pecados de muchísimas vidas, y llega a Él con toda certeza.

VERSO 16.

Tu Señoría es la raíz primaria del árbol de los sistemas planetarios. Ese árbol ha crecido penetrando primero la naturaleza material con tres troncos —como yo, ®iva y Tú, el Todopoderoso—, para la creación, conservación y disolución, y nosotros tres hemos crecido con muchas ramas. Por lo tanto, ofrezco mis reverencias a Ti, el árbol de la manifestación cósmica.

VERSO 17.

Toda la gente en general se dedica a actos necios, y no a las actividades verdaderamente beneficiosas enunciadas directamente por Ti para su guía. Mientras su tendencia hacia el trabajo necio permanezca poderosa, todos sus planes en la lucha por la existencia serán cortados en pedazos. Por consiguiente, ofrezco mis reverencias a aquel que actúa como tiempo eterno.

VERSO 18.

Tu Señoría, Te ofrezco mis respetuosas reverencias, tiempo infatigable y disfrutador de todo sacrificio. Aunque estoy situado en una morada que continuará existiendo durante un período de dos parārdhas, aunque soy el líder de todos los demás planetas del universo, y aunque me he sometido a muchísimos años de penitencia en pos de la iluminación espiritual, aun así Te ofrezco mis respetos.

VERSO 19.

¡Oh, mi Señor! Por Tu propia voluntad, y para ejecutar Tus pasatiempos trascendentales, apareces en las diversas especies de entidades vivientes, entre los animales inferiores a los seres humanos, así como también entre los semidioses. Tú no eres afectado por la contaminación material. Vienes únicamente para cumplir con las obligaciones de Tus propios principios de religión, y, por consiguiente, ¡oh, Personalidad Suprema!, Te ofrezco mis reverencias por manifestar esas diferentes formas.

VERSO 20.

Mi Señor, Tú aceptas el placer de dormir en el agua de la devastación, en la que hay violentas olas, y disfrutas de placer sobre el lecho de serpientes, mostrando la felicidad de Tu sueño a las personas inteligentes. En esos momentos, todos los planetas universales se encuentran estacionados dentro de Tu abdomen.

VERSO 21.

¡Oh, objeto de mi adoración! Yo nací de la casa de Tu ombligo de loto, con el propósito de crear el universo por Tu misericordia. Todos estos planetas del universo estaban estacionados dentro de Tu abdomen trascendental mientras Tú disfrutabas del sueño. Ahora, habiendo terminado Tu sueño, Tus ojos están abiertos cual lotos florecientes por la mañana.

VERSO 22.

Que el Señor Supremo sea misericordioso conmigo. Él es el único amigo y alma de todas las entidades vivientes del mundo, y, mediante Sus seis opulencias trascendentales, las mantiene a todas, en pro de su felicidad máxima. Que sea misericordioso conmigo, de manera que yo, como antes, reciba la introspección necesaria para crear, pues yo también soy una de las almas entregadas que son queridas al Señor.

VERSO 23.

El Señor Supremo, la Personalidad de Dios, es siempre el benefactor de las almas entregadas. Sus actividades se efectúan siempre a través de Su potencia interna, Ramā, la diosa de la fortuna. Yo oro únicamente para ocuparme en Su servicio en la creación del mundo material, y oro pidiendo no ser afectado materialmente por mis labores, pues de esa manera podré renunciar al falso prestigio de ser el creador.

VERSO 24.

Las potencias del Señor son innumerables. Mientras yace en el agua de la devastación, yo nazco, como energía universal total, del lago umbilical en el que brota el loto. Ahora estoy ocupado en manifestar Sus diversas energías en la forma de la manifestación cósmica. Por lo tanto, ruego que en el transcurso de mis actividades materiales, no me desvíe de la vibración de los himnos védicos.

VERSO 25.

El Señor, que es Supremo y el más antiguo de todos, es ilimitadamente misericordioso. Yo deseo que Él me confiera sonrientemente Su bendición, abriendo Sus ojos de loto. Él puede alentar a toda la creación cósmica y disipar nuestro desánimo, teniendo la amabilidad de expresar Sus indicaciones.

VERSO 26.

El sabio Maitreya dijo: ¡Oh, Vidura! Brahmā, después de observar la fuente de su aparición, es decir, la Personalidad de Dios, oró pidiendo Su misericordia, hasta donde su mente y sus palabras se lo permitieron. Habiendo orado de esa manera, calló, como si estuviera cansado debido a sus actividades de penitencia, conocimiento y concentración mental.

VERSOS 27 y 28.

El Señor vio que Brahmā estaba muy angustiado por el planeamiento y la construcción de los diferentes sistemas planetarios, y que se deprimió al ver el agua devastadora. Pudo entender la intención de Brahmā, y, en consecuencia, habló con palabras profundas y sensatas, disipando toda la ilusión que había surgido.

VERSO 29.

La Suprema Personalidad de Dios dijo entonces: ¡Oh, Brahmā! ¡Oh, profundidad de la sabiduría védica! No estés deprimido ni angustiado por la ejecución de la creación. Lo que estás pidiendo de Mí, ya se ha otorgado antes.

VERSO 30.

¡Oh, Brahmā! Sitúate en la ejecución de penitencia y meditación, y, para recibir Mi favor, sigue los principios del conocimiento. Mediante esas acciones podrás entender todo desde dentro de tu corazón.

VERSO 31.

¡Oh, Brahmā! Cuando estés absorto en el servicio devocional, en el transcurso de tus actividades creadoras, Me verás en ti y en todas partes del universo, y verás que tú mismo, el universo y las entidades vivientes, estáis todos en Mí.

VERSO 32.

Me verás en todas las entidades vivientes, así como también en todas partes del universo, tal como el fuego está situado en la madera. Únicamente en ese estado de visión trascendental podrás estar libre de toda clase de ilusión.

VERSO 33.

Cuando estés libre del concepto de los cuerpos denso y sutil, y cuando tus sentidos estén libres de todas las influencias de las modalidades de la naturaleza material, llegarás a experimentar tu forma pura en Mi compañía. En ese momento, estarás situado en el estado de conciencia pura.

VERSO 34.

Como tú has deseado aumentar la población en una cantidad innumerable y expandir tus variedades de servicio, nunca serás privado de nada en relación con esto, porque Mi misericordia sin causa para contigo siempre aumentará en todos los tiempos.

VERSO 35.

Tú eres el ṛṣi original, y, aunque estarás ocupado en generar una variada progenie, la viciosa modalidad de la pasión nunca abusará de ti, debido a que tu mente está siempre fija en Mí.

VERSO 36.

Aunque Yo no soy fácilmente cognoscible por el alma condicionada, Me has conocido hoy porque sabes que Mi personalidad no está constituida por nada material, y específicamente no está hecha de los cinco elementos densos y tres sutiles.

VERSO 37.

Cuando tú estabas considerando si había una fuente del tallo del loto de tu nacimiento, e incluso entraste en ese tallo, no pudiste averiguar nada. Pero en ese momento, Yo manifesté Mi forma desde dentro.

VERSO 38.

¡Oh, Brahmā! Las oraciones que has recitado alabando las glorias de Mis actividades trascendentales, las penitencias a las que te has sometido para comprenderme, y tu firme fe en Mí, debe considerarse, todo ello, Mi misericordia sin causa.

VERSO 39.

Estoy muy complacido con la descripción que has hecho de Mí en términos de Mis cualidades trascendentales, que les parecen mundanas a los mundanos. Yo te confiero todas las bendiciones en tu deseo de glorificar todos los planetas mediante tus actividades.

VERSO 40.

Cualquier ser humano que ore como Brahmā y que, de esa manera, Me adore, será muy pronto bendecido con el cumplimiento de todos Sus deseos, pues Yo soy el Señor de toda bendición.

VERSO 41.

En opinión de los trascendentalistas expertos, la meta final de realizar toda clase de buenas obras tradicionales, penitencias, sacrificios, caridades, actividades místicas, trances, etc., consiste en invocar Mi satisfacción.

VERSO 42.

Yo soy la Superalma de todo individuo. Yo soy el supremo director y lo más querido que existe. La gente está equivocadamente apegada a los cuerpos densos y sutiles, pero debería estar apegada únicamente a Mí.

VERSO 43.

Siguiendo Mis instrucciones, ahora puedes generar a las entidades vivientes como antes, en virtud del poder de tu sabiduría védica completa y del cuerpo que has recibido directamente de Mí, la suprema causa de todo.

VERSO 44.

El sabio Maitreya dijo: Después de indicarle a Brahmā, el creador del universo, que se expandiera, el Señor primigenio, la Personalidad de Dios, en Su forma personal de NārāyaŠa, desapareció.

CAPÍTULO 10.

LAS DIVISIONES DE LA CREACIÓN.

VERSO 1.

®r… Vidura dijo: ¡Oh, gran sabio! Por favor, permíteme conocer cómo Brahmā, el abuelo de los habitantes de los planetas, creó los cuerpos de las entidades vivientes a partir de su propio cuerpo y mente, después de la desaparición de la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 2.

¡Oh, tú, el muy erudito! Ten la bondad de erradicar todas mis dudas, y permíteme conocer acerca de todo lo que te he preguntado desde el principio hasta el fin.

VERSO 3.

S™ta Gosvāmī dijo: ¡Oh, hijo de Bhṛgu! El gran sabio Maitreya Muni, oyendo así a Vidura, se sintió muy animado. Todo estaba en su corazón, y, así pues, comenzó a responder a las preguntas, una tras otra.

VERSO 4.

El muy erudito sabio Maitreya dijo: ¡Oh, Vidura! Brahmā se dedicó así a realizar penitencias durante cien años celestiales, como le aconsejó la Personalidad de Dios, y se aplicó en el servicio devocional del Señor.

VERSO 5.

Después, Brahmā vio que tanto el loto sobre el cual estaba situado, como el agua sobre la cual crecía el loto, estaban temblando debido a un fuerte y violento viento.

VERSO 6.

La larga penitencia y el conocimiento trascendental de la comprensión del ser habían hecho que Brahmā madurara en lo referente al conocimiento práctico, y, así pues, bebió el viento por completo, juntamente con el agua.

VERSO 7.

Después, vio que el loto sobre el cual se hallaba situado estaba extendido por todo el universo, y pensó en cómo crear todos los planetas, que anteriormente se habían fundido en ese mismo loto.

VERSO 8.

Ocupado así en el servicio de la Suprema Personalidad de Dios, Brahmā entró en el verticilo del loto, y a medida que éste se extendía por todo el universo, lo dividió en tres divisiones de mundos, y luego en catorce divisiones.

VERSO 9.

Brahmā es la personalidad más excelsa del universo, debido al servicio devocional sin causa que ofrece al Señor, con conocimiento trascendental y maduro. Por consiguiente, creó las catorce divisiones planetarias para que las habitaran los diferentes tipos de entidades vivientes.

VERSO 10.

Vidura preguntó a Maitreya: ¡Oh, mi señor! ¡Oh, sabio sumamente erudito! Ten la bondad de describir el tiempo eterno, que es otra forma del Señor Supremo, el actor maravilloso. ¿Cuáles son las señales de ese tiempo eterno? Por favor, descríbenoslas detalladamente.

VERSO 11.

Maitreya dijo: El tiempo eterno es la fuente primigenia de las interacciones de las tres modalidades de la naturaleza material. Es inmutable e ilimitado, y actúa como instrumento de la Suprema Personalidad de Dios para Sus pasatiempos en la creación material.

VERSO 12.

Esta manifestación cósmica, como energía material, se separa del Señor Supremo por medio de kāla, que es el aspecto impersonal y no manifestado del Señor. Bajo la influencia de la misma energía material de Viṣṇu, está situada como manifestación objetiva del Señor.

VERSO 13.

Esta manifestación cósmica es tal como es ahora, era igual en el pasado, y continuará de la misma manera en el futuro.

VERSO 14.

Las creaciones y aniquilaciones programadas ocurren en términos de la voluntad suprema. Hay otras creaciones que se deben a interacciones de los elementos materiales, y que se llevan a cabo mediante la inteligencia de Brahmā. Más adelante, se explicarán más explícitamente. En este momento, únicamente se da una información preliminar. Las tres clases de aniquilaciones se deben: (1) al tiempo programado para la aniquilación del universo entero; (2) al fuego que emana de la boca de Ananta; y (3) a las propias acciones y reacciones cualitativas.

VERSO 15.

De las nueve creaciones, la primera es la creación del mahat-tattva, el total de los componentes materiales, en la que interactúan las modalidades debido a la presencia del Señor Supremo. En la segunda, se genera el ego falso, en el que surgen los componentes materiales, el conocimiento material y las actividades materiales.

VERSO 16.

Las percepciones sensorias se crean en la tercera creación, y a partir de éstas se generan los elementos. La cuarta creación es la creación del conocimiento y de la capacidad de trabajo.

VERSO 17.

La quinta creación es la de las deidades controladoras, realizada por la interacción de la modalidad de la bondad, de lo cual la mente es el total. La sexta creación es la ignorante oscuridad de la entidad viviente, mediante la cual el amo actúa como un necio.

VERSO 18.

Todas las anteriores son creaciones naturales de la energía externa del Señor. Ahora óyeme hablar de las creaciones de Brahmā, que es una encarnación de la modalidad de la pasión, y que, en lo referente a la creación, tiene un cerebro como el de la Personalidad de Dios.

VERSO 19.

La séptima creación es la de las entidades inmóviles, que son de seis clases: los árboles frutales sin flores, los árboles y plantas que existen hasta que el fruto madura, las enredaderas, las plantas tubulares, las enredaderas que carecen de apoyo, y los árboles con flores y frutas.

VERSO 20.

Todos los inmóviles árboles y plantas buscan su sustento hacia arriba. Están prácticamente inconscientes, pero tienen sentimientos internos de dolor. Se manifiestan de una manera variada.

VERSO 21.

La octava creación es la de las especies inferiores de vida, que son de diferentes variedades, exactamente veintiocho. Todas ellas son sumamente necias e ignorantes. Mediante el olfato reconocen lo que desean, pero no pueden recordar nada en su corazón.

VERSO 22.

¡Oh, Vidura, el más puro de todos! De entre los animales inferiores, la vaca, la cabra, el búfalo, el ciervo Kṛṣṇa, el cerdo, el animal gavaya, el venado, el cordero y el camello tienen dos pezuñas.

VERSO 23.

El caballo, la mula, el asno, el gaura, el bisonte arabha y la vaca salvaje tienen sólo una pezuña. Ahora puedes oírme hablar de los animales que tienen cinco uñas.

VERSO 24.

El perro, el chacal, el tigre, el zorro, el gato, el conejo, el sajāru, el león, el mono, el elefante, la tortuga, el caimán, el gosāpa, etc., tienen todos cinco uñas en sus garras. Se les conoce como pañca-nakhas, animales de cinco uñas.

VERSO 25.

La garza, el buitre, la grulla, el halcón, el bhāsa, el bhall™ka, el pavo real, el cisne, el sārasa, el cakravāka, el cuervo, el búho y otros, constituyen las aves.

VERSO 26.

La creación de los seres humanos, que son únicamente de una especie y que almacenan sus comestibles en el estómago, es la novena en la rotación. En la raza humana, la modalidad de la pasión es muy prominente. Los humanos están siempre ocupados en medio de una vida desoladora, pero piensan que son felices en todos los aspectos.

VERSO 27.

¡Oh, buen Vidura! Estas tres últimas creaciones y la creación de los semidioses [la décima creación] son creaciones vaikṛta, que son diferentes de las creaciones prākṛta [naturales], anteriormente descritas. La aparición de los Kumāras es de ambos tipos.

VERSOS 28 y 29.

La creación de los semidioses es de ocho variedades: primero, los semidioses; segundo, los antepasados; tercero, los asuras o demonios; cuarto, los gandharvas y apsarās, o ángeles; quinto, los yakṣas y rākṣasas; sexto, los siddhas, cāraŠas y vidyādharas; séptimo, los bh™tas, pretas y piśācas; y octavo, los seres sobrehumanos, cantantes celestiales, etcétera. Todos son creados por Brahmā, el creador del universo.

VERSO 30.

Ahora he de describir a los descendientes de los manus. El creador, Brahmā, como encarnación de la modalidad de la pasión de la Personalidad de Dios, crea los asuntos universales en cada milenio con inagotables deseos, mediante la fuerza de la energía del Señor.

CAPÍTULO 11.

CÁLCULO DEL TIEMPO A PARTIR DEL ÁTOMO.

VERSO 1.

La partícula elemental de la manifestación material, que es indivisible y que no forma parte de un cuerpo, se denomina átomo. Existe siempre como una entidad invisible, incluso después de la disolución de todas las formas. El cuerpo material no es más que una combinación de esos átomos, pero el hombre común lo entiende erróneamente.

VERSO 2.

Los átomos son el estado elemental del universo manifiesto. Cuando permanecen en su propia forma, sin formar diferentes cuerpos, se les llama la unidad ilimitada. Existen sin duda diferentes cuerpos con formas físicas, pero los propios átomos forman toda la manifestación.

VERSO 3.

Uno puede estimar el tiempo midiendo el movimiento de la combinación atómica de los cuerpos. El tiempo es la potencia de la todopoderosa Personalidad de Dios, Hari, que controla todo movimiento físico, aunque Él no es visible en el mundo físico.

VERSO 4.

El tiempo atómico se mide de acuerdo con un espacio atómico específico que cubre. Ese tiempo que cubre el agregado no manifiesto de átomos se denomina el gran tiempo.

VERSO 5.

La división del tiempo burdo se calcula de la siguiente manera: dos átomos forman un átomo doble, y tres átomos dobles forman un hexátomo. Ese hexátomo se ve en la luz solar que entra a través de los agujeros de la tela metálica de una ventana. Uno puede ver claramente que el hexátomo asciende hacia el cielo.

VERSO 6.

El lapso de tiempo necesario para la integración de tres trasareŠus se denomina tru˜i, y cien tru˜is constituyen un vedha. Tres vedhas constituyen un lava.

VERSO 7.

El lapso de tiempo de tres lavas es igual a un nimeṣa; la combinación de tres nimeṣas constituye un kṣaṇa; cinco kṣaṇas se combinan para formar un kāṣṭhā; y quince kāṣṭhās constituyen un laghu.

VERSO 8.

Quince laghus constituyen un nāḍikā, que también recibe el nombre de daṇḍa. Dos daṇḍas constituyen un muh™rta, y seis o siete daṇḍas constituyen un cuarto del día o de la noche, según el cálculo humano.

VERSO 9.

El tarro para medir un nāḍikā o daṇḍa puede prepararse con un tarro de cobre de seis pala de peso [400 gramos], en el que se perfora un agujero con una sonda de oro que pese cuatro māṣa y que mida cuatro dedos de largo. Cuando el tarro se coloca en el agua, el tiempo que ésta tarda en rebosarlo se denomina daṇḍa.

VERSO 10.

Se calcula que en el día del ser humano hay cuatro praharas, que también reciben el nombre de yāmas, y otros cuatro en la noche. En forma similar, quince días y noches son una quincena, y en un mes hay dos quincenas, una blanca y una negra.

VERSO 11.

El conjunto de dos quincenas es un mes, y ese período es un día y una noche completos en los planetas Pitās. Dos de esos meses constituyen una estación, y seis meses constituyen un movimiento completo del Sol, de sur a norte.

VERSO 12.

Dos movimientos solares hacen un día y una noche de los semidioses, y esa combinación de día y noche es un año civil completo para el ser humano. La duración de la vida del ser humano es de cien años.

VERSO 13.

Las estrellas influyentes, los planetas, los astros luminosos y los átomos de todas partes del universo están girando en sus respectivas órbitas bajo la dirección del Supremo, representado por el kāla eterno.

VERSO 14.

Hay cinco nombres diferentes para las órbitas del Sol, la Luna, las estrellas y los astros luminosos del firmamento, y cada una de ellas tiene su propio saˆvatsara.

VERSO 15.

¡Oh, Vidura! El Sol anima a todas las entidades vivientes con su calor y luz ilimitados. Él disminuye la duración de la vida de todas las entidades vivientes con objeto de liberarlas de la ilusión de su apego material, y amplía el sendero de la elevación al reino celestial. De esa manera, se mueve en el firmamento a una gran velocidad, y, por lo tanto, todo el mundo debe ofrecerle respetos una vez cada cinco años, con todos los elementos de adoración.

VERSO 16.

Vidura dijo: Ahora entiendo las duraciones de vida de los residentes de los planetas Pitās y de los planetas celestiales, así como también la de los seres humanos. Ten la bondad de informarme ahora de las duraciones de vida de esas entidades vivientes sumamente eruditas, que se encuentran más allá del alcance de un kalpa.

VERSO 17.

¡Oh, espiritualmente poderoso! Tú puedes entender los movimientos del tiempo eterno, que es la forma controladora de la Suprema Personalidad de Dios. Porque eres una persona iluminada, puedes ver todo mediante el poder de la visión mística.

VERSO 18.

Maitreya dijo: ¡Oh, Vidura! Los cuatro milenios se denominan los yugas Satya, Tretā, Dvāpara y Kali. El número total de años de todos éstos en conjunto es igual a doce mil años de los semidioses.

VERSO 19.

La duración del milenio de Satya equivale a 4.800 años de los semidioses; la duración del milenio de Tretā equivale a 3.600 años de los semidioses; la duración del milenio de Dvāpara equivale a 2.400 años; y la del milenio de Kali es de 1.200 años de los semidioses.

VERSO 20.

Los períodos de transición anteriores y posteriores a cada milenio, que, como se mencionó anteriormente, abarcan unos cuantos cientos de años, se conocen como yuga-sandhyās o conjunciones de dos milenios, según los astrónomos expertos. En esos períodos, se realiza toda clase de actividades religiosas.

VERSO 21.

¡Oh, Vidura! En el milenio Satya, la humanidad mantenía apropiada y completamente los principios de la religión; pero en otros milenios, la religión gradualmente disminuyó en parte, a medida que la irreligión se admitía proporcionalmente.

VERSO 22.

Fuera de los tres sistemas planetarios [Svarga, Martya y Pātāla], los cuatro yugas multiplicados por mil constituyen un día del planeta de Brahmā. Un período similar constituye una noche de Brahmā, en la que el creador del universo duerme.

VERSO 23.

Después del final de la noche de Brahmā, la creación de los tres mundos comienza de nuevo en el día de Brahmā, y continúan existiendo a lo largo de las duraciones de vida de catorce consecutivos manus, los padres de la humanidad.

VERSO 24.

Todos y cada uno de los manus disfrutan de una vida de un poco más de 71 conjuntos de cuatro milenios.

VERSO 25.

Después de la disolución de todos y cada uno de los manus, el siguiente manu aparece en orden, juntamente con sus descendientes, que rigen los diferentes planetas; pero los siete famosos sabios, y semidioses como Indra y sus seguidores, tales como los gandharvas, aparecen todos simultáneamente con el manu.

VERSO 26.

En la creación, durante el día de Brahmā, los tres sistemas planetarios —Svarga, Martya y Pātāla— giran, y los habitantes, entre los que se encuentran los animales inferiores, los seres humanos, los semidioses y los pitās, aparecen y desaparecen en términos de sus actividades fruitivas.

VERSO 27.

En todos y cada uno de los cambios de manu, la Suprema Personalidad de Dios aparece mediante la manifestación de Su potencia interna en diferentes encarnaciones, como Manu y otras. De esa manera, mantiene el universo mediante un poder descubierto.

VERSO 28.

Al final del día, bajo la insignificante porción de la modalidad de la oscuridad, la poderosa manifestación del universo se sumerge en la oscuridad de la noche. Por influencia del tiempo eterno, las innumerables entidades vivientes permanecen sumergidas en esa disolución, y todo se halla en silencio.

VERSO 29.

Cuando ocurre la noche de Brahmā, los tres mundos están fuera de la visión, y el Sol y la Luna están sin brillo, tal como en el debido curso de una noche ordinaria.

VERSO 30.

La devastación ocurre debido al fuego que emana de la boca de Sańkarṣaṇa, y, por ello, grandes sabios como Bhṛgu y otros habitantes de Maharloka se transportan a Janaloka, sintiéndose afligidos por el calor del ardiente fuego, que hace estragos por los tres mundos inferiores.

VERSO 31.

Al comienzo de la devastación, todos los mares se desbordan, y vientos huracanados soplan con gran violencia. Como consecuencia, las olas de los mares se agitan feroces, y de inmediato los tres mundos se llenan de agua.

VERSO 32.

El Señor Supremo, la Personalidad de Dios, yace en el agua con Sus ojos cerrados y tendido sobre Ananta, y los habitantes de los planetas Janalokas, con las manos juntas, Le ofrecen sus gloriosas oraciones.

VERSO 33.

En esa forma, el proceso del agotamiento de la duración de la vida existe para cada uno de los seres vivientes, incluso para Brahmā. La vida de uno dura únicamente cien años, en términos de los tiempos de los diferentes planetas.

VERSO 34.

Los cien años de la vida de Brahmā se dividen en dos partes: la primera mitad y la segunda mitad. La primera mitad de la duración de la vida de Brahmā ya pasó, y la segunda mitad está transcurriendo ahora.

VERSO 35.

Al comienzo de la primera mitad de la vida de Brahmā, hubo un milenio denominado Brāhma-kalpa, en el que apareció Brahmā. El nacimiento de los Vedas fue simultáneo al nacimiento de Brahmā.

VERSO 36.

El milenio siguiente al primer milenio de Brahmā se conoce como el Pādma-kalpa, debido a que en ese milenio creció la flor de loto universal del receptáculo umbilical de agua de la Personalidad de Dios, Hari.

VERSO 37.

¡Oh, descendiente de Bharata! El primer milenio de la segunda mitad de la vida de Brahmā también se conoce como el milenio Vārāha, debido a que la Personalidad de Dios aparece en ese milenio como la encarnación cerdo.

VERSO 38.

La duración de las dos partes de la vida de Brahmā, como se mencionó anteriormente, se estima que es igual a un nimeṣa [menos de un segundo] para la Suprema Personalidad de Dios, que es inmutable e ilimitado, y la causa de todas las causas del universo.

VERSO 39.

El tiempo eterno es ciertamente el controlador de diferentes dimensiones, desde la del átomo hasta las grandes divisiones de la duración de la vida de Brahmā; pero, no obstante, está controlado por el Supremo. El tiempo puede controlar sólo a aquellos que están absortos en el cuerpo, incluso ascendiendo hasta Satyaloka o los otros planetas superiores del universo.

VERSO 40.

Este mundo material fenoménico se extiende en un diámetro de seis mil millones de kilómetros, en forma de una combinación de ocho elementos materiales, transformados en dieciséis categorías adicionales, por dentro y por fuera, de la siguiente manera.

VERSO 41.

Cada una de las capas de elementos que cubren los universos es diez veces más gruesa que la anterior, y todos los universos agrupados aparecen como átomos en un inmenso conjunto.

VERSO 42.

Por consiguiente, se dice que la Suprema Personalidad de Dios, ®r… Kṛṣṇa, es la causa original de toda causa. Así pues, la morada espiritual de Viṣṇu es eterna, sin duda alguna, y es también la morada de Mahā-Viṣṇu, el origen de todas las manifestaciones.

CAPÍTULO 12.

LA CREACIÓN DE LOS KUMšRAS Y DE OTROS.

VERSO 1.

®r… Maitreya dijo: ¡Oh, erudito Vidura! Hasta aquí te he explicado las glorias de la forma de la Suprema Personalidad de Dios en Su aspecto de kāla. Ahora puedes escuchar de mí acerca de la creación de Brahmā, el receptáculo de todo conocimiento védico.

VERSO 2.

Brahmā creó primero las ocupaciones de la nesciencia, como el engañarse a sí mismo, el sentido de la muerte, la ira que sigue a la frustración, el falso sentimiento de propiedad, y el concepto corporal ilusorio u olvido de la propia verdadera identidad.

VERSO 3.

Considerando que una creación tan engañosa era trabajo pecaminoso, Brahmā no se sintió muy complacido con su actividad, y, en consecuencia, se purificó meditando en la Personalidad de Dios. Comenzó entonces con otra fase de la creación.

VERSO 4.

En el principio, Brahmā creó a cuatro grandes sabios, que se llamaron Sanaka, Sananda, Sanātana y Sanat-kumāra. Todos ellos eran reacios a emprender actividades materialistas, pues, a causa de que su semen fluía hacia arriba, eran muy elevados.

VERSO 5.

Brahmā habló a sus hijos después de generarlos. Dijo: «Queridos hijos míos, ahora procread». Pero ellos, por su apego a Vāsudeva, la Suprema Personalidad de Dios, tenían como meta la liberación, y expresaron, por lo tanto, su falta de deseo.

VERSO 6.

Ante la negativa de sus hijos a obedecer la orden de su padre, en la mente de Brahmā se generó mucha ira, que trató de dominar y no expresar.

VERSO 7.

Aunque trató de reprimir su ira, ésta salió de entre sus cejas, y de inmediato se generó un niño cuyo color era una mezcla de azul y rojo.

VERSO 8.

Después de haber nacido, empezó a gritar llorando: ¡Oh, marcador del destino, maestro del universo! ¡Señala, por favor, mi nombre y lugar!

VERSO 9.

El todopoderoso Brahmā, que nació de la flor de loto, apaciguó al niño con amables palabras, dando acogida a su ruego, y dijo: No llores. Ciertamente voy a actuar tal como tú deseas.

VERSO 10.

A continuación, Brahmā dijo: ¡Oh, príncipe de los semidioses! Todo el mundo te conocerá con el nombre de Rudra, puesto que has llorado con tanta ansiedad.

VERSO 11.

Mi querido muchacho, he seleccionado ya los siguientes lugares para que residas en ellos: el corazón, los sentidos, el aire de la vida, el cielo, el aire, el fuego, el agua, la tierra, el Sol, la Luna y la austeridad.

VERSO 12.

Brahmā dijo: Mi querido muchacho Rudra, tienes otros once nombres: Manyu, Manu, Mahinasa, Mahān, ®iva, ¬tadhvaja, Ugraretā, Bhava, Kāla, Vāmadeva y Dhṛtavrata.

VERSO 13.

¡Oh, Rudra! Tienes también once esposas, conocidas con el nombre de RudrāŠ…s, y son éstas: Dh…, Dhṛti, Rasalā, Umā, Niyut, Sarpi, Ilā, Ambikā, Irāvat…, Svadhā y Dīkṣā.

VERSO 14.

Mi querido muchacho, tú puedes ahora aceptar todos los nombres y lugares que he señalado para ti y para tus diferentes esposas, y, como ahora eres uno de los amos de las entidades vivientes, puedes aumentar la población en gran escala.

VERSO 15.

El sumamente poderoso Rudra, cuyo cuerpo era de un color mezcla de azul y rojo, creó gran cantidad de descendientes, de rasgos, fuerza y naturaleza violenta exactamente como los suyos.

VERSO 16.

Rudra generó una cantidad ilimitada de hijos y nietos, y, cuando se reunieron, trataron de devorar el universo entero. Cuando Brahmā, el padre de las entidades vivientes, vio esto, le asustó la situación.

VERSO 17.

Brahmā dijo a Rudra: ¡Oh, el mejor entre los semidioses! No es necesario que engendres entidades vivientes de esta naturaleza. Han empezado a devastarlo todo por todas partes con las feroces llamas de sus ojos, e incluso me han atacado a mí.

VERSO 18.

Querido hijo mío, es mejor que lleves una vida de penitencia, que es auspiciosa para todas las entidades vivientes y que te reportará toda bendición. Sólo por medio de la penitencia podrás crear el universo tal como estaba antes.

VERSO 19.

Únicamente mediante penitencias puede uno acercarse a la Personalidad de Dios, que está dentro del corazón de todas las entidades vivientes y, al mismo tiempo, fuera del alcance de los sentidos.

VERSO 20.

®r… Maitreya dijo: De esta manera, Rudra, habiendo recibido la orden de Brahmā, dio vueltas alrededor de su padre, el señor de los Vedas. Dirigiéndose a él con palabras de aprobación, entró en el bosque para ejecutar austeras penitencias.

VERSO 21.

Brahmā, dotado de poder por la Suprema Personalidad de Dios, pensó en generar entidades vivientes, y engendró diez hijos para que las generaciones se extendiesen.

VERSO 22.

De este modo, nacieron: Mar…ci, Atri, A‰girā, Pulastya, Pulaha, Kratu, Bhṛgu, Vasiṣṭha, Dakṣa, y el décimo hijo, Nārada.

VERSO 23.

Nārada nació de la deliberación de Brahmā, que es la parte mejor de su cuerpo. Vasiṣṭha nació de su respiración; Dakṣa, de un pulgar; Bhṛgu, de su tacto; y Kratu, de su mano.

VERSO 24.

Pulastya se generó de los oídos; A‰girā, de la boca; Atri, de los ojos; Mar…ci, de la mente; y Pulaha, del ombligo de Brahmā.

VERSO 25.

La religión se manifestó del pecho de Brahmā, donde está situado la Suprema Personalidad de Dios NārāyaŠa, y la irreligión apareció de su espalda, donde tiene lugar la horrible muerte de la entidad viviente.

VERSO 26.

La lujuria y el deseo se manifestaron del corazón de Brahmā; la ira, de entre sus cejas; la codicia, de entre sus labios; el poder de hablar, de su boca; el océano, de su pene; y las actividades bajas y abominables, de su ano, la fuente de todos los pecados.

VERSO 27.

El sabio Kardama, esposo de la gran Devah™ti, se manifestó de la sombra de Brahmā. De este modo, todos se manifestaron, ya sea del cuerpo o de la mente de Brahmā.

VERSO 28.

¡Oh, Vidura! Hemos oído que Brahmā tuvo una hija llamada Vāk, que nació de su cuerpo y que atrajo su mente hacia la actividad sexual, aunque ella no estaba sexualmente predispuesta hacia él.

VERSO 29.

De este modo, al descubrir a su padre tan afectado por la ilusión en un acto inmoral, los sabios, encabezados por Mar…ci, todos ellos hijos de Brahmā, hablaron con gran respeto las siguientes palabras.

VERSO 30.

¡Oh, padre! Esta práctica en que tú mismo te estás esforzando en complicarte nunca jamás la trató de poner en práctica ningún otro brahmā, ni ninguna otra persona, ni siquiera tú mismo en kalpas anteriores, ni en el futuro se atreverá nadie a intentarlo. Tú eres el ser supremo del universo; siendo así, ¿cómo es que quieres tener relación sexual con tu hija y no puedes dominar tu deseo?

VERSO 31.

A pesar del hecho de que seas el ser más poderoso, este acto no es propio de ti, pues tu carácter es el ejemplo que la generalidad de las personas siguen con vistas a perfeccionarse espiritualmente.

VERSO 32.

Ofrezcamos nuestras respetuosas reverencias a la Personalidad de Dios, que, situado en Sí mismo, ha manifestado con Su propia refulgencia este cosmos. Que Él proteja también la religión en salvaguardia de toda bondad.

VERSO 33.

El padre de todos los prajāpatis, Brahmā, al ver que todos sus hijos prajāpatis hablaban de aquel modo, se avergonzó mucho, y de inmediato abandonó el cuerpo que había adoptado. Ese cuerpo apareció más tarde en todas direcciones como la peligrosa niebla en la oscuridad.

VERSO 34.

En cierta ocasión en que Brahmā pensaba en cómo crear los mundos como en el milenio anterior, los cuatro Vedas, que contienen todas las variedades de conocimiento, se manifestaron de sus cuatro bocas.

VERSO 35.

Se manifestaron los cuatro tipos de útiles para dirigir el fuego de sacrificio: el ejecutor [el que canta], el oferente, el fuego, y la acción ejecutada de acuerdo con los Vedas suplementarios. También se manifestaron los cuatro principios de la religiosidad [veracidad, austeridad, misericordia y limpieza] y los deberes en las cuatro órdenes sociales.

VERSO 36.

Vidura dijo: ¡Oh, gran sabio, cuya única riqueza es la penitencia! Por favor, explícame cómo estableció Brahmā el conocimiento védico emanado de su boca, y quién le ayudó.

VERSO 37.

Maitreya dijo: Empezando desde la cara frontal de Brahmā, gradualmente se manifestaron los cuatro Vedas: ¬k, Yajur, Sāma y Atharva. A continuación se establecieron, uno tras otro, los himnos védicos que nunca antes se habían pronunciado, los rituales sacerdotales, los temas de recitación, y las actividades trascendentales.

VERSO 38.

Creó también la ciencia médica, el arte militar, el arte musical y la ciencia arquitectónica, todos ellos a partir de los Vedas. Todos emanaron, uno tras otro, empezando desde la cara frontal.

VERSO 39.

Creó entonces el quinto Veda —los Purāṇas y las historias—a partir de todas sus bocas, pues podía ver todo el pasado, presente y futuro.

VERSO 40.

Todas las diferentes variedades de fuegos de sacrificio [ṣoḍaśī, uktha, purīṣi, agniṣṭoma, āptoryāma, atirātra, vājapeya y gosava] se manifestaron de la boca oriental de Brahmā.

VERSO 41.

La educación, la caridad, la penitencia y la veracidad se dice que son las cuatro piernas de la religión, y para aprender esto hay cuatro órdenes de vida con diferentes clasificaciones de castas según la vocación. Brahmā creó todas esas divisiones siguiendo un orden sistemático.

VERSO 42.

Se inauguró entonces la ceremonia del cordón sagrado para los nacidos dos veces, así como las reglas a seguir al menos durante un año a partir de la aceptación de los Vedas, las reglas para observar abstinencia completa de vida sexual, las vocaciones en función de los mandamientos védicos, diversos deberes profesionales en la vida doméstica, y el método para sustentarse sin ayuda de nadie mediante la recolección de cereales desechados.

VERSO 43.

Las cuatro divisiones de la vida retirada son: los vaikhānasas, vālakhilyas, audumbaras y phenapas. Las cuatro divisiones de la orden de vida de renunciación son: los ku˜…cakas, bahvodas, haˆsas y niṣkriyas. Todas ellas se manifestaron de Brahmā.

VERSO 44.

La ciencia del argumento lógico, las metas védicas de la vida, y también la ley y el orden, los códigos morales, y los célebres himnos bh™ƒ, bhuvaƒ y svaƒ, se manifestaron, todos ellos, de las bocas de Brahmā, y el praŠava oˆkāra se manifestó de su corazón.

VERSO 45.

A continuación, del vello del cuerpo del todopoderoso prajāpati se generó el arte de la expresión literaria, uṣṇik. De la piel se generó el himno védico principal, gāyatr…; de la carne, el triṣṭup; de las venas, el anuṣṭup; y de los huesos del señor de las entidades vivientes, el jagat….

VERSO 46.

El arte de escribir versos, pa‰kti, se manifestó de la médula ósea, y el de bṛhatī, otro tipo de verso, se generó del aire vital del señor de las entidades vivientes.

VERSO 47.

El alma de Brahmā se manifestó como las consonantes articuladas; su cuerpo, como las vocales; sus sentidos, como las consonantes sibilantes; su fuerza, como las consonantes intermedias; y sus actividades sensuales, como las siete notas musicales.

VERSO 48.

Brahmā es la representación personal de la Suprema Personalidad de Dios como fuente del sonido trascendental, y está, por tanto, por encima del concepto de manifestado y no manifestado. Brahmā es la forma completa de la Verdad Absoluta, y está investido de múltiples energías.

VERSO 49.

A continuación, Brahmā adoptó otro cuerpo, en el que no se prohibía la vida sexual, y de este modo se ocupó en seguir creando.

VERSO 50.

¡Oh, hijo de los Kurus! Cuando Brahmā vio que, a pesar de la presencia de sabios de gran potencia, no había suficiente aumento de población, empezó a considerar seriamente cómo se podía aumentar la población.

VERSO 51.

Brahmā pensó para sus adentros: ¡Ay! Es maravilloso que, a pesar de que me he esparcido por todas partes, en el universo no haya aún población suficiente. La única causa de esta desventura es el destino.

VERSO 52.

Mientras estaba absorto de este modo en la contemplación y observando el poder sobrenatural, de su cuerpo se generaron otras dos formas. Aún son famosas como el cuerpo de Brahmā.

VERSO 53.

Los dos cuerpos que se acababan de separar se unieron en una relación sexual.

VERSO 54.

De ellos, el que tenía forma masculina fue conocido como el manu de nombre Svāyambhuva, y la mujer recibió el nombre de Śatarūpā, la reina de la gran alma Manu.

VERSO 55.

A continuación, mediante la relación sexual aumentaron gradualmente las generaciones de población, una tras otra.

VERSO 56.

¡Oh, hijo de Bharata! A su debido tiempo, él [Manu] engendró en Śatarūpā cinco hijos: dos hijos varones, Priyavrata y Uttānapāda, y tres hijas, šk™ti, Devadh™ti y Pras™ti.

VERSO 57.

El padre, Manu, entregó a su primera hija, šk™ti, al sabio Ruci; a la hija mediana, Devah™ti, al sabio Kardama; y a la más joven, Pras™ti, a Dakṣa. A partir de ellos, todo el mundo se llenó de población.

CAPÍTULO 13.

LA APARICIÓN DE ®RŸ VARšHA.

VERSO 1.

®r… ®ukadeva Gosvāmī dijo: ¡Oh, rey! Tras escuchar del sabio Maitreya todos estos temas sumamente virtuosos, Vidura inquirió más sobre los temas relacionados con la Suprema Personalidad de Dios, temas que él adoraba escuchar.

VERSO 2.

Vidura dijo: ¡Oh, gran sabio! ¿Qué hizo Svāyambhuva, el querido hijo de Brahmā, tras obtener a su muy amante esposa?

VERSO 3.

¡Oh, tú, el mejor entre los virtuosos! El rey de reyes original [Manu] fue un gran devoto de la Personalidad de Dios, Hari, de modo que sus actividades y sublime carácter son dignos de ser escuchados. Por favor, descríbelos. Tengo un gran deseo de escuchar.

VERSO 4.

Las personas que escuchan a un maestro espiritual con gran esfuerzo y durante largo tiempo deben escuchar de los labios de los devotos puros sobre el carácter y las actividades de los devotos puros. Los devotos puros piensan siempre dentro de sus corazones en los pies de loto de la Personalidad de Dios, que ofrece la liberación a Sus devotos.

VERSO 5.

®r… ®ukadeva Gosvāmī dijo: A la Personalidad de Dios, ®r… Kṛṣṇa, Le complacía colocar Sus pies de loto en el regazo de Vidura, porque Vidura era muy humilde y gentil. El sabio Maitreya se sentía muy complacido con las palabras de Vidura, e influenciado por su espíritu, trató de hablar.

VERSO 6.

El sabio Maitreya dijo a Vidura: Tras su advenimiento, Manu, el padre de la humanidad, junto con su esposa, se dirigió de la siguiente manera al depositario de la sabiduría védica, Brahmā, con reverencias y manos juntas.

VERSO 7.

Tú eres el padre de todas las entidades vivientes y la fuente de su subsistencia, porque ellas han nacido de ti. Por favor, ordénanos cómo podemos ofrecerte servicio.

VERSO 8.

¡Oh, tú, el adorable! Dígnate, darnos directrices para la ejecución del deber dentro de nuestra capacidad de trabajo, para que podamos seguirlo, y lograr la fama en esta vida y progreso en la siguiente.

VERSO 9.

Brahmā dijo: Mi querido hijo, ¡oh, señor del mundo! Estoy muy complacido contigo, y deseo todas las bendiciones para ambos, tú y tu esposa. Sin ninguna reserva os habéis entregado a mí con vuestro corazón a la espera de mis instrucciones.

VERSO 10.

¡Oh, héroe! Tu ejemplo es perfectamente adecuado para un hijo en relación con su padre. Esta clase de adoración hacia el superior es necesaria. Aquel que está más allá del límite de la envidia y que es cuerdo acepta la orden de su padre con gran deleite, e intenta ejecutarla con toda su capacidad.

VERSO 11.

Puesto que tú eres mi muy obediente hijo, te pido que engendres en el vientre de tu esposa hijos cualificados como tú. Rige el mundo en acuerdo con los principios del servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, y así, adora al Señor mediante realización de yajñas.

VERSO 12.

¡Oh, rey! Si puedes dar protección adecuada a los seres vivientes del mundo material, ése será el mejor servicio que puedas ofrecerme. Cuando el Señor Supremo vea que eres un buen protector de las almas condicionadas, el amo de los sentidos estará muy satisfecho contigo, sin duda alguna.

VERSO 13.

La Suprema Personalidad de Dios, Janārdana [®r… Kṛṣṇa], es la forma que acepta todos los resultados de sacrificio. Si Él no Se siente satisfecho, el esfuerzo por avanzar es inútil. Él es el Ser Supremo, y, por consiguiente, aquel que no Le satisface neglige, sin duda, sus propios intereses.

VERSO 14.

®r… Manu dijo: ¡Oh, todopoderoso señor! ¡Oh, destructor de todos los pecados! Actuaré siguiendo tus órdenes. Dígnate ahora hacerme saber mi lugar y el de las entidades vivientes nacidas de mí.

VERSO 15.

¡Oh, amo de los semidioses! Por favor, trata de levantar la Tierra, que está sumergida en la gran agua, porque es la morada de todas las entidades vivientes. Puede lograrse por tu esfuerzo y con la misericordia del Señor.

VERSO 16.

®r… Maitreya dijo: De este modo, al ver la Tierra sumergida en el agua, Brahmā puso su atención durante largo tiempo en cuál sería la manera de levantarla.

VERSO 17.

Brahmā pensó: Mientras me ocupaba en el proceso de creación, un diluvio ha inundado la Tierra, y se ha hundido en las profundidades del océano. ¿Qué podemos hacer nosotros, que estamos ocupados en este asunto de la creación? Lo mejor es que el Señor Todopoderoso nos dirija.

VERSO 18.

¡Oh, intachable Vidura! Mientras Brahmā se ocupaba en pensar, de repente, una pequeña forma de jabalí salió de la ventana de su nariz. Las dimensiones de la criatura no sobrepasaban las de la parte superior de un pulgar.

VERSO 19.

¡Oh, descendiente de Bharata! Mientras Brahmā Le observaba, aquel jabalí Se situó en el espacio. Era una manifestación maravillosa, tan gigantesca como un enorme elefante.

VERSO 20.

Llenos de asombro al observar la maravillosa forma de jabalí en el cielo, Brahmā y grandes brāhmaṇas como Mar…ci, junto con los Kumāras y Manu, expresaron diferentes conjeturas.

VERSO 21.

¿Será algún ser extraordinario que viene aparentando ser un jabalí? Es muy maravilloso que haya salido de mi nariz.

VERSO 22.

Al principio este jabalí no parecía mayor que la punta de un pulgar, y al cabo de un momento Se hizo tan grande como una roca. Mi mente está trastornada. ¿Será la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu?

VERSO 23.

Mientras Brahmā reflexionaba con sus hijos, la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu, rugió tumultuosamente como una gran montaña.

VERSO 24.

La omnipotente Suprema Personalidad de Dios animó a Brahmā y a los demás elevados brāhmaṇas rugiendo de nuevo con Su voz extraordinaria, que levantó ecos en todas direcciones.

VERSO 25.

Cuando los grandes sabios y pensadores que habitan Janaloka, Tapoloka y Satyaloka oyeron la tumultuosa voz del avatāra Jabalí, que era el sonido por completo auspicioso del Señor completamente misericordioso, cantaron auspiciosos cánticos de los tres Vedas.

VERSO 26.

Jugando como un elefante, entró en el agua tras rugir de nuevo para responder a las plegarias védicas de los grandes devotos. El Señor es el objeto de las plegarias de los Vedas, y, así pues, entendió que las plegarias de los devotos iban destinadas a Él.

VERSO 27.

Antes de entrar en el agua para rescatar la Tierra, el avatāra Jabalí voló en el cielo, azotando el aire con Su cola, Sus duros pelos estremeciéndose. Su mirada era luminosa, y disipó las nubes del cielo con Sus pezuñas y Sus resplandecientes colmillos blancos.

VERSO 28.

Él era el Señor Supremo, Viṣṇu, en persona, y, por lo tanto, era trascendental, pero, como tenía el cuerpo de un cerdo, buscó la Tierra por el olfato. Sus colmillos eran aterradores, y miró a los devotos brāhmaṇas ocupados en ofrecer oraciones. De esta manera entró en el agua.

VERSO 29.

Sumergiéndose en el agua como una gran montaña, el avatāra Jabalí dividió el océano por la mitad, y aparecieron dos grandes olas, como los brazos del océano, que gritaba en voz muy alta, como si orase al Señor: «¡Oh, Señor de todos los sacrificios! ¡No me cortes en dos, por favor! ¡Dígnate darme protección!».

VERSO 30.

El avatāra Jabalí penetró en el agua con Sus pezuñas, que eran como flechas afiladas, y dio con los límites del océano, aunque era ilimitado. Vio la Tierra, el lugar de reposo de todos los seres vivientes, yaciendo como al principio de la creación, y Él, en persona, la levantó.

VERSO 31.

El avatāra Jabalí, con gran facilidad, tomó la Tierra sobre Sus colmillos, y la sacó del agua. De este modo, Su presencia era esplendorosa. Entonces, candente Su ira como la rueda Sudarśana, mató inmediatamente al demonio [Hiraṇyākṣa], aunque éste trató de luchar con el Señor.

VERSO 32.

En un momento, el avatāra Jabalí mató al demonio dentro del agua, tal como un león mata un elefante. Las mejillas y la lengua del Señor se mancharon con la sangre del demonio, del mismo modo que enrojece un elefante que escarba en la tierra púrpura.

VERSO 33.

Entonces el Señor, jugando como un elefante, suspendió la Tierra sobre la punta de Sus curvos colmillos blancos. Asumió una coloración azulada como la del árbol tamāla, y de esta manera los sabios, encabezados por Brahmā, pudieron entender que era la Suprema Personalidad de Dios, y ofrecieron al Señor respetuosas reverencias.

VERSO 34.

Todos los sabios dijeron, con gran respeto: ¡Oh, inconquistable disfrutador de todo sacrificio! ¡Toda gloria, toda victoria sean Tuyas! Te mueves en Tu forma que personifica los Vedas, y en los poros capilares de Tu cuerpo están sumergidos los océanos. Por ciertos motivos [para levantar la Tierra] ahora has adoptado la forma de un jabalí.

VERSO 35.

¡Oh, Señor! Tu forma es digna de adoración mediante la ejecución de sacrificios, pero aquellos que no son más que malvados no pueden entenderlo. Todos los himnos védicos, el Gāyatr… y otros, están en el tacto de Tu piel. En los pelos de Tu cuerpo está la hierba kuśa; en Tus ojos, la mantequilla clarificada; y en Tus cuatro patas, los cuatro tipos de actividades fruitivas.

VERSO 36.

¡Oh Señor! Tu lengua es un plato de sacrificio, las ventanas de Tu nariz son otro plato de sacrificio, en Tu estómago está el plato de comer el sacrificio, y los orificios de Tus oídos son otro plato de sacrificio. En Tu boca está el plato brahmā de sacrificio, Tu garganta es el plato de sacrificio llamado soma, y todo lo que masticas se conoce como agni-hotra.

VERSO 37.

Además, ¡oh, Señor!, que se repita Tu aparición es el deseo que hay tras todo tipo de iniciación. Tu cuello es el lugar de tres deseos, y Tus colmillos son el resultado de la iniciación y el lugar donde terminan todos los deseos. Tu lengua constituye las actividades que anteceden a la iniciación, Tu cabeza es el fuego sin sacrificio, y también el fuego de adoración, y Tus fuerzas vitales son el agregado de todos los deseos.

VERSO 38.

¡Oh, Señor! Tu semen es el sacrificio llamado soma-yajña. Tu crecimiento, las prácticas rituales de la mañana. Tu piel y sensaciones del tacto son los siete elementos del sacrificio agniṣṭoma. Las articulaciones de Tu cuerpo simbolizan otros varios sacrificios ejecutados en doce días. En consecuencia, Tú eres el objeto de todos los sacrificios llamados soma y asoma, y sólo se Te ata con yajñas.

VERSO 39.

¡Oh, Señor! Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, y eres digno de ser adorado mediante oraciones universales, himnos védicos y elementos para sacrificios. Te ofrecemos nuestras reverencias. Tú puedes ser entendido con la mente pura, liberada de toda contaminación material, visible e invisible. Ofrecemos nuestras respetuosas reverencias a Ti como maestro espiritual supremo del conocimiento sobre el servicio devocional.

VERSO 40.

¡Oh, levantador de la Tierra! La Tierra con sus montañas, que Tú has levantado con Tus colmillos, está situada tan bellamente como una flor de loto con hojas sostenida por un elefante enfurecido saliendo del agua.

VERSO 41.

¡Oh, Señor! Como los picos de las grandes montañas, que adquieren belleza cuando las nubes los decoran, así Tu cuerpo trascendental se ha vuelto hermoso al Tú levantar la Tierra sobre la punta de Tus colmillos.

VERSO 42.

¡Oh, Señor! En vistas a ser el lugar de residencia de todos sus habitantes, tanto móviles como inmóviles, esta Tierra es Tu esposa, y Tú eres el padre supremo. Te ofrecemos nuestras reverencias respetuosas, y a la madre Tierra, a quien Tú has investido con Tu propia potencia, como un experto oficiante de sacrificios que pone fuego en la madera de araŠi.

VERSO 43.

¿Quién excepto Tú, la Suprema Personalidad de Dios, podía liberar la Tierra del interior del agua? Con todo, tratándose de Ti, esto no es maravilloso, porque Tú actuaste de manera sumamente maravillosa en la creación del universo. Con Tu energía, has creado esta maravillosa manifestación cósmica.

VERSO 44.

¡Oh, Señor Supremo! Sin duda somos habitantes de los planetas más piadosos, los lokas Jana, Tapa y Satya, pero, a pesar de ello, nos hemos purificado con las gotas de agua salpicadas de los pelos de Tu lomo cuando has sacudido Tu cuerpo.

VERSO 45.

¡Oh, Señor! Tus maravillosas actividades no tienen límite. Todo aquel que desee conocer el límite de Tus actividades es ciertamente un tonto. Todos, en este mundo, están condicionados por las poderosas potencias místicas. Otorga, por favor, Tu misericordia sin causa a estas almas condicionadas.

VERSO 46.

El sabio Maitreya dijo: El Señor, así adorado por todos los grandes sabios y trascendentalistas, tocó la Tierra con Sus pezuñas, y la colocó sobre el agua.

VERSO 47.

De esta manera, la Personalidad de Dios, ®r… Viṣṇu, el sustentador de todas las entidades vivientes, levantó la Tierra de dentro del agua y, tras dejarla flotando sobre el agua, regresó a Su propia morada.

VERSO 48.

Si, en actitud de servicio devocional, se escucha y describe esta auspiciosa narración del avatāra Jabalí, que es digna de describir, el Señor, que está en el interior del corazón de todos, Se complace mucho.

VERSO 49.

Cuando la Suprema Personalidad de Dios está satisfecho con alguien, nada hay que no se alcance. Ante la consecución trascendental, la persona entiende que todo lo demás es insignificante. El Señor, que está situado en el corazón de todos, eleva personalmente a quien se ocupa en el servicio amoroso trascendental al estado de perfección más alta.

VERSO 50.

¿Quién, aparte de aquel que no es ser humano, puede vivir en este mundo y no tener interés en el objetivo final de la vida? ¿Quién puede rechazar el néctar de las narraciones sobre las actividades de la Suprema Personalidad de Dios, que, por sí mismas, pueden liberar al individuo de todos los sufrimientos materiales?

CAPÍTULO 14.

DITI QUEDA EMBARAZADA AL ATARDECER.

VERSO 1.

®ukadeva Gosvāmī dijo: Tras escuchar del gran sabio Maitreya la historia de la encarnación Varāha del Señor, Vidura, que había hecho un voto, le rogó con las manos juntas que por favor narrase más actividades trascendentales del Señor, pues él [Vidura] no se sentía todavía satisfecho.

VERSO 2.

®r… Vidura dijo: ¡Oh, mejor entre los grandes sabios! De la sucesión discipular he oído que Hiraṇyākṣa, el demonio original, murió a manos de la mismísima forma de los sacrificios, la Personalidad de Dios [el avatāra Jabalí].

VERSO 3.

¿Qué causa tuvo, ¡oh, brāhmaŠa!, la lucha entre el rey demonio y el avatāra Jabalí cuando el Señor estaba levantando la Tierra como pasatiempo?

VERSO 4.

Mi mente se ha vuelto muy inquisitiva, y, por esta razón, no me siento satisfecho con escuchar el relato de la aparición del Señor. Así pues, por favor, habla más y más a un devoto que es fiel.

VERSO 5.

El gran sabio Maitreya dijo: ¡Oh, guerrero! La pregunta que has hecho es perfectamente adecuada para un devoto, porque se refiere a la encarnación de la Personalidad de Dios. Él es la fuente de liberación de la cadena de nacimiento y muerte para todos aquellos que, si no, están destinados a morir.

VERSO 6.

Gracias a haber escuchado esos temas de labios del sabio [Nārada], el hijo del rey Uttānapāda [Dhruva] se iluminó acerca de la Personalidad de Dios, y ascendió a la morada del Señor, poniendo sus pies sobre la cabeza de la muerte.

VERSO 7.

Esta historia de la lucha entre el Señor como jabalí y el demonio Hiraṇyākṣa la oí personalmente hace muchos años, cuando Brahmā, el principal de los semidioses, la contó en respuesta a las preguntas de los demás semidioses.

VERSO 8.

Diti, la hija de Dakṣa, bajo la influencia del deseo sexual, pidió a su esposo, Kaśyapa, el hijo de Mar…ci, que tuviese relación con ella al atardecer para engendrar un niño.

VERSO 9.

El Sol se estaba poniendo, y el sabio estaba sentado en trance tras ofrecer oblaciones a la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu, cuya lengua es el fuego de sacrificio.

VERSO 10.

En aquel lugar, la hermosa Diti expresó su deseo: ¡Oh, erudito! Cupido está tomando sus flechas y afligiéndome violentamente, del mismo modo en que un elefante enloquecido molesta a un árbol de plátanos.

VERSO 11.

Por lo tanto, debes ser bondadoso conmigo mostrándome completa misericordia. Deseo tener hijos, y me aflijo mucho al ver la opulencia de mis coesposas. Haciendo esto, serás feliz.

VERSO 12.

En el mundo, la mujer es honrada por la bendición de su esposo, y un esposo como tú será famoso al tener hijos, pues tu destino es aumentar el número de entidades vivientes.

VERSO 13.

Hace ya mucho tiempo, nuestro padre, el sumamente opulento Dakṣa, afectuoso con sus hijas, preguntó por separado a cada una de nosotras a quién preferiríamos escoger como esposo.

VERSO 14.

Nuestro bienqueriente padre, Dakṣa, tras conocer nuestras intenciones, te entregó trece de sus hijas, y, desde entonces, todas hemos sido fieles.

VERSO 15.

¡Oh, tú, de ojos como el loto! Bendíceme, bondadosamente, cumpliendo mi deseo. Cuando alguien, afligido, se dirige a una gran persona, sus súplicas nunca deben quedar sin fruto.

VERSO 16.

¡Oh, héroe [Vidura]! Diti, influenciada de este modo por la contaminación de la lujuria, y por consiguiente desdichada y locuaz, se tranquilizó con las acertadas palabras del hijo de Mar…ci.

VERSO 17.

¡Oh, afligida mujer! Yo, de inmediato, complaceré cualquier deseo que estés acariciando, pues ¿quién, sino tú, es la fuente de las tres perfecciones de la liberación?

VERSO 18.

Del mismo modo que se puede cruzar el océano con buques de alta mar, se puede cruzar la peligrosa situación del océano material por vivir con una esposa.

VERSO 19.

¡Oh, respetuosa mujer! Una esposa es tan útil, que se dice que es la cara mitad del cuerpo del hombre, porque comparte todas las actividades auspiciosas. Un hombre puede actuar sin ansiedad confiando a su esposa toda responsabilidad.

VERSO 20.

Tal como el comandante de un fortín vence fácilmente a los asaltantes invasores, al refugiarse en una esposa se pueden conquistar los sentidos, que, en las demás órdenes sociales, son inconquistables.

VERSO 21.

¡Oh, reina del hogar! No somos capaces de actuar como tú, y tampoco podríamos pagarte por lo que has hecho, ni siquiera si trabajásemos durante toda nuestra vida, e incluso después de la muerte. Resarcirte no es posible, ni siquiera para aquellos que admiran las cualidades de las personas.

VERSO 22.

Aunque no es posible resarcirte, voy a satisfacer inmediatamente tu deseo sexual, a fin de engendrar hijos. Pero debes esperar sólo unos segundos, de manera que no puedan otros hacerme reproches.

VERSO 23.

Este momento en particular es el menos auspicioso, porque es ahora cuando son visibles los fantasmas de horrible aspecto, compañeros constantes del señor de los fantasmas.

VERSO 24.

®iva, el rey de los fantasmas, sentado a lomos de su portador, el buey, viaja en esta hora acompañado de fantasmas que le siguen en busca de su propio bienestar.

VERSO 25.

El cuerpo de ®iva es rojizo y carece de impurezas, pero está cubierto de cenizas. Su cabello está polvoriento debido al remolino de polvo del crematorio. Es el hermano menor de tu esposo, y ve mediante sus tres ojos.

VERSO 26.

®iva no considera a nadie pariente suyo, y, a pesar de esto, no hay nadie que no esté conectado con él; no considera a nadie muy favorable, ni abominable. Adoramos respetuosamente los remanentes de su alimento, y hacemos voto de aceptar lo que él rechaza.

VERSO 27.

Aunque no hay nadie en el mundo material que sea igual ni más grande que ®iva, y aunque su carácter intachable sirve a las grandes almas de ejemplo a la hora de demoler la masa de ignorancia, aun así, él se mantiene como si de un diablo se tratara a fin de dar la salvación a todos los devotos del Señor.

VERSO 28.

Personas desafortunadas y necias, sin saber que está ocupado en su propio ser, se ríen de él. Semejantes necios se ocupan en mantener el cuerpo —que es comida para los perros— con vestidos, adornos, collares y ungüentos.

VERSO 29.

Semidioses como Brahmā siguen también los ritos religiosos que él observa. Es el controlador de la energía material, que causa la creación del mundo material. Es grande, y, por lo tanto, sus características diabólicas son simplemente una imitación.

VERSO 30.

Maitreya dijo: Diti fue así informada por su esposo, pero Cupido la incitaba a conseguir satisfacción sexual. Agarró las ropas del gran sabio brāhmaŠa, como una desvergonzada prostituta pública.

VERSO 31.

Entendiendo la intención de su esposa, se sintió obligado a ejecutar el acto prohibido, y, de esta manera, tras ofrecer reverencias al adorable destino, se acostó con ella en un lugar apartado.

VERSO 32.

A continuación, el brāhmaŠa se bañó en el agua y controló su habla con la práctica del trance, meditando en la refulgencia eterna y cantando para sus adentros los santos himnos Gāyatr….

VERSO 33.

¡Oh, hijo de la familia Bharata! Diti, tras esto, se acercó más a su esposo, con el rostro bajo por la falta que había cometido. Habló las siguientes palabras.

VERSO 34.

La hermosa Diti dijo: Mi querido brāhmaŠa, ten la bondad de encargarte de que ®iva, el señor de todas las entidades vivientes, no mate mi embrión a causa de la gran ofensa que contra él he cometido.

VERSO 35.

Permítaseme ofrecer mis reverencias al iracundo ®iva, que es al mismo tiempo el muy feroz gran semidiós y aquel que cumple todos los deseos materiales. Él es completamente auspicioso e indulgente, pero su ira le puede incitar inmediatamente a castigar.

VERSO 36.

Que él se complazca con nosotros, puesto que es mi hermano político, el esposo de mi hermana Sat…. Es también el señor adorable de todas las mujeres. Es la personificación de todas las opulencias, y puede mostrar misericordia a las mujeres, a las que incluso los cazadores incivilizados perdonan.

VERSO 37.

Maitreya dijo: El gran sabio Kaśyapa se dirigió a su esposa, que temblaba de temor a que su esposo se sintiese ofendido. Ella entendió que él había sido inducido a dejar a un lado sus obligaciones diarias de ofrecer oraciones vespertinas, pero, a pesar de ello, deseaba para sus hijos bienestar en el mundo.

VERSO 38.

El erudito Kaśyapa dijo: Debido a que tu mente estaba contaminada, debido a la profanación de aquel momento en particular, debido a que descuidaste mis mandatos, y debido a que te mostraste indiferente hacia los semidioses, todo era desfavorable.

VERSO 39.

¡Oh, insolente! Tendrás dos hijos arrogantes, nacidos de tu vientre condenado. ¡Desdichada mujer! ¡Serán causa de constante lamentación para los tres mundos!

VERSO 40.

Matarán a pobres seres vivos sin culpa, torturarán a las mujeres, y enfurecerán a las grandes almas.

VERSO 41.

En ese momento, el Señor del universo, la Suprema Personalidad de Dios, que es el bienqueriente de todos los seres vivos, descenderá y los matará, tal como Indra destroza las montañas con sus rayos.

VERSO 42.

Diti dijo: Es muy bueno que mis hijos vayan a ser muertos magnánimamente por los brazos de la Personalidad de Dios con Su arma Sudarśana. ¡Oh, esposo mío! ¡Que nunca mueran a causa de la ira de los devotos brāhmaṇas!

VERSO 43.

Una persona que es condenada por un brāhmaŠa, o que siempre causa el temor de otros seres vivos, no cuenta con el favor ni de los que ya están en el infierno, ni de aquellos que pertenecen a la especie en que nace.

VERSOS 44 y 45.

El erudito Kaśyapa dijo: Por tu lamentación, penitencia y correcta deliberación, y también por tu inquebrantable fe en la Suprema Personalidad de Dios y tu adoración a ®iva y a mí, uno de los hijos [Prahlāda] de tu hijo [Hiraṇyakaśipu] será un acreditado devoto del Señor, y su fama se difundirá en la misma medida que la de la Personalidad de Dios.

VERSO 46.

Buscando seguir sus pasos, personas santas intentarán emular su carácter practicando la ausencia de animadversión, de la misma manera en que los procesos de purificación rectifican el oro de calidad inferior.

VERSO 47.

Todos se complacerán con él, porque la Personalidad de Dios, el controlador supremo del universo, está siempre satisfecho con aquel devoto que no desea nada más que a Él.

VERSO 48.

Ese supremo devoto del Señor tendrá amplia inteligencia y amplia influencia, y será la más grande de las grandes almas. Por su maduro servicio devocional, ciertamente estará en una situación de éxtasis trascendental, y entrará al cielo espiritual tras dejar este mundo material.

VERSO 49.

Será un virtuoso receptáculo de todas las buenas cualidades; cuando los demás estén felices, él estará contento y feliz, sufrirá cuando otros sufran, y no tendrá enemigos. Será un destructor de las lamentaciones de todos los universos, como la agradable Luna que sigue al Sol del verano.

VERSO 50.

Tu nieto será capaz de ver, dentro y fuera, a la Suprema Personalidad de Dios, cuya esposa es la hermosa diosa de la fortuna. El Señor puede aceptar la forma que el devoto desee, y Su rostro siempre está hermosamente adornado con pendientes.

VERSO 51.

El sabio Maitreya dijo: Al oír que su nieto sería un gran devoto, y que sus hijos serían muertos por Kṛṣṇa, Diti sintió gran placer en su mente.

CAPÍTULO 15.

DESCRIPCIÓN DEL REINO DE DIOS.

VERSO 1.

®r… Maitreya dijo: Mi querido Vidura, Diti, la esposa del sabio Kaśyapa, pudo entender que los hijos que llevaba en el vientre serían causa de perturbación para los semidioses. Así pues, cargó continuamente durante cien años el poderoso semen de Kaśyapa Muni, destinado a ocasionar trastornos a otros.

VERSO 2.

Por la fuerza del embarazo de Diti, la luz del Sol y la de la Luna se debilitaron en todos los planetas, y los semidioses de varios planetas, perturbados por esa fuerza, preguntaron al creador del universo, Brahmā: «¿Qué es esta oscuridad que se extiende por todas partes?».

VERSO 3.

Los afortunados semidioses dijeron: ¡Oh, grande! Observa estas tinieblas, que tú conoces muy bien, y que nos están produciendo ansiedad. Como la influencia del tiempo no puede tocarte, nada hay para ti que no sea manifiesto.

VERSO 4.

¡Oh, dios de los semidioses, sustentador del universo, joya cimera de todos los semidioses de otros planetas! Tú conoces las intenciones de todas las entidades vivientes, tanto del mundo espiritual como del material.

VERSO 5.

¡Oh, fuente original de fortaleza y conocimiento científico! ¡Toda reverencia a ti! Has aceptado la modalidad diferenciada de la pasión de manos de la Suprema Personalidad de Dios. Con la ayuda de la energía externa, has nacido de la fuente no manifestada. ¡Toda reverencia a Ti!

VERSO 6.

¡Oh, señor! Todos estos planetas existen dentro de ti, y todas las entidades vivientes se generan de ti. Por esto, tú eres la causa de este universo, y cualquiera que medite en ti sin desviarse alcanza el servicio devocional.

VERSO 7.

En este mundo material no conocen la derrota las personas que controlan la mente y los sentidos valiéndose del proceso de controlar la respiración, y que, por tanto, son místicos maduros y expertos. Esto se debe a que han conseguido tu misericordia gracias a esa perfección en el yoga.

VERSO 8.

Las directrices védicas guían a todas las entidades vivientes del universo, tal como dirige a un buey la cuerda que se ata a su nariz. Nadie puede violar las reglas que se establecen en las Escrituras védicas. ¡Ofrecemos nuestro respeto a la persona principal, que nos ha legado los Vedas!

VERSO 9.

Los semidioses oraron a Brahmā: Por favor, mira hacia nosotros misericordiosamente, pues hemos caído en una condición miserable; a causa de la oscuridad, todo nuestro trabajo se ha parado.

VERSO 10.

Tal como un combustible ahoga un fuego, el embrión que el semen de Kaśyapa creó en el vientre de Diti ha provocado completa oscuridad por todo el universo.

VERSO 11.

®r… Maitreya dijo: De esta manera, Brahmā, a quien se entiende por medio de la vibración trascendental, intentó satisfacer a los semidioses, complacido con las palabras de su oración.

VERSO 12.

Brahmā dijo: Mis cuatro hijos Sanaka, Sanātana, Sanandana y Sanat-kumāra, nacidos de mi mente, son vuestros predecesores. Ellos viajan a veces por los cielos material y espiritual sin ningún deseo definido.

VERSO 13.

Tras viajar así por todos los universos, entraron también en el cielo espiritual, pues estaban libres de toda contaminación material. En el cielo espiritual hay planetas espirituales que se conocen como VaikuŠ˜has, donde habita la Suprema Personalidad de Dios y Sus devotos puros, y que son adorados por los habitantes de todos los planetas materiales.

VERSO 14.

En los planetas VaikuŠ˜has todos los habitantes tienen una forma semejante a la de la Suprema Personalidad de Dios. Todos se ocupan en el servicio devocional del Señor sin deseos de complacencia de los sentidos.

VERSO 15.

En los planetas VaikuŠ˜has está la Suprema Personalidad de Dios, que es la persona original, y a quien se puede comprender por medio de las Escrituras védicas. Él está pleno de la modalidad de la bondad no contaminada, sin lugar para pasión ni ignorancia. Él proporciona a los devotos el progreso religioso.

VERSO 16.

En esos planetas VaikuŠ˜has hay muchos bosques muy auspiciosos. En esos bosques los árboles son árboles de deseos, y en todas las estaciones están llenos de flores y frutos, porque todo en los planetas VaikuŠ˜has es espiritual y personal.

VERSO 17.

En los planetas VaikuŠ˜has los habitantes vuelan en sus aeroplanos, acompañados de sus esposas y consortes, y cantando eternamente sobre el carácter y las actividades del Señor, que están siempre exentos de toda cualidad no auspiciosa. Mientras cantan las glorias del Señor, ridiculizan incluso la presencia de los florecientes capullos de mādhav…, fragantes y cargados de miel.

VERSO 18.

Cuando el rey de las abejas zumba en un tono agudo, cantando las glorias del Señor, por un tiempo se acallan las voces de la paloma, el cuco, la grulla, el cakravāka, el cisne, el papagayo, la perdiz y el pavo real. Esos pájaros trascendentales detienen su propio cantar simplemente para escuchar las glorias del Señor.

VERSO 19.

Aunque plantas de flor como la mandāra, kunda, kurabaka, utpala, campaka, arŠa, punnāga, nāgakeśara, bakula, lirio y pārijāta están llenas de fragancia trascendental, no por ello dejan de ser conscientes de las austeridades llevadas a cabo por tulas…, pues el Señor prefiere especialmente a tulas…, y lleva en Su persona collares de hojas de tulas….

VERSO 20.

Los habitantes de VaikuŠ˜ha viajan en sus aeroplanos hechos de lapislázuli, esmeralda y oro. A pesar de estar rodeados de sus muchas consortes, de anchas caderas y hermosas caras sonrientes, su alegría y encantadora hermosura no pueden estimular en ellos la pasión.

VERSO 21.

En los planetas VaikuŠ˜has las damas son tan hermosas como la propia diosa de la fortuna. Se ve a veces que esas damas trascendentalmente hermosas, mientras sus manos juegan con flores de loto y las ajorcas de sus piernas tintinean, hacen limpieza en las paredes de mármol, a fin de recibir la gracia de la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 22.

Las diosas de la fortuna adoran al Señor en sus propios jardines ofreciendo hojas de tulas… en las orillas empedradas de coral de estanques de agua trascendentales. Al tiempo que ofrecen adoración al Señor, pueden ver en el agua el reflejo de sus hermosos rostros de respingona nariz, y da la impresión de que se han vuelto más hermosas porque el Señor les ha besado el rostro.

VERSO 23.

Es muy de lamentar que la gente desafortunada no comente la descripción de los planetas VaikuŠ˜has, y en lugar de ello trate de temas que no merecen ser oídos y que confunden la inteligencia. Aquellos que rechazan los temas de VaikuŠ˜ha y se ponen a hablar del mundo material son arrojados a la más oscura región de la ignorancia.

VERSO 24.

Brahmā dijo: Mis queridos semidioses, la forma humana de vida es de tan gran importancia que también nosotros deseamos tener ese tipo de vida, pues en la forma humana se pueden lograr la verdad religiosa perfecta y el conocimiento. Si en esta forma de vida humana no se entiende a la Suprema Personalidad de Dios y Su morada, debe entenderse que se está muy afectado por la influencia de la naturaleza externa.

VERSO 25.

Las personas cuyos rasgos corporales cambian por causa del éxtasis y que respiran dificultosamente y sudan cuando oyen las glorias del Señor son ascendidas al reino de Dios, aunque no tengan interés por la meditación ni otras austeridades. El reino de Dios está por encima de los universos materiales, y es deseado por Brahmā y otros semidioses.

VERSO 26.

Así pues, los grandes sabios, Sanaka, Sanātana, Sanandana y Sanat-kumāra, tras llegar al antes citado VaikuŠ˜ha en el mundo espiritual valiéndose del poder de su práctica de yoga místico, sintieron una felicidad sin precedentes. Se encontraron con que el cielo espiritual se iluminaba con los aviones de lujosas decoraciones que pilotaban los mejores devotos de VaikuŠ˜ha, y que la Suprema Personalidad de Dios era quien ejercía allí el predominio.

VERSO 27.

Tras atravesar las seis entradas de VaikuŠ˜ha-pur…, la residencia del Señor, sin sentir el menor asombro ante toda aquella decoración, en la séptima puerta vieron a dos resplandecientes seres de la misma edad, armados con mazas y adornados con joyas sumamente valiosas, pendientes, diamantes, yelmos, vestimentas, etc.

VERSO 28.

Alrededor de sus cuellos y entre sus cuatro brazos azules, los dos porteros llevaban collares de frescas flores que atraían abejas intoxicadas. Por sus fruncidas cejas, el descontento gesto de su nariz y los ojos enrojecidos, parecían estar algo inquietos.

VERSO 29.

Los grandes sabios, encabezados por Sanaka, tenían todas las puertas abiertas. No tenían los conceptos de «nuestro» y «suyo». Con una mentalidad liberal, entraron por la séptima puerta cumpliendo su propia voluntad, tal como habían cruzado las otras seis puertas, que estaban hechas de oro y diamantes.

VERSO 30.

Los cuatro sabios-niños, que no llevaban nada que cubriese sus cuerpos a excepción de la atmósfera, parecían tener solamente cinco años de edad, aunque eran las más ancianas de las criaturas vivientes y habían comprendido la verdad del yo. Pero cuando los porteros, que resultaba que tenían una actitud que no agradaba al Señor en lo más mínimo, vieron a los sabios, les cortaron el paso con sus varas, despreciando sus glorias, aunque los sabios no merecían que los trataran así.

VERSO 31.

Cuando los Kumāras, que eran, con mucho, las personas más aptas, vieron que los dos porteros principales de ®r… Hari les prohibían de aquel modo la entrada mientras otras divinidades lo veían, sus ojos de súbito enrojecieron de ira, debido al gran deseo que sentían por ver a su muy querido amo, ®r… Hari, la Personalidad de Dios.

VERSO 32.

Los sabios dijeron: ¿Quiénes son estas dos personas que han desarrollado semejante mentalidad discordante a pesar de que tienen un puesto de los más elevados al servicio al Señor, y de que en ellos se deberían haber desarrollado las mismas cualidades que posee el Señor? ¿Cómo están viviendo en VaikuŠ˜ha estas dos personas? ¿Qué posibilidad hay de que un enemigo venga a este reino de Dios? La Suprema Personalidad de Dios no tiene ningún enemigo. ¿Quién Le puede envidiar? Estas dos personas, probablemente, son impostores; por eso recelan de que otros sean como ellos.

VERSO 33.

En el mundo VaikuŠ˜ha hay completa armonía entre los habitantes y la Suprema Personalidad de Dios, tal como dentro del espacio hay completa armonía entre los cielos grande y pequeño. ¿Por qué hay entonces, en este marco de armonía, una semilla de temor? Estas dos personas se visten como habitantes de VaikuŠ˜ha, pero ¿de dónde puede venir su falta de armonía?

VERSO 34.

Así pues, consideremos cómo deben ser castigadas estas dos personas contaminadas. Debe ser un castigo apropiado, de manera que, a su debido tiempo, puedan beneficiarse. Como encuentran dualidad en la existencia de la vida en VaikuŠ˜ha, están contaminados, y deben ser apartados de este lugar y enviados al mundo material, donde las entidades vivientes tienen tres tipos de enemigos.

VERSO 35.

Cuando los porteros de VaikuŠ˜haloka, que ciertamente eran devotos del Señor, se dieron cuenta de que los brāhmaṇas les iban a maldecir, inmediatamente se llenaron de temor y cayeron a los pies de los brāhmaṇas con gran ansiedad, pues la maldición de un brāhmaŠa no la puede contrarrestar ninguna clase de arma.

VERSO 36.

Tras ser maldecidos por los sabios, los porteros dijeron: Es completamente adecuado que, por faltar el respeto a sabios como vosotros, nos hayáis castigado. Pero suplicamos que nuestro arrepentimiento despierte vuestra compasión, de manera que la ilusión de olvidar a la Suprema Personalidad de Dios no caiga sobre nosotros a medida que descendemos progresivamente.

VERSO 37.

En aquel mismo instante, el Señor, que hace las delicias de los justos, y que es llamado Padmanābha por el loto que crece de Su ombligo, supo del insulto que Sus propios sirvientes habían inferido a los santos. En compañía de Su esposa, la diosa de la fortuna, fue a aquel lugar, caminando sobre aquellos mismos pies que buscan anacoretas y grandes sabios.

VERSO 38.

Los sabios, encabezados por Sanaka Ṛṣi, vieron a la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu, que anteriormente podían ver sólo dentro de sus corazones durante el trance extático, y ahora Se había hecho visible para sus ojos. A medida que Se acercaba, rodeado de Sus propios acompañantes llevando todos los artículos, como una sombrilla y un abanico cāmara, los blancos mechones de cabello se movían muy suavemente, como dos cisnes, y debido a las brisas favorables que creaban, las perlas que adornaban la sombrilla también se movían, como gotas de néctar que cayesen de la blanca Luna llena o hielo que se fundiese debido a una ráfaga de viento.

VERSO 39.

El Señor es el depositario de todo placer. Su auspiciosa presencia tiene como fin bendecir a todos, y Sus afectuosas miradas y sonrisas conmueven el corazón en lo más hondo. El hermoso color del cuerpo del Señor es negruzco, y Su amplio pecho es el lugar de descanso de la diosa de la fortuna, a quien glorifica todo el mundo espiritual, cumbre de todos los planetas celestiales. Así parecía que el Señor estaba propagando personalmente la belleza y buena fortuna del mundo espiritual.

VERSO 40.

Iba adornado con un cinturón que resplandecía brillantemente sobre la ropa amarilla que cubría Sus amplias caderas, y llevaba un collar de flores frescas realzado por el zumbar de las abejas. Sus delicadas muñecas se embellecían con pulseras, y posaba una de Sus manos en el hombro de Garuḍa, Su portador, y con otra mano hacía girar una flor de loto.

VERSO 41.

En Su semblante, las mejillas realzaban la belleza de Sus pendientes en forma de caimán, que eclipsaban el resplandor de los rayos. Era de nariz prominente, y una corona engastada con gemas cubría Su cabeza. Entre Sus fuertes brazos colgaba un encantador collar, y Su cuello estaba adornado con la gema que lleva por nombre Kaustubha.

VERSO 42.

La exquisita belleza de NārāyaŠa, que la inteligencia de Sus devotos engrandecía muchas veces, era tan atractiva que destruía el orgullo que la diosa de la fortuna tenía de ser la más hermosa. Mis queridos semidioses, el Señor que Se manifestó de esta manera es digno de adoración por parte mía, de ®iva, y de todos vosotros. Los sabios Le miraron con ojos que no se saciaban y, llenos de júbilo, postraron sus cabezas ante Sus pies de loto.

VERSO 43.

Cuando aquellos sabios olieron la brisa que llevaba el aroma de las hojas de tulas… que adornaban los dedos de los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, notaron un cambio, tanto en el cuerpo como en la mente, a pesar de que estaban apegados a la comprensión impersonal del Brahman.

VERSO 44.

El hermoso rostro del Señor les pareció como el interior de un loto azul, y la sonrisa del Señor les pareció que era un jazmín que estaba floreciendo. Tras ver el rostro del Señor, los sabios quedaron completamente satisfechos, y cuando quisieron ver más de Él, se fijaron en las uñas de Sus pies de loto, semejantes a rubíes. Así contemplaron una y otra vez el cuerpo trascendental del Señor, de manera que, por último, consiguieron meditar en el aspecto personal del Señor.

VERSO 45.

Ésta es la forma del Señor en que meditan los seguidores del proceso de yoga, y que causa placer a los yog…s en meditación. No es imaginaria sino real, como grandes yog…s demuestran. El Señor goza de plenitud en ocho tipos de logros, pero los demás no pueden conseguir plena perfección en esos logros.

VERSO 46.

Los Kumāras dijeron: Querido Señor nuestro, Tú no Te manifiestas ante los canallas, aunque estás situado en el corazón de todos. Pero, en cuanto a nosotros, Te vemos cara a cara, aunque eres ilimitado. Ahora hemos comprendido realmente las declaraciones que sobre Ti hemos oído de nuestro padre, Brahmā, gracias a Tu bondadosa aparición.

VERSO 47.

Sabemos que Tú eres la Suprema Verdad Absoluta, la Personalidad de Dios, que manifiesta Su forma trascendental en la inmaculada modalidad de la bondad pura. Esta forma trascendental y eterna de Tu personalidad sólo pueden entenderla gracias a Tu misericordia, por medio de un servicio devocional inquebrantable, grandes sabios de corazones purificados por la vía devocional.

VERSO 48.

Las personas que son muy expertas y sumamente inteligentes en entender las cosas tal como son se dedican a oír relatos de los auspiciosos pasatiempos y actividades del Señor, que son dignos de ser cantados y escuchados. Personas así no se interesan ni por la bendición material más importante, la liberación, qué decir de otras bendiciones de menor importancia, como la felicidad material del reino celestial.

VERSO 49.

¡Oh, Señor! Te suplicamos que nos permitas nacer en cualquier condición de vida infernal, siempre y cuando nuestra mente y nuestro corazón estén constantemente ocupados en servir Tus pies de loto, nuestras palabras adquieran belleza [al hablar de Tus actividades], tal como las hojas de tulas… embellecen cuando se ofrecen a Tus pies de loto, y siempre y cuando nuestros oídos estén siempre llenos con el canto de Tus cualidades trascendentales.

VERSO 50.

¡Oh, Señor! Por tanto, ofrecemos reverencias a Tu forma eterna como Personalidad de Dios, que tan bondadosamente has manifestado ante nosotros. Tu forma suprema y eterna no es visible para personas desafortunadas y de inteligencia menor, pero nuestra mente y nuestra visión están muy satisfechas por verla.

CAPÍTULO 16.

LOS DOS PORTEROS DE VAIKUṆṬHA, JAYA Y VIJAYA, MALDECIDOS POR LOS SABIOS.

VERSO 1.

Brahmā dijo: Tras felicitar a los sabios de esta manera por sus agradables palabras, la Suprema Personalidad de Dios, cuya morada está en el reino de Dios, habló como sigue.

VERSO 2.

La Personalidad de Dios dijo: Estos asistentes Míos, Jaya y Vijaya, han cometido una gran ofensa contra vosotros por no haberme tenido en consideración.

VERSO 3.

¡Oh, grandes sabios! Yo apruebo el castigo que vosotros, que estáis consagrados a Mí, les habéis impuesto.

VERSO 4.

Para Mí, el brāhmaŠa es la personalidad más elevada y más querida. La falta de respeto que Mis asistentes han mostrado, en realidad la he mostrado Yo personalmente, pues los porteros son Mis servidores. Tomo esto como una ofensa que Yo mismo he cometido; así pues, trato de conseguir vuestro perdón por el incidente que se ha producido.

VERSO 5.

Un acto erróneo en que un sirviente incurre impulsa a la generalidad de la gente a censurar a su amo, igual que una mancha de lepra blanca en cualquier parte del cuerpo contamina toda la piel.

VERSO 6.

Cualquier persona de este mundo, incluso el caṇḍāla, que vive de cocinar y comer carne de perro, se purifica inmediatamente si se baña en la escucha por vía auditiva de la glorificación de Mi nombre, fama, etc. Vosotros ahora Me habéis llegado a entender sin que queden dudas; así pues, no vacilaré en cortar Mi propio brazo si descubro que su comportamiento es enemistoso hacia vosotros.

VERSO 7.

El Señor continuó: Por ser Yo el servidor de Mis devotos, Mis pies de loto se han vuelto tan sagrados que de inmediato anulan todo pecado, y he adquirido un talante tal que hace que la diosa de la fortuna no Me deje, a pesar de que no siento apego por ella y que otros alaban su hermosura y se someten a votos sagrados para asegurarse aunque sólo sea un ligero favor de su parte.

VERSO 8.

Yo no disfruto de las oblaciones que los sacerdotes ofrecen en el fuego del sacrificio, que es una de Mis propias bocas, con el mismo deleite con que saboreo las exquisiteces rebosantes de gh… que se ofrecen a las bocas de los brāhmaṇas que Me han dedicado los resultados de sus actividades y que se sienten siempre satisfechos con Mi prasāda.

VERSO 9.

Yo soy el amo de Mi incontenible energía, y el agua del Ganges es el remanente de lavar Mis pies. Esa agua santifica los tres mundos, además de a ®iva, que la lleva sobre su cabeza. Si Yo puedo tomar sobre Mi cabeza el polvo de los pies de un vaiṣṇava, ¿quién se va a negar a hacer lo mismo?

VERSO 10.

Los brāhmaṇas, las vacas y las criaturas indefensas son Mi propio cuerpo. Aquellos en quienes el pecado ha debilitado su facultad de raciocinio les ven como si fuesen diferentes de Mí. Son como serpientes furiosas, y los picos de buitre de los mensajeros de Yamarāja, el superintendente de las personas pecadoras, les despedazan con ira.

VERSO 11.

Por otra parte, arrebatan Mi corazón aquellos que interiormente son alegres, y que, con rostros de loto iluminados por sonrisas nectáreas, respetan a los brāhmaṇas, incluso aunque éstos pronuncien palabras ásperas. Ellos ven en los brāhmaṇas Mi propio Ser, y les apaciguan alabándoles con palabras cariñosas, tal como un hijo calmaría a un padre enfadado o tal como Yo os apaciguo a vosotros.

VERSO 12.

Estos sirvientes Míos se han propasado con vosotros, sin conocer la mente de Su amo. Por tanto, consideraré como un favor que Me hacéis si ordenáis que, sin dejar de cosechar el fruto de su falta, puedan regresar a Mi presencia pronto, y que, sin que mucho tiempo medie, expire el de su exilio de Mi morada.

VERSO 13.

Brahmā prosiguió: A pesar de que la serpiente de la ira había mordido a los sabios, sus almas no se saciaban de oír el cariñoso e iluminador discurso del Señor, que era como una serie de himnos védicos.

VERSO 14.

El excelente discurso del Señor era difícil de asimilar, a causa de su capital importancia y de su significación sumamente profunda. Los sabios lo oyeron con gran atención, y también lo analizaron con cuidado. Pero, aunque habían escuchado, no pudieron entender cuál era Su intención.

VERSO 15.

A pesar de todo, los cuatro sabios brāhmaṇas estaban deleitándose extraordinariamente al contemplarle, y sintieron que un estremecimiento recorría sus cuerpos. Hablaron entonces al Señor, que había revelado las múltiples glorias de la Suprema Personalidad de Dios por medio de Su potencia interna, yogamāyā, con las siguientes palabras.

VERSO 16.

Los sabios dijeron: ¡Oh, Suprema Personalidad de Dios! Somos incapaces de saber lo que quieres que hagamos, pues, aunque Tú eres el gobernador supremo de todo, hablas favoreciéndonos, como si hubiésemos hecho algo bueno por Ti.

VERSO 17.

¡Oh, Señor! Tú eres el supremo director de la cultura brahmínica. El hecho de considerar que los brāhmaṇas están en la posición más elevada es Tu ejemplo para que otros aprendan. La realidad es que Tú eres la Deidad adorable suprema, no sólo para los dioses, sino también para los brāhmaṇas.

VERSO 18.

Tú eres la fuente de la ocupación eterna de todas las entidades vivientes, y, valiéndote de múltiples manifestaciones de Personalidades de Dios, has protegido siempre la religión. Eres el objetivo supremo de los principios religiosos, y, en nuestra opinión, eres inagotable y eternamente inmutable.

VERSO 19.

Místicos y trascendentalistas, por la misericordia del Señor, cruzan la nesciencia al suspender todo deseo material. De modo que no es posible que el Señor Supremo reciba el favor de nadie.

VERSO 20.

La diosa de la fortuna, Lakṣmī, el polvo de cuyos pies otros llevan sobre sus cabezas, actúa como sirvienta Tuya, tal como se le ha designado, pues desea ardientemente obtener un lugar en la morada del rey de las abejas, que revolotea alrededor de la fresca guirnalda de hojas de tulas… ofrecidas a Tus pies por algún bendito devoto.

VERSO 21.

¡Oh, Señor! Te apegas en exceso a las actividades de Tus devotos puros, pero nunca Te apegas a las diosas de la fortuna que, sin cesar, se ocupan en Tu amoroso servicio trascendental. ¿Cómo va entonces a purificarte el polvo del camino que recorren los brāhmaṇas?; y ¿cómo pueden las marcas de ®r…vatsa de Tu pecho volverte glorioso o darte buena fortuna?

VERSO 22.

¡Oh, Señor! Eres la personificación de toda religión. Por eso Te manifiestas en tres milenios, y de esa manera proteges este universo, que consiste en seres animados e inanimados. Por Tu gracia, que es de bondad pura y otorga toda bendición, ten la bondad de apartar los elementos de rajas y tamas por el bien de los semidioses y los nacidos dos veces.

VERSO 23.

¡Oh, Señor! Tú eres el protector de los más elevados entre los nacidos dos veces. Si Tú no les proteges ofreciendo adoración y palabras dulces, la gente en general, que actúa fundamentándose en la fuerza y autoridad de Tu Señoría, ciertamente rechazará entonces el auspicioso sendero de la adoración.

VERSO 24.

Querido Señor, Tú nunca quieres que se destruya el sendero auspicioso, pues eres el depositario de toda bondad. Sólo para beneficiar a la generalidad de la gente, destruyes el factor maligno con Tu enorme potencia. Eres el propietario de las tres creaciones y el sustentador de la totalidad del universo. Es por eso que Tu comportamiento sumiso no reduce Tu potencia. Al contrario, con Tu sumisión exhibes Tus pasatiempos trascendentales.

VERSO 25.

¡Oh, Señor! Aceptaremos sin duplicidad cualquier castigo que desees imponer a estas dos personas inocentes o también a nosotros. Entendemos que hemos maldecido a dos personas sin culpa.

VERSO 26.

El Señor contestó: ¡Oh, brāhmaṇas! Sabed que el castigo que les habéis impuesto fue decretado originalmente por Mí, y por lo tanto caerán para nacer en una familia demoníaca. Pero con el pensamiento estarán firmemente unidos a Mí por medio de la concentración de la mente intensificada por la ira, y en breve regresarán ante Mi presencia.

VERSO 27.

Brahmā dijo: Tras ver al Señor de VaikuŠ˜ha, la Suprema Personalidad de Dios, en el autoluminoso planeta VaikuŠ˜ha, los sabios dejaron aquella morada trascendental.

VERSO 28.

Los sabios anduvieron alrededor del Señor Supremo, ofrecieron sus reverencias, y regresaron, sumamente deleitados de haber aprendido acerca de las opulencias divinas del vaiṣṇava.

VERSO 29.

El Señor dijo entonces a Sus asistentes, Jaya y Vijaya: Partid de este lugar, pero no temáis. ¡Toda gloria a vosotros! Aunque podría anular la maldición de los brāhmaṇas, no voy a hacerlo. Por el contrario, cuenta con Mi aprobación.

VERSO 30.

Lakṣmī, la diosa de la fortuna, predijo esta partida de VaikuŠ˜ha. Estaba muy enfadada porque cuando regresaba, después de haber dejado Mi morada, vosotros impedisteis su paso por la puerta mientras Yo dormía.

VERSO 31.

El Señor aseguró a los dos habitantes de VaikuŠ˜ha, Jaya y Vijaya: Practicando el sistema de yoga místico con ira, os limpiaréis del pecado de desobedecer a los brāhmaṇas, y en poco tiempo volveréis de nuevo a Mí.

VERSO 32.

Después de hablar así en la puerta de VaikuŠ˜ha, el Señor regresó a Su morada, donde hay muchos aviones celestiales y una riqueza y esplendor que todo lo sobrepasa.

VERSO 33.

Pero aquellos dos porteros, los mejores entre los semidioses, desvaídos su lustre y su belleza por la maldición de los brāhmaṇas, llenos de pesar cayeron de VaikuŠ˜ha, la morada del Señor Supremo.

VERSO 34.

Entonces, mientras Jaya y Vijaya caían de la morada del Señor, un gran tumulto de disgusto se levantó de entre los semidioses, que estaban sentados en sus espléndidos aviones.

VERSO 35.

Brahmā continuó: Esos dos porteros principales de la Personalidad de Dios han entrado ahora en el vientre de Diti, tras cubrirlos el poderoso semen de Kaśyapa Muni.

VERSO 36.

La valentía de estos dos asuras [demonios] mellizos es lo que os ha perturbado, pues ha minimizado vuestro poder. Sin embargo, no está el remedio a mi alcance, pues el propio Señor es quien desea hacer todo esto.

VERSO 37.

Queridos hijos míos, el Señor es el controlador de las tres modalidades de la naturaleza y el responsable de la creación, preservación y disolución del universo. Ni siquiera los maestros del yoga pueden entender fácilmente Su maravilloso poder creativo. Será únicamente esta Personalidad de Dios, la persona más antigua, quien venga a rescatarnos. ¿Qué servicio vamos a ofrecerle deliberando acerca del tema?

CAPÍTULO 17.

LA VICTORIA DE HIRAṆYĀKṢA EN TODAS LAS DIRECCIONES DEL UNIVERSO.

VERSO 1.

®r… Maitreya dijo: Los semidioses, habitantes de los planetas superiores, se liberaron de todo temor al oír explicar la causa de la oscuridad a aquel que nació de Viṣṇu, Brahmā. De esta manera, todos ellos regresaron a sus planetas respectivos.

VERSO 2.

La virtuosa dama Diti sentía gran temor de que los hijos que llevaba en el vientre causaran trastornos a los semidioses, y su esposo predijo lo mismo. Tras cien años completos de embarazo, dio a luz dos hijos mellizos.

VERSO 3.

Cuando nacieron los dos demonios, ocurrieron muchos trastornos naturales, todos terribles y prodigiosos, en los planetas celestiales, la Tierra y el intermedio entre ambos.

VERSO 4.

Terremotos recorrieron todas las montañas de la Tierra, y parecía que por todas partes hubiera fuego. Aparecieron muchos planetas de mal augurio, como Saturno, además de cometas, estrellas fugaces y rayos.

VERSO 5.

Soplaban vientos cuyo contacto era sumamente desagradable, que no dejaban de silbar y arrancaban de raíz gigantescos árboles. Las tormentas eran sus legiones, y las nubes de polvo sus estandartes.

VERSO 6.

Los astros luminosos en los cielos estaban cubiertos por masas de nubes en las que, a intervalos, los relámpagos destellaban como si soltaran carcajadas. Por todas partes reinaba la oscuridad, y no se podía ver nada.

VERSO 7.

El océano, con sus grandes olas, lanzaba fuertes aullidos como agobiado de dolor, y las criaturas que habitan el océano estaban conmocionadas. También los ríos y lagos estaban revueltos, y las flores de loto se marchitaron.

VERSO 8.

Durante los eclipses lunares y solares, una y otra vez aparecían indefinidos halos en torno del Sol y de la Luna. Se oía el estampido de truenos incluso sin nubes, y de las cavernas de las montañas surgían ruidos como del traqueteo de carruajes.

VERSO 9.

Las hembras de chacal chillaban portentosamente en el interior de las aldeas, y sus bocas vomitaban fuego abrasador; los chacales y lechuzas también se les unieron con sus aullidos.

VERSO 10.

Estirando sus pescuezos, los perros gritaban por todas partes, unas veces como si cantaran y otras como si aullaran.

VERSO 11.

¡Oh, Vidura! Los asnos corrían en manadas en todas direcciones, golpeando la tierra con sus duras pezuñas y rebuznando de forma salvaje.

VERSO 12.

Los pájaros, ante el rebuzno de los asnos, huían de sus nidos chillando despavoridos, mientras en los establos y bosques el ganado evacuaba excremento y orina.

VERSO 13.

Las vacas, aterrorizadas, en vez de leche daban sangre; de las nubes llovía pus; las imágenes de los dioses en los templos derramaban lágrimas; y los árboles caían al suelo sin que soplase la menor ráfaga de viento.

VERSO 14.

Planetas siniestros como Marte y Saturno brillaban con más fulgor y superaban a los que son auspiciosos, como Mercurio, Júpiter y Venus, así como también a algunas casas lunares. Siguiendo órbitas que aparentemente retrocedían, los planetas entraron en conflicto unos con otros.

VERSO 15.

Notando estos y otros presagios de momentos de infortunio, todos, menos los cuatro sabios hijos de Brahmā, que tenían presente la caída de Jaya y Vijaya y su nacimiento como hijos de Diti, fueron presas del temor. No conocían los secretos de aquellos portentos, y pensaron que la disolución del universo era inminente.

VERSO 16.

Estos dos demonios que aparecieron en tiempos remotos, pronto empezaron a exhibir rasgos físicos extraordinarios; la conformación de sus cuerpos era como el acero, y empezaron a crecer como dos grandes montañas.

VERSO 17.

Sus cuerpos eran tan altos que los penachos de sus coronas de oro parecían besar el cielo. Tapaban la vista en todas direcciones, y al caminar sacudían la Tierra a cada paso. Adornaban sus brazos con brillantes brazaletes, y, puestos en pie, cubrían el Sol con sus cinturas, ceñidas con cinturones excelentemente hermosos.

VERSO 18.

Kaśyapa, Prajāpati, el creador de las entidades vivientes, dio nombres a sus hijos gemelos; llamó Hiraṇyākṣa al que nació primero, e Hiraṇyakaśipu al que Diti concibió primero.

VERSO 19.

El hijo mayor, Hiraṇyakaśipu, por haber recibido una bendición de Brahmā, no tenía miedo a que nadie dentro de los tres mundos le diese muerte. Era orgulloso y estaba engreído a causa de esta bendición, y era capaz de poner bajo su control la totalidad de los tres sistemas planetarios.

VERSO 20.

Su hermano menor, Hiraṇyākṣa, estaba siempre dispuesto a satisfacer a su hermano mayor con sus actividades. Hiraṇyākṣa se puso una maza al hombro y viajó por todo el universo con espíritu combativo, sólo para satisfacer a Hiraṇyakaśipu.

VERSO 21.

El temperamento de Hiraṇyākṣa era difícil de controlar. Llevaba ajorcas de oro que tintineaban en sus pies, se adornaba con un collar de flores gigantesco, y apoyaba su enorme maza en uno de sus hombros.

VERSO 22.

Su fortaleza corporal y mental, así como la bendición que se le había concedido, le habían hecho orgulloso. No temía morir a manos de nadie, y no había quien le detuviese. Así pues, los dioses, nada más verle, caían presas del miedo y se escondían tal como se esconden las serpientes por miedo a Garuḍa.

VERSO 23.

Al no encontrar a Indra y los demás semidioses, anteriormente embriagados de poder, el principal de los daityas, viendo que ante su poderío todos habían desaparecido, rugió estruendosamente.

VERSO 24.

Tras regresar del reino celestial, el poderoso demonio, que era como un elefante enfurecido, para divertirse se zambulló en el profundo océano, que rugía terriblemente.

VERSO 25.

Cuando entró en el océano, los animales acuáticos que formaban el ejército de VaruŠa, angustiados de temor, escaparon lejos del lugar. Así mostró su esplendor Hiraṇyākṣa sin asestar un solo golpe.

VERSO 26.

Moviéndose por el océano durante muchísimos años, el poderoso Hiraṇyākṣa golpeaba las gigantescas olas levantadas por el viento una y otra vez con su maza de hierro; así llegó a Vibhāvar…, la capital de VaruŠa.

VERSO 27.

Vibhāvar… es el hogar de VaruŠa, señor de las criaturas acuáticas y guardián de las regiones inferiores del universo, en que generalmente habitan los demonios. Allí Hiraṇyākṣa cayó a los pies de VaruŠa como un hombre de nacimiento bajo, y, para burlarse de él, sonriendo dijo: Pelea conmigo, ¡oh, Señor Supremo!.

VERSO 28.

Eres el guardián de toda una esfera, y un gobernante de dilatada fama. Después de aplastar el poder de guerreros arrogantes y presuntuosos, y después de vencer a todos los daityas y dānavas del mundo, en cierta ocasión ejecutaste un sacrificio rājas™ya para el Señor.

VERSO 29.

Escarnecido de este modo por un enemigo cuya vanidad no conocía límites, el adorable señor de las aguas se llenó de ira, pero con ayuda de su buen juicio se las arregló para contener la ira que había brotado en él, y respondió: ¡Oh, querido mío! Ya hemos desistido de participar en guerras, habiendo llegado a una edad demasiado avanzada como para combatir.

VERSO 30.

Eres tan hábil en la batalla que no veo que nadie, excepto la persona más antigua, ®r… Viṣṇu, pueda darte satisfacción luchando contigo. Por lo tanto, ¡oh, príncipe de los asuras!, dirígete a Él, a quien incluso héroes de tu talla nombran con alabanzas.

VERSO 31.

VaruŠa prosiguió: Cuando Le encuentres, te librarás inmediatamente de tu orgullo y yacerás en el campo de batalla, rodeado de perros, para dormir eternamente. A fin de exterminar a individuos malvados como tú y mostrar Su gracia a los virtuosos, Él asume Sus diversas encarnaciones, como Varāha.

CAPÍTULO 18.

LA BATALLA ENTRE EL AVATšRA JABALÍ Y EL DEMONIO HIRAṆYĀKṢA.

VERSO 1.

Maitreya continuó: El orgulloso y falsamente glorioso daitya prestó poca atención a las palabras de VaruŠa. ¡Oh, querido Vidura!; al informarle Nārada del paradero de la Suprema Personalidad de Dios, marchó apresuradamente hacia las profundidades del océano.

VERSO 2.

Vio allí a la todopoderosa Suprema Personalidad de Dios en encarnación jabalí, que levantaba la Tierra sobre los extremos de Sus colmillos, y que, con Sus rojizos ojos, lo privaba de su esplendor. El demonio rió: ¡Oh, un animal anfibio!

VERSO 3.

El demonio se dirigió al Señor: ¡Oh, mejor entre los semidioses, vestido con la forma de un jabalí, óyeme! Esta Tierra se nos ha encomendado a nosotros, los habitantes de las regiones inferiores, y Tú no puedes llevártela de mi presencia sin que yo Te hiera.

VERSO 4.

¡Sinvergüenza! A Ti Te han alimentado nuestros enemigos para que nos mates, y has matado a algunos demonios manteniéndote invisible. ¡Oh, necio! Tu poder es sólo místico, y hoy animaré a mis parientes matándote.

VERSO 5.

El demonio continuó: Cuando caigas muerto con el cráneo aplastado por la maza que mis brazos lancen, los semidioses y sabios que Te ofrecen oblaciones y sacrificios como servicio devocional dejarán automáticamente también de existir, como árboles sin raíces.

VERSO 6.

El Señor, aunque dolido por las palabras del demonio, injuriosas como aguijones, toleró el sinsabor. Pero al ver que la Tierra en los extremos de Sus colmillos estaba aterrorizada, salió del agua tal como un elefante que con su compañera hembra emerge cuando sufre la embestida de un caimán.

VERSO 7.

El demonio, de dorado cabello y temibles colmillos, acosó al Señor mientras salía del agua, exactamente como un caimán acosaría a un elefante. Rugiendo como el trueno, dijo: ¿No te avergüenzas de huir ante un adversario que te desafía? ¡No existe nada que cause pudor a las criaturas desvergonzadas!

VERSO 8.

El Señor, sin perderla de vista, puso la Tierra sobre la superficie del agua, y le transfirió Su propia energía en la forma de capacidad de flotar en el agua. Mientras el enemigo estaba mirando, Brahmā, el creador del universo, alabó al Señor, y los demás semidioses derramaron flores sobre Él.

VERSO 9.

El demonio, que sobre su cuerpo vestía un tesoro en adornos, ajorcas y una hermosa armadura de oro, persiguió por detrás al Señor con una gran maza. El Señor toleró sus hirientes insultos, pero, para responderle, expresó Su terrible ira.

VERSO 10.

La Personalidad de Dios dijo: Es cierto; somos criaturas de la jungla, y deseamos cazar perros como tú. Aquel que está libre del enredo de la muerte no tiene miedo de la palabrería en que estás cayendo, pues tú estás encadenado por las leyes de la muerte.

VERSO 11.

Es verdad que hemos robado lo que estaba a cargo de los habitantes de Rasātala y perdido toda vergüenza. Aunque Me golpee tu poderosa maza, voy a quedarme aquí, en el agua, durante algún tiempo, porque, habiéndome forjado la enemistad de un enemigo poderoso, no tengo ahora dónde ir.

VERSO 12.

Parece ser que eres el caudillo de muchos soldados de infantería, y ahora puedes emprender una acción directa para derrotarnos. Deja toda tu estúpida palabrería y elimina las preocupaciones de tus amigos y parientes dándonos muerte. Ser orgulloso es cosa fácil, pero no merece un asiento en la asamblea aquel que no cumple lo que promete.

VERSO 13.

®r… Maitreya dijo: El demonio, así desafiado por la Personalidad de Dios, se enfureció y se agitó, y temblaba de ira como una cobra a la que se ha provocado.

VERSO 14.

Siseando de indignación, con todos sus sentidos vibrando de rabia, el demonio saltó velozmente contra el Señor y Le asestó un golpe con Su poderosa maza.

VERSO 15.

El Señor, sin embargo, retirándose ligeramente a un lado, esquivó el violento mazazo que el enemigo había dirigido contra Su pecho, tal como un yog… consumado eludiría la muerte.

VERSO 16.

La Personalidad de Dios hizo gala entonces de Su ira y arremetió contra el demonio, que se mordió el labio con rabia, esgrimió de nuevo su maza, y empezó a blandirla repetidamente.

VERSO 17.

Entonces, el Señor golpeó al enemigo con Su maza al lado derecho de la ceja, pero como el demonio era experto en el combate, ¡oh, gentil Vidura!, se protegió con una maniobra de su propia maza.

VERSO 18.

De esta manera, el demonio Hiraṇyākṣa y el Señor, la Personalidad de Dios, se golpearon el uno al otro con sus enormes mazas, ambos iracundos y buscando su propia victoria.

VERSO 19.

Entre los dos combatientes había una vívida rivalidad; los dos habían soportado en sus cuerpos las lesiones de los golpes de la punzante maza del otro, y en cada uno de ellos el furor iba creciendo cada vez más ante el olor de la propia sangre. Deseosos como estaban por vencer, ejecutaron diversos tipos de tácticas, y la contienda hacía recordar un choque entre dos vigorosos toros disputándose una vaca.

VERSO 20.

¡Oh, descendiente de Kuru! Brahmā, el semidiós más independiente del universo, acompañado de sus seguidores, fue a ver la terrible lid en que el demonio y la Personalidad de Dios, que apareció en forma de jabalí, se disputaban el mundo.

VERSO 21.

Tras llegar al lugar del combate, Brahmā, el dirigente de miles de sabios y trascendentalistas, vio al demonio, que había conseguido un poder sin precedentes, tan grande que nadie podía luchar contra él. Brahmā se dirigió entonces a NārāyaŠa, que por primera vez adoptaba la forma de un jabalí.

VERSOS 22 y 23.

Brahmā dijo: Mi querido Señor, este demonio ha demostrado ser un constante motivo de irritación para semidioses, brāhmaṇas, vacas y personas inocentes, que, libres de mancha, dependen siempre de la adoración de Tus pies de loto. Acosándoles innecesariamente, se ha convertido en una fuente de temor. Como ha obtenido de mí una bendición, se ha convertido en un demonio, buscando siempre un rival adecuado, vagando por todo el universo queriendo satisfacer ese propósito infame.

VERSO 24.

Brahmā prosiguió: Mi querido Señor, no es necesario que juegues con este demonio serpentino, que es siempre muy experto en estratagemas, y es arrogante, autosuficiente y sumamente malvado.

VERSO 25.

Brahmā prosiguió: Mi querido Señor, Tú eres infalible. Mata, por favor, a este demonio pecador antes de que llegue la hora demoníaca y presente otra formidable táctica que le sea favorable. Sin duda, puedes matarle con Tu potencia interna.

VERSO 26.

Mi Señor, la oscura noche, que cubre el mundo, se está acercando rápidamente. Como Tú eres el Alma de todas las almas, mátale, por favor, y obtén la victoria para los semidioses.

VERSO 27.

El período auspicioso conocido como abhijit, el más oportuno para la victoria, comenzó a mediodía y prácticamente ya expira; por lo tanto, en interés de Tus amigos, deshazte rápidamente, por favor, de este formidable adversario.

VERSO 28.

Afortunadamente para nosotros, este demonio ha venido a Ti por su propia voluntad, habiendo Tú ordenado su muerte; así pues, exhibiendo Tu destreza, mátale en el duelo y establece la paz en los mundos.

CAPÍTULO 19.

LA MUERTE DEL DEMONIO HIRAṆYĀKṢA.

VERSO 1.

®r… Maitreya dijo: Tras oír las palabras de Brahmā, el creador, libres de toda intención pecaminosa y tan dulces como el néctar, el Señor rió de buena gana y aceptó su oración con una mirada rebosante de amor.

VERSO 2.

El Señor, que había aparecido de la ventana de la nariz de Brahmā, saltó y lanzó Su maza contra la barbilla de Su enemigo, el demonio Hiraṇyākṣa, que acechaba ante Él sin el menor temor.

VERSO 3.

Sin embargo, golpeada por la maza del demonio, la maza del Señor resbaló de Su mano y apareció espléndida mientras caía dando vueltas. Era milagroso, pues la maza resplandecía de un modo maravilloso.

VERSO 4.

El demonio, aunque tenía una oportunidad excelente de golpear a su adversario desarmado sin que nada se lo impidiera, respetó la ley del combate singular, encendiendo de este modo la furia del Señor Supremo.

VERSO 5.

Cuando la maza del Señor cayó al suelo y de la multitud de dioses y ṛṣis testigos del combate se levantó un grito de alarma, la Personalidad de Dios apreció el amor del demonio por la rectitud, e invocó, por lo tanto, Su disco Sudarśana.

VERSO 6.

Cuando el disco empezó a girar en las manos del Señor, y el Señor luchó cuerpo a cuerpo con el principal de Sus asistentes de VaikuŠ˜ha, que había nacido como Hiraṇyākṣa, un vil hijo de Diti, de todas las direcciones surgieron extrañas expresiones que pronunciaban aquellos que, desde sus aviones, presenciaban los hechos. No tenían conocimiento de cuál era la realidad del Señor, y gritaron: ¡Que la victoria acuda a Ti! ¡Te rogamos que acabes con él! ¡No juegues más con él!

VERSO 7.

Cuando el demonio vio erguido ante él y armado con Su disco Sudarśana a la Personalidad de Dios, cuyos ojos eran exactamente como pétalos de loto, sus sentidos se sobrecogieron de indignación. Comenzó a silbar como una serpiente, y se mordía el labio lleno de resentimiento.

VERSO 8.

El demonio, de temibles colmillos, clavó su mirada en la Personalidad de Dios, como si quisiera encenderlo en llamas. Saltando en el aire, dirigió su maza contra el Señor, al tiempo que exclamaba: ¡Estás muerto!

VERSO 9.

¡Oh, santo Vidura! Mientras Su enemigo Le miraba, el Señor en Su forma de jabalí, disfrutador de toda ofrenda de sacrificio, como jugando desvió la maza con Su pata izquierda, a pesar de que venía contra Él con la fuerza de una tempestad.

VERSO 10.

El Señor dijo entonces: «Recoge tu arma y prueba otra vez, ya que estás tan ansioso de vencerme». Provocado por estas palabras, el demonio dirigió su maza contra el Señor, y una vez más rugió estruendosamente.

VERSO 11.

Cuando el Señor vio la maza volando hacia Él, Se mantuvo firmemente de pie en el mismo lugar, y la cogió con la misma soltura con que Garuḍa, el rey de las aves, capturaría una serpiente.

VERSO 12.

Así frustrado su valor, el gran demonio se sintió humillado y quedó desconcertado. Titubeaba en recoger la maza cuando la Personalidad de Dios se la ofreció.

VERSO 13.

Tomó entonces un tridente, arrasador como llamas de una hoguera, y lo arrojó contra el Señor, el disfrutador de todo sacrificio, del mismo modo que, con intenciones malévolas, se haría uso de penitencia contra un santo brāhmaŠa.

VERSO 14.

Arrojado con toda su fuerza por el poderoso demonio, el tridente volador resplandeció brillantemente en el cielo. La Personalidad de Dios, sin embargo, lo redujo a pedazos con Su disco Sudarśana, de afilado borde, del mismo modo en que Indra cortó un ala de Garuḍa.

VERSO 15.

Cuando el disco de la Personalidad de Dios cortó en pedazos su tridente, el demonio se encolerizó. Así pues, se abalanzó contra el Señor y, rugiendo estruendosamente, golpeó con su pesado puño el amplio pecho del Señor, que llevaba la marca de ®r…vatsa. En ese instante se le dejó de ver.

VERSO 16.

Golpeado de este modo por el demonio, ¡oh, Vidura!, el Señor, que había aparecido como el primer jabalí, no sintió en ninguna parte de Su cuerpo el menor estremecimiento, tal como un elefante que es golpeado con un collar de flores.

VERSO 17.

El demonio, sin embargo, empleó muchas estratagemas contra la Personalidad de Dios, el Señor de yogamāyā. Al ver esto, la gente estaba muy alarmada, pensaban que se acercaba la disolución del universo.

VERSO 18.

De todas direcciones comenzaron a soplar feroces vientos, que difundían tinieblas causadas por el polvo y las granizadas; de todos los rincones venían andanadas de piedras, como disparadas por ametralladoras.

VERSO 19.

Los astros luminosos del espacio exterior desaparecieron, porque cúmulos de nubes, acompañadas de relámpagos y truenos, encapotaron el cielo. Pus, pelo, sangre, excremento, orina y huesos llovían del cielo.

VERSO 20.

¡Oh, intachable Vidura! Las montañas dispararon armas de diversos tipos, y aparecieron brujas desnudas armadas con tridentes, con sus cabellos colgando sueltos.

VERSO 21.

Hordas de groseros yakṣas y rākṣasas, iban vociferando consignas crueles y salvajes, avanzando en grupo, bien a pie o montados en caballos, elefantes o carruajes.

VERSO 22.

El Señor, el disfrutador personal de todo sacrificio, disparó entonces Su querido Sudarśana, que fue capaz de dispersar las fuerzas mágicas que el demonio había manifestado.

VERSO 23.

En aquel preciso instante, un repentino estremecimiento recorrió el corazón de Diti, la madre de Hiraṇyākṣa. Recordó las palabras de Kaśyapa, su esposo, y de sus pechos manó sangre.

VERSO 24.

Cuando vio dispersadas sus fuerzas mágicas, el demonio de nuevo se presentó ante la Personalidad de Dios, Keśava, y, lleno de rabia, intentó estrecharlo entre sus brazos para aplastarlo. Pero, con gran asombro suyo, se encontró con que el Señor permanecía fuera del círculo de sus brazos.

VERSO 25.

El demonio empezó entonces a golpear al Señor con sus pesados puños, pero ®r… Adhokṣaja le dio una bofetada en la raíz de la oreja, tal como Indra, el señor de los Maruts, pegó al demonio Vritra.

VERSO 26.

Aunque golpeado displicentemente por el Señor, conquistador de todo, el cuerpo del demonio comenzó a dar vueltas. Los ojos se le saltaron de las cuencas. Rotos los brazos y las piernas, los cabellos diseminados, cayó muerto, como un árbol gigantesco arrancado de raíz por el viento.

VERSO 27.

Aja [Brahm…] y otros se acercaron al lugar para ver al demonio de terribles colmillos yaciendo en el suelo, mordiéndose el labio. El lustre de su rostro no se había desvanecido todavía, y Brahm…, admirado, dijo: ¡Oh! ¿Quién pudiera encontrar tan bendita muerte?

VERSO 28.

Brahm… continuó: Le golpeó una de las patas delanteras del Señor, en quien los yog…s, buscando liberarse de sus irreales cuerpos materiales, meditan en trance místico en lugares retirados. Mientras estaba mirando Su semblante, la joya cimera de los hijos de Diti, se ha deshecho de su maraña mortal.

VERSO 29.

Estos dos asistentes personales del Señor Supremo, al caer sobre ellos una maldición, han recibido el destino de nacer en familias demoníacas. Tras nacer de esta manera unas cuantas veces, regresaron a sus propios puestos.

VERSO 30.

Los semidioses se dirigieron al Señor: ¡Toda reverencia a Ti! Tú eres el disfrutador de todo sacrificio, y has adoptado la forma de un jabalí, en bondad pura, a fin de mantener el mundo. Afortunadamente para nosotros, has matado a este demonio, tormento de los mundos, y también nosotros, ¡oh, Señor!, gozamos ahora de tranquilidad, consagrados a Tus pies de loto.

VERSO 31.

®r… Maitreya continuó: Tras matar de esta manera al formidable demonio Hiraṇyākṣa, el Señor Supremo, Hari, origen de la especie de los jabalíes, regresó a Su propia morada, donde hay siempre un festival ininterrumpido. Todos los semidioses, encabezados por Brahm…, alabaron al Señor.

VERSO 32.

Maitreya prosiguió: Mi querido Vidura, te he explicado el descenso de la Personalidad de Dios como primera encarnación jabalí, y cómo mató en un gran combate a un demonio de destreza sin precedentes, como si de un juguete se tratase. Yo te lo he narrado tal y como lo oí de mi propio maestro espiritual.

VERSO 33.

®ri Suta Gosvami prosiguió: Mi querido brāhmaŠa; Kṣattā [Vidura], el gran devoto del Señor, obtuvo bienvanturanza trascendental al oír el relato de los pasatiempos de la Suprema Personalidad de Dios de labios de la fuente autorizada, el sabio Kauṣārava [Maitreya], y estaba muy complacido.

VERSO 34.

Por no hablar del hecho de escuchar los pasatiempos del Señor, cuyo pecho está marcado con ®rivatsa, la gente puede recibir placer trascendental incluso de oír acerca de las obras y los hechos de los devotos, cuya fama es inmortal.

VERSO 35.

La Personalidad de Dios liberó al rey de los elefantes, que recibió el ataque de un cocodrilo y meditó en los pies de loto del Señor. En aquel momento, las elefantas que le acompañaban estaban llorando, y el Señor les salvó del inminente peligro.

VERSO 36.

¿Cuál es el alma agradecida que no ofrecería servicio amoroso a un amo tan eminente como la Personalidad de Dios? Al Señor pueden complacerle fácilmente aquellos devotos inmaculados que, en busca de protección, recurren exclusivamente a Él, aunque el hombre que no es recto encuentra difícil ganarse Su favor.

VERSO 37.

¡Oh, brāhmaṇas! Cualquiera que oiga, cante o se recree con el maravilloso relato de la muerte del demonio Hiraṇyākṣa a manos del Señor, que apareció como primer jabalí para liberar al mundo, se libera al momento de los resultados de las actividades pecaminosas, incluso de haber matado a un brāhmaŠa.

VERSO 38.

Esta narración, sumamente sagrada, otorga extraordinarios méritos, riqueza, fama, longevidad y todo lo que una persona pueda desear. En el campo de batalla estimula la fuerza de los órganos vitales y órganos para la acción. Aquel que la escucha en el último instante de su vida asciende a la morada suprema del Señor, ¡oh, querido ®aunaka!

CAPÍTULO 20.

CONVERSACIÓN ENTRE MAITREYA Y VIDURA.

VERSO 1.

®r… ®aunaka preguntó: ¡Oh, S™ta Gosvāmī!, una vez puesta de nuevo la Tierra en su órbita, ¿qué hizo Svāyambhuva Manu para mostrar la senda de la liberación a las personas que nacieran a partir de entonces?

VERSO 2.

®aunaka Ṛṣi preguntó acerca de Vidura, gran devoto y amigo del Señor Kṛṣṇa que abandonó la compañía de su hermano mayor porque él y sus hijos atentaban, con sus ardides, contra los deseos del Señor.

VERSO 3.

Vidura nació del cuerpo de Vedavyāsa, y no era inferior a él. De modo que aceptó de todo corazón los pies de loto de Kṛṣṇa, y estaba apegado a Sus devotos.

VERSO 4.

Por el hecho de visitar lugares sagrados, Vidura se purificó de toda pasión, y por último llegó a Hardwar, donde se encontró con el gran sabio conocedor de la ciencia de la vida espiritual, y le hizo preguntas. Así pues, ®aunaka Ṛṣi dijo: ¿Qué más le preguntó Vidura a Maitreya?

VERSO 5.

®aunaka preguntó acerca de la conversación entre Vidura y Maitreya: «Seguramente, se habrán explicado muchos de los inmaculados pasatiempos del Señor. Escuchar esos relatos es exactamente como bañarse en las aguas del Ganges, pues pueden liberarnos de todas las reacciones pecaminosas».

VERSO 6.

¡Oh, S™ta Gosvāmī!, ¡toda buena fortuna sea contigo! Por favor, nárranos las actividades del Señor, que son completamente magnánimas y dignas de glorificación. ¿Qué clase de devoto podría sentirse saciado de los nectáreos pasatiempos del Señor?

VERSO 7.

Cuando los grandes sabios de Naimiṣāraṇya le pidieron que hablase, el hijo de Romaharṣaṇa, S™ta Gosvāmī, cuya mente estaba absorta en los pasatiempos trascendentales del Señor, dijo: «Por favor, escuchad lo que voy a decir ahora».

VERSO 8.

S™ta Gosvāmī continuó: Vidura, el descendiente de Bharata, se llenó de gozo al escuchar la historia de cómo el Señor, habiendo adoptado por Su propia potencia divina la forma de un jabalí, realizó el pasatiempo de levantar la Tierra del fondo del océano y matar con indiferencia al demonio Hiraṇyākṣa. Luego se dirigió al sabio con las siguientes palabras.

VERSO 9.

Vidura dijo: Puesto que tú posees conocimiento acerca de temas que nosotros no podemos ni concebir, dime, ¡oh, sabio santo!, ¿qué hizo Brahmā para crear seres vivientes después de producir a los prajāpatis, los progenitores de los seres vivos?

VERSO 10.

Vidura preguntó: ¿Cómo crearon los prajāpatis [esos progenitores de entidades vivientes, como Mar…ci y Svāyambhuva Manu] siguiendo la instrucción de Brahmā, y cómo desarrollaron este universo manifestado?

VERSO 11.

¿Desarrollaron la creación en unión con sus respectivas esposas, actuaron por separado, o la produjeron entre todos?

VERSO 12.

Maitreya dijo: Cuando el equilibrio de la combinación de las tres modalidades de la naturaleza material se vio agitado por la actividad invisible de la entidad viviente, por Mahā-Viṣṇu, y por la fuerza del tiempo, se produjo el conjunto total de los elementos materiales.

VERSO 13.

Del mahat-tattva, en donde predomina el elemento rajas, y como impulsado por el destino de la j…va, se generó el ego falso, que es de tres clases. A su vez, del ego se generaron muchos grupos de cinco principios.

VERSO 14.

Por separado no podían producir el universo material, pero cuando se combinaron, con ayuda de la energía del Señor Supremo, pudieron producir un huevo brillante.

VERSO 15.

Durante más de mil años, el brillante huevo flotó sin vida sobre las aguas del océano Causal. Luego, el Señor entró en él en la forma de Garbhodakaśāyī Viṣṇu.

VERSO 16.

Del ombligo de la Personalidad de Dios, Garbhodakaśāyī Viṣṇu, brotó una flor de loto, refulgente como mil soles ardientes. Esa flor de loto es el receptáculo de todas las almas condicionadas, y la primera entidad viviente que salió de ella fue el todopoderoso Brahmā.

VERSO 17.

Cuando la Suprema Personalidad de Dios que yace en el océano Garbhodaka entró en el corazón de Brahmā, de Brahmā nació su inteligencia, y con esa inteligencia comenzó a crear el universo tal como era antes.

VERSO 18.

En primer lugar, Brahmā creó de su sombra las cubiertas de ignorancia de las almas condicionadas. Son cinco, y se llaman tāmisra, andha-tāmisra, tamas, moha y mahā-moha.

VERSO 19.

Lleno de disgusto, Brahmā desechó el cuerpo de ignorancia, y aprovechando la oportunidad, los yakṣas y rākṣasas se abalanzaron para apoderarse de ese cuerpo, que continuó existiendo en la forma de la noche. La noche es la fuente del hambre y la sed.

VERSO 20.

Agobiados por el hambre y la sed, viniendo de todas las direcciones, corrieron hacia Brahmā para devorarlo, y gritaban: «¡No le dejéis escapar!» «¡Comedle!».

VERSO 21.

Brahmā, el principal de los semidioses, lleno de ansiedad, les pidió: «No me comáis, sino protegedme. Habéis nacido de mí y sois mis hijos. De modo que sois yakṣas y rākṣasas».

VERSO 22.

A continuación creó a los principales semidioses, que brillaban con la gloria de la bondad. Dejó caer ante ellos la resplandeciente forma del día, y los semidioses alegremente tomaron posesión de ella.

VERSO 23.

Luego, de las nalgas del Señor Brahmā nacieron los demonios, que están muy atraídos a la vida sexual. Como eran demasiado lujuriosos, se acercaron a él para copular.

VERSO 24.

El adorable Brahmā primero se rio de su estupidez, pero al ver que los desvergonzados asuras se le acercaban, se llenó de indignación, y, por temor, salió corriendo a toda prisa.

VERSO 25.

Brahmā se dirigió a la Personalidad de Dios, que concede todas las bendiciones y disipa las agonías de Sus devotos y de aquellos que se refugian en Sus pies de loto. Él manifiesta Sus innumerables formas trascendentales para satisfacer a Sus devotos.

VERSO 26.

El Señor Brahmā, dirigiéndose al Señor, Le habló de la siguiente manera: Mi Señor, protégeme, por favor, de estos demonios pecaminosos que yo creé siguiendo Tu orden. Enloquecidos por el apetito sexual, han venido a atacarme.

VERSO 27.

Mi Señor, sólo Tú puedes acabar con la aflicción de los que sufren, e infligir agonías a aquellos que nunca se refugian en Tus pies.

VERSO 28.

El Señor, que puede ver con toda claridad la mente de los demás, percibió la aflicción de Brahmā, y le dijo: «Abandona ese cuerpo impuro». Habiendo recibido la orden del Señor, Brahmā se deshizo de su cuerpo.

VERSO 29.

El cuerpo que Brahmā abandonó tomó la forma del crepúsculo vespertino, el momento en que el día y la noche se encuentran, hora que enciende la pasión. Los asuras, apasionados por naturaleza, como el elemento rajas es más fuerte que ellos, creyeron que se trataba de una jovencita, en cuyos pies de loto resonaba el tintineo de las ajorcas, cuyos ojos estaban agrandados por la embriaguez y cuyas caderas estaban cubiertas por un hermoso vestido, por encima del cual brillaba un cinturón.

VERSO 30.

Sus pechos, apretados uno contra el otro, se proyectaban hacia arriba, y estaban demasiado ajustados entre sí como para admitir ningún espacio intermedio. Su nariz era bien perfilada, y sus dientes, muy hermosos; sus labios dibujaban una encantadora sonrisa, y miraba a los asuras con ojos juguetones.

VERSO 31.

Embellecida por su morena cabellera, ella se ocultó, como por timidez. Al ver a la muchacha, todos los asuras enloquecieron de deseo sexual.

VERSO 32.

Los demonios la alabaron: ¡Oh, qué belleza! ¡Qué extraordinaria soltura! ¡Qué exquisita juventud! Rodeada por todos nosotros, que la deseamos apasionadamente, pasea como quien está absolutamente libre de pasión.

VERSO 33.

Dando rienda suelta a diversas especulaciones sobre el crepúsculo vespertino, cuyo aspecto les pareció el de una mujer joven, los asuras, de mente perversa, la trataron con todo respeto y le hablaron con las siguientes palabras afectuosas.

VERSO 34.

¡Oh, hermosa muchacha!, ¿quién eres? ¿De quién eres esposa o hija, y por qué has aparecido ante nosotros? ¿Por qué nos atormentas, sin considerar nuestro infortunio, con la inestimable mercancía de tu belleza?

VERSO 35.

Seas quien seas, ¡oh, hermosa muchacha!, somos afortunados de poder verte. Mientras juegas a la pelota, has agitado la mente de todos tus espectadores.

VERSO 36.

¡Oh, hermosa mujer!, cuando golpeas una y otra vez con tu mano esa pelota que rebota contra el suelo, tus pies de loto no paran de moverse. Oprimida por el peso de tus bien crecidos senos, tu cintura se fatiga, y tu clara visión parece apagarse. Por favor, trenza tu precioso cabello.

VERSO 37.

Los asuras, nublado su entendimiento, confundieron la luz del crepúsculo vespertino con una hermosa mujer que mostraba su tentadora forma, y se apoderaron de ella.

VERSO 38.

Con una risa llena de profundos significados, el adorable Brahmā generó entonces de su propia hermosura, que parecía disfrutarse a sí misma, las legiones de gandharvas y apsarās.

VERSO 39.

A continuación, Brahmā abandonó aquella querida y brillante forma de la luz de la Luna. Viśvāvasu y otros gandharvas se apoderaron alegremente de ella.

VERSO 40.

Seguidamente, el glorioso Brahmā generó a los fantasmas y duendes a partir de su pereza, pero cerró los ojos cuando vio que estaban desnudos y con los cabellos sueltos.

VERSO 41.

Los fantasmas y los duendes se apoderaron del cuerpo que Brahmā, el creador de las entidades vivientes, desechó en forma de bostezo. También se lo conoce como el sueño que hace babear. Los duendes y fantasmas atacan a los hombres impuros; su ataque recibe el nombre de locura.

VERSO 42.

Reconociendo estar lleno de deseo y de energía, el adorable Brahmā, el creador de las entidades vivientes, generó a partir de su propia forma invisible, de su ombligo, las legiones de sādhyas y pitās.

VERSO 43.

Los propios pitās se apoderaron del cuerpo invisible, fuente de su existencia. Por medio de ese cuerpo invisible, los bien versados en los rituales ofrecen oblaciones a los sādhyas y pitās [en la forma de sus antepasados difuntos] con ocasión de śrāddha.

VERSO 44.

Luego, el Señor Brahmā, valiéndose de su poder de ocultarse a la vista, creó a los siddhas y vidyādharas, y les dio esa maravillosa forma suya que recibe el nombre de Antardhāna.

VERSO 45.

Un día, Brahmā, el creador de las entidades vivientes, se contempló reflejado en el agua; admirado de sí mismo, generó de aquel reflejo a los kimpuruṣas y kinnaras.

VERSO 46.

Los kimpuruṣas y kinnaras se apoderaron de aquella forma reflejada que dejó Brahmā. Ésa es la razón de que, en compañía de sus esposas, cada amanecer alaben a Brahmā cantando sus hazañas.

VERSO 47.

En cierta ocasión, Brahmā se acostó estirando su cuerpo en toda su extensión. Estaba muy preocupado porque la obra creativa no había progresado rápidamente, y, en un estado de ánimo sombrío, abandonó también aquel cuerpo.

VERSO 48.

¡Oh, querido Vidura!, los cabellos que se desprendieron de aquel cuerpo se transformaron en serpientes, y mientras todavía se arrastraba con las manos y los pies contraídos, de él brotaron feroces serpientes y nāgas de capucha desplegada.

VERSO 49.

Un día, el Señor Brahmā, la primera criatura viviente, que nació por sí mismo, sintió como si el objetivo de su vida se hubiese cumplido. En aquellos momentos, generó a partir de su mente a los manus, que fomentan las actividades benéficas en el universo.

VERSO 50.

El creador, que es dueño de sí mismo, les dio su propia forma humana. Al ver a los manus, aquellos que habían sido creados antes —los semidioses, gandharvas, etc.—, aplaudieron a Brahmā, el señor del universo.

VERSO 51.

Ellos oraron: ¡Oh, creador del universo!, nos alegramos; lo que has producido está bien hecho. Ahora, puesto que en la forma de vida humana han quedado sólidamente establecidas las actividades rituales, todos nosotros participaremos de las oblaciones de los sacrificios.

VERSO 52.

Habiéndose provisto de austeridad y penitencia, adoración, concentración de la mente y absorción devocional, y estando además desapasionado, y con sus sentidos controlados, Brahmā, la criatura viviente que nació por sí misma, generó a grandes sabios como sus hijos queridos.

VERSO 53.

El innaciente creador del universo dio a cada uno de estos hijos una parte de su propio cuerpo, que se caracterizaba por meditación profunda, concentración mental, poder sobrenatural, austeridad, adoración y renunciación.

CAPÍTULO 21.

CONVERSACIÓN ENTRE MANU Y KARDAMA.

VERSO 1.

Vidura dijo: La dinastía de Svāyambhuva Manu ha sido muy apreciada. ¡Oh, sabio adorable!, te pido que me informes acerca de ese linaje, cuya descendencia se multiplicó por medio de la relación sexual.

VERSO 2.

Los dos grandes hijos de Svāyambhuva Manu, Priyavrata y Uttānapāda, gobernaron el mundo, que consta de siete islas, ciñéndose estrictamente a los principios religiosos.

VERSO 3.

¡Oh, santo brāhmaŠa!, ¡oh, persona sin pecado!, te has referido a la hija de Manu de nombre Devah™ti llamándola esposa del sabio Kardama, el señor de los seres creados.

VERSO 4.

¿Cuántos hijos engendró ese gran yog… en la princesa, que estaba dotada con las ocho perfecciones yóguicas? ¡Oh!, te ruego que me digas esto, pues estoy ansioso de oírlo.

VERSO 5.

¡Oh, santo sabio!, dime cómo generaron hijos el adorable Ruci y Dakṣa, el hijo de Brahmā, después de obtener por esposas a las otras dos hijas de Svāyambhuva Manu.

VERSO 6.

El gran santo Maitreya respondió: Designado por el Señor Brahmā para poblar los mundos con sus descendientes, el adorable Kardama Muni practicó penitencias a orillas del río Sarasvat… durante diez mil años.

VERSO 7.

Durante ese período de penitencia, adorando por medio de servicio devocional en trance a la Personalidad de Dios, que otorga rápidamente toda bendición a aquellos que recurren a Él en busca de protección, el sabio Kardama logró Su favor.

VERSO 8.

Entonces, en Satya-yuga, la Suprema Personalidad de Dios de ojos de loto, complacido, Se manifestó ante Kardama Muni y le reveló Su forma trascendental, que sólo por medio de los Vedas se puede entender.

VERSO 9.

Kardama Muni vio a la Suprema Personalidad de Dios, que está libre de contaminación material, en Su forma eterna, refulgente como el Sol. Llevaba un collar de lotos blancos y de nenúfares. El Señor iba vestido de inmaculadas sedas amarillas, y las oscuras ondas de Su sedoso cabello embellecían Su rostro de loto.

VERSO 10.

Iba adornado con una corona y pendientes. Con tres de Sus manos sostenía la concha, el disco y la maza que Le caracterizan, y en la cuarta tenía un nenúfar blanco. Miró a Su alrededor con la actitud feliz y sonriente que cautiva el corazón de todos los devotos.

VERSO 11.

En Su pecho había una marca dorada, y la famosa gema Kaustubha pendía de Su cuello; estaba de pie en el aire, con Sus pies de loto sobre la espalda de Garuḍa.

VERSO 12.

Kardama Muni, cuando comprendió cabalmente la presencia personal de la Suprema Personalidad de Dios, se sintió muy satisfecho, al ver cumplido su deseo trascendental. Cayó al suelo, y, postrándose, ofreció reverencias a los pies de loto del Señor. Su corazón, por naturaleza, estaba lleno de amor por Dios; juntando sus manos satisfizo al Señor con oraciones.

VERSO 13.

El gran sabio Kardama dijo: ¡Oh, Señor supremamente adorable!, la capacidad de mi vista está ahora colmada, habiendo tenido la perfección suprema de poder verte a Ti, que eres el receptáculo de todas las existencias. Inmersos en profunda meditación por muchas vidas sucesivas, los yog…s avanzados aspiran a ver Tu forma trascendental.

VERSO 14.

Tus pies de loto son la segura nave que nos permite atravesar el océano de la nesciencia mundana. Sólo aquellos a quienes el hechizo de la energía ilusoria les ha arrebatado la inteligencia adorarán esos pies con vistas a obtener los placeres de los sentidos, que son triviales y momentáneos, y que están al alcance incluso de las personas que se están pudriendo en el infierno. Sin embargo, ¡oh, mi Señor!, Tú eres tan bondadoso que incluso a ellos les otorgas Tu misericordia.

VERSO 15.

Por esa razón, deseando casarme con una muchacha de carácter parecido al mío que pueda ser una verdadera vaca de la abundancia en mi vida matrimonial, también yo, para satisfacer mis deseos de disfrute he buscado el refugio de Tus pies de loto, que son la fuente de todo, pues Tú eres como un árbol de deseos.

VERSO 16.

¡Oh, mi Señor!, Tú eres el amo y líder de todas las entidades vivientes. Bajo Tu dirección, todas las almas condicionadas están constantemente ocupadas en satisfacer sus deseos, como si estuviesen atadas con una cuerda. Siguiendo sus pasos, ¡oh, personificación de la religión!, también yo Te ofrezco oblaciones a Ti, que eres el tiempo eterno.

VERSO 17.

Sin embargo, las personas que, habiendo abandonado los estereotipados asuntos mundanos y a los que, como animales, participan de ellos, se han refugiado bajo el parasol de Tus pies de loto bebiendo en sus conversaciones el néctar embriagador de Tus cualidades y actividades, pueden liberarse de las necesidades primarias del cuerpo material.

VERSO 18.

Tu rueda, que tiene tres centros de rotación, gira en torno al eje del imperecedero Brahman. Tiene trece radios, 360 junturas, seis llantas y sobre ella hay innumerables hojas talladas. Aunque su revolución acorta la vida de toda la creación, esta rueda, de tremenda velocidad, no puede influir en la duración de la vida de los devotos del Señor.

VERSO 19.

Mi querido Señor, Tú solo creas los universos. ¡Oh, Personalidad de Dios!, Tú, deseando crear estos universos, los creas, los mantienes y de nuevo los retraes mediante Tus propias energías, que están bajo el control de Tu segunda energía, yogamāyā, tal como una araña, que crea una telaraña con su propia energía y de nuevo la retrae.

VERSO 20.

Mi querido Señor, aunque Tú no lo deseas, manifiestas esta creación de elementos densos y sutiles tan sólo para satisfacción de nuestros sentidos. Que Tu misericordia sin causa esté con nosotros, pues has aparecido ante nosotros en Tu forma eterna, adornado con un espléndido collar de hojas de tulas….

VERSO 21.

Ofrezco sin cesar mis respetuosas reverencias a Tus pies de loto, que son un refugio meritorio, pues Tú derramas toda bendición sobre los insignificantes. Para dar una oportunidad a todas las entidades vivientes de tener una experiencia directa de Ti y, como consecuencia, desapegarse de la actividad fruitiva, Tú has expandido los mundos materiales mediante Tu propia energía.

VERSO 22.

Maitreya prosiguió: Tras recibir esas sinceras palabras de alabanza, el Señor Viṣṇu, que montado sobre Garuḍa irradiaba un hermoso resplandor, contestó con palabras tan dulces como el néctar. Sus cejas se movieron muy graciosamente cuando miró al sabio con una sonrisa llena de afecto.

VERSO 23.

El Señor Supremo dijo: Habiendo conocido de antemano lo que estaba en tu mente, te he preparado ya aquello por lo que Me has adorado tan bien con la disciplina de tu mente y tus sentidos.

VERSO 24.

El Señor continuó: Mi querido ṛṣi, ¡oh, líder de las entidades vivientes!, aquellos que Me sirven adorándome con devoción, especialmente las personas como tú, que Me lo han entregado todo, nunca se sentirán decepcionados.

VERSO 25.

El emperador Svāyambhuva Manu, el hijo del Señor Brahmā, bien conocido por la rectitud de sus actos, tiene su capital en Brahmāvarta, y gobierna sobre la Tierra y sus siete océanos.

VERSO 26.

Pasado mañana, ¡oh, brāhmaŠa!, ese famoso emperador, que es experto en actividades religiosas, vendrá aquí con la reina, Śatarūpā, con la intención de verte.

VERSO 27.

Tiene una hija ya adulta de ojos negros. Está en edad de casarse, y tiene buen carácter y todas las buenas cualidades. Ella también está buscando un buen esposo. Mi querido señor, sus padres vendrán a verte solamente para entregártela por esposa, pues eres exactamente el adecuado para ella.

VERSO 28.

Esa princesa, ¡oh, santo sabio!, será exactamente el ideal que tuviste en tu corazón durante todos estos largos años. Pronto será tuya, y te servirá a tu entera satisfacción.

VERSO 29.

Tú sembrarás en ella tu semilla, y ella traerá al mundo nueve hijas. En esas hijas engendradas por ti, los sabios, a su vez, engendrarán hijos.

VERSO 30.

Con el corazón limpio por haber cumplido Mi orden correctamente, cediéndome los frutos de todos tus actos, finalmente Me alcanzarás.

VERSO 31.

Mostrándote compasivo con todas las entidades vivientes, alcanzarás la autorrealización. Garantizando a todos su seguridad, percibirás en Mí todos los universos y tu propio ser, y a Mí mismo en ti.

VERSO 32.

¡Oh, gran sabio!, además de tus nueve hijas, Yo también Me manifestaré por medio de tu esposa, Devah™ti, en la forma de una porción plenaria. Instruiré a Devah™ti en el sistema de filosofía que trata de los principios o categorías fundamentales.

VERSO 33.

Maitreya continuó: Después de hablar así a Kardama Muni, el Señor, que solamente Se revela cuando los sentidos son conscientes de Kṛṣṇa, Se marchó de aquel lago, el Bindu-sarovara, en torno al cual fluía el río Sarasvat….

VERSO 34.

Mientras el sabio se quedaba mirándolo, el Señor Se alejó por el sendero que lleva a VaikuŠ˜ha, un sendero que glorifican todas las grandes almas liberadas. El sabio se quedó escuchando mientras el batir de las alas de Garuḍa, el portador del Señor, difundía la vibración de los himnos que forman la base del Sāma Veda.

VERSO 35.

Después de la partida del Señor, el venerable sabio Kardama permaneció a orillas del Bindu-sarovara en espera del momento anunciado por el Señor.

VERSO 36.

Svāyambhuva Manu montó en su carroza, decorada con adornos de oro, en compañía de su esposa. Subió también con ellos a su hija, y comenzó a viajar por toda la Tierra.

VERSO 37.

¡Oh, Vidura!, llegaron a la ermita del sabio, que acababa de completar sus votos de austeridad en el mismo día que el Señor había predicho.

VERSOS 38 y 39.

El santo lago Bindu-sarovara, que rebosa con las aguas del río Sarasvat…, era un lugar frecuentado por multitudes de sabios eminentes. Sus santas aguas no solamente eran auspiciosas, sino tan dulces como el néctar. Se le dio el nombre de Bindu-sarovara porque allí habían caído lágrimas de los ojos del Señor, debido a sus intensos sentimientos de compasión hacia el sabio que había buscado Su protección.

VERSO 40.

Las riberas del lago eran un vergel de plantas trepadoras y árboles piadosos, ricos en frutas y flores de todas las estaciones, que brindaban refugio a las aves y animales piadosos, que emitían diversos chillidos. La belleza de los bosquecillos de árboles silvestres adornaba el lago.

VERSO 41.

En el paraje resonaban las notas de pájaros rebosantes de júbilo. Las abejas vagaban embriagadas, y los pavos reales, ebrios, danzaban llenos de orgullo. Cucos alborozados se llamaban unos a otros.

VERSOS 42 y 43.

Árboles floridos, como el kadamba, campaka, aśoka, karañja, bakula, āsana, kunda, mandāra, ku˜aja y árboles jóvenes de mango, adornaban el lago Bindu- sarovara. Llenaban el aire las agradables notas de los patos kāraṇḍava, los plavas, cisnes, águilas pescadoras, pájaros acuáticos, grullas, cakravākas y cakoras.

VERSO 44.

En sus orillas abundaban los ciervos, jabalíes, puercos espines, gavayas, elefantes, mandriles, leones, monos, mangostas y ciervos almizcleros.

VERSOS 45, 46 y 47.

Entrando con su hija en aquel lugar tan sagrado y acercándose al sabio, Svāyambhuva Manu, el primer monarca, lo vio sentado en su ermita, cuando acababa de propiciar al fuego sagrado vertiendo oblaciones en él. Su cuerpo era muy brillante; aunque estaba ocupado desde hacía mucho tiempo en austeras penitencias, no estaba demacrado, pues el Señor había vuelto hacia él Su afectuosa mirada, y además había escuchado el néctar que fluye de las palabras del Señor, semejantes a la Luna. El sabio era alto, de ojos grandes como los pétalos del loto, y tenía los cabellos enredados sobre la cabeza. Se vestía con harapos. Svāyambhuva Manu se acercó y vio que estaba un tanto sucio, como una gema sin pulir.

VERSO 48.

Al ver que el monarca había ido a su ermita y se postraba ante él, el sabio le saludó bendiciéndole y le recibió con el honor que merecía.

VERSO 49.

Después de recibir las atenciones del sabio, el rey se sentó y guardó silencio. Trayendo a su memoria las instrucciones del Señor, Kardama habló entonces al rey de la siguiente manera, deleitándole con sus dulces acentos.

VERSO 50.

Tu viaje, ¡oh, señor!, seguramente tiene la finalidad de proteger a los virtuosos y matar a los demonios, pues tú personificas la energía protectora de ®r… Hari.

VERSO 51.

Cuando es necesario, tú haces de dios del Sol, de dios de la Luna, de Agni, el dios del fuego; de Indra, el señor del paraíso; de Vāyu, el dios del viento; de Yama, el dios del castigo; de Dharma, el dios del comportamiento piadoso; y de VaruŠa, el dios que gobierna las aguas. ¡Toda reverencia a ti, que no eres otro que el Señor Viṣṇu!

VERSOS 52, 53 y 54.

Si tú no montases en tu victorioso carruaje enjoyado, cuya simple presencia es una amenaza para los malvados, si no hicieses oír el implacable sonido de tu arco, y si no viajases por el mundo como el brillante Sol, a la cabeza de un gran ejército cuyo paso marcial hace temblar el globo terráqueo, los granujas y sinvergüenzas romperían todas las leyes morales que rigen los varŠas y los āśramas creados personalmente por el Señor.

VERSO 55.

Si dejases de pensar en la situación del mundo, la iniquidad prosperaría en él, pues los que únicamente andan tras el dinero no encontrarían oposición. El mundo perecería ante el ataque de esos malvados.

VERSO 56.

A pesar de todo esto, ¡oh, valiente rey!, yo te pregunto por el propósito de tu visita. Sea lo que sea, no ahorraremos esfuerzos en satisfacerlo.

CAPÍTULO 22.

EL MATRIMONIO DE KARDAMA MUNI Y DEVAHŪTI.

VERSO 1.

®r… Maitreya dijo: Tras describir la grandeza de las muchas cualidades y actividades del emperador, el sabio guardó silencio, y el emperador, con un sentimiento de humildad, se dirigió a él con las siguientes palabras.

VERSO 2.

Manu contestó: El Señor Brahmā, el Veda personificado, os creó a partir de su rostro, ¡oh, brāhmaṇas!, para expandir su propio conocimiento védico. Vosotros estáis llenos de conocimiento, poder místico y austeridad, y sentís aversión por la complacencia de los sentidos.

VERSO 3.

Para proteger a los brāhmaṇas, el Ser Supremo, que tiene mil piernas, nos creó a nosotros, los kṣatriyas, a partir de Sus mil brazos. Desde entonces se dice que los brāhmaṇas son Su corazón, y los kṣatriyas, Sus brazos.

VERSO 4.

He ahí por qué los brāhmaṇas y los kṣatriyas se protegen unos a otros, así como a ellos mismos; y el Señor en persona, que es a la vez la causa y el efecto, sin dejar de ser inmutable, es quien protege al brāhmaŠa por medio del kṣatriya y al kṣatriya por medio del brāhmaŠa.

VERSO 5.

Ahora, simplemente por este encuentro, he resuelto todas mis dudas, pues Tu Señoría ha tenido la bondad de explicarme con gran claridad cuál es el deber de un rey que desea proteger a sus súbditos.

VERSO 6.

Mi buena fortuna me ha permitido verte, pues no es fácil que te puedan ver las personas que no han subyugado la mente o controlado los sentidos. Soy de lo más afortunado por haber tocado con mi cabeza el bendito polvo de tus pies.

VERSO 7.

Afortunadamente, me has dado tus instrucciones, y de ese modo se me ha concedido una gran bendición. Doy gracias a Dios por haber tenido los oídos abiertos a tus puras palabras.

VERSO 8.

¡Oh, gran sabio!, concédeme la gracia de complacerte en escuchar mi humilde oración, pues el afecto que siento por mi hija perturba mi mente.

VERSO 9.

Mi hija es la hermana de Priyavrata y Uttānapāda. Está buscando un esposo adecuado para ella en cuanto a edad, carácter y buenas cualidades.

VERSO 10.

Desde que escuchó al sabio Nārada hablar de tu noble carácter, tu erudición, tu hermoso aspecto, tu juventud y tus otras virtudes, ella fijó la mente en ti.

VERSO 11.

Así pues, por favor, acéptala, ¡oh, príncipe de los brāhmaṇas!, pues te la ofrezco con fe, y ella es en todo aspecto ideal para ser tu esposa y ocuparse de tus deberes domésticos.

VERSO 12.

Rechazar una ofrenda que viene por sí misma no es recomendable ni siquiera para alguien absolutamente libre de todo apego, y mucho menos para alguien adicto al placer sensual.

VERSO 13.

Aquel que rechaza una ofrenda que viene por su propia voluntad y más tarde pide dádivas a un avaro, pierde de esa forma su amplia reputación y ve humillado su orgullo por el comportamiento desatento de otros.

VERSO 14.

Svāyambhuva Manu continuó: ¡Oh, sabio!, he escuchado que tienes intenciones de casarte. Yo te ofrezco su mano; acéptala, por favor, ya que no has hecho voto de celibato perpetuo.

VERSO 15.

El gran sabio respondió: Ciertamente, tengo el deseo de casarme, y tu hija no se ha casado todavía, ni ha dado a nadie su palabra. Por lo tanto, podemos celebrar nuestro matrimonio siguiendo el sistema védico.

VERSO 16.

Que el deseo de casarse de tu hija se cumpla, pues lo sancionan las Escrituras védicas. ¿Quién no aceptaría su mano? Ella es tan hermosa que tan sólo con el brillo de su cuerpo supera la belleza de sus adornos.

VERSO 17.

He oído que Viśvāvasu, el gran gandharva, con la mente aturdida por un arrebato de amor, cayó de su avión al ver a tu hija, que jugaba a la pelota en la azotea del palacio, pues estaba verdaderamente hermosa con el tintineo de sus campanitas tobilleras y los movimientos de sus ojos, yendo y viniendo.

VERSO 18.

A ella, que es en persona el adorno del género femenino, la hija querida de Svāyambhuva Manu y la hermana de Uttānapāda, ¿qué hombre sabio no le daría la bienvenida? Aquellos que no han adorado los misericordiosos pies de loto de la diosa de la fortuna no pueden siquiera percibirla, y ella, aun así, ha venido por su propia voluntad a pedir mi mano.

VERSO 19.

Por consiguiente, aceptaré como esposa a esta casta joven, con una condición: Cuando ella lleve en su interior el semen de mi cuerpo, yo emprenderé la vida de servicio devocional que han seguido los seres humanos más perfectos. Ese proceso lo explicó el Señor Viṣṇu, y está libre de envidia.

VERSO 20.

Para mí, la autoridad más elevada es la ilimitada Suprema Personalidad de Dios, de quien emana toda esta maravillosa creación, y en quien reposan su mantenimiento y disolución. Él es el origen de todos los prajāpatis, las personas destinadas a producir entidades vivientes en el mundo.

VERSO 21.

®r… Maitreya dijo: ¡Oh, gran guerrero Vidura!, el sabio Kardama dijo solamente esto, y luego guardó silencio, pensando en su adorable Señor Viṣṇu, en cuyo ombligo hay un loto. Su rostro, que sonreía en silencio, cautivó la mente de Devah™ti, que comenzó a meditar en el gran sabio.

VERSO 22.

Ni la decisión de la reina ni la de Devah™ti dejaban lugar a dudas. Después de conocerla, el emperador, lleno de alegría, entregó su hija al sabio, cuyas innumerables virtudes eran iguales a las de ella.

VERSO 23.

La emperatriz Śatarūpā, con gran afecto, obsequió al novio y a la novia con una dote de regalos muy valiosos, como la ocasión requería: joyas, vestidos y artículos hogareños.

VERSO 24.

Así liberado de su responsabilidad al haber entregado su hija a un hombre apropiado, Svāyambhuva Manu, con la mente agitada por sentimientos de separación, abrazó a su afectuosa hija con ambos brazos.

VERSO 25.

El emperador no podía soportar el separarse de su hija, y por eso sus ojos derramaban lágrimas incesantemente, empapando la cabeza de su hija mientras gemía: «¡Madre querida! ¡Hija querida!».

VERSOS 26 y 27.

Después de pedir y obtener el permiso del gran sabio para irse, el monarca montó con su esposa en el carruaje y partió rumbo a su capital, seguido por su séquito. Por el camino vio la prosperidad de las hermosas ermitas habitadas por pacíficos videntes en las encantadoras orillas del Sarasvat…, río que es muy del agrado de las personas santas.

VERSO 28.

Rebosantes de júbilo al saber que llegaba, sus súbditos salieron de Brahmāvarta para recibir con canciones, oraciones e instrumentos musicales a su señor, que venía de regreso.

VERSOS 29 y 30.

La ciudad de Barhiṣmatī, rica en toda clase de opulencias, recibió este nombre debido al pelo del Señor Viṣṇu que cayó en el lugar cuando Se manifestó como el avatar Jabalí. Cuando sacudió Su cuerpo, ese mismo pelo cayó y se convirtió en las siempre verdes hojas de las hierbas kuśa y kāśa [otro tipo de hierba que se utiliza para hacer esteras], con las cuales los sabios adoraron al Señor Viṣṇu después de que derrotara a los demonios que se habían entrometido en sus ejecuciones de sacrificio.

VERSO 31.

Manu extendió un asiento de kuśas y kāśas y adoró al Señor, la Personalidad de Dios, por cuya gracia había obtenido el gobierno del globo terrestre.

VERSO 32.

Una vez dentro de la ciudad de Barhiṣmatī, en la que ya había vivido antes, Manu entró en su palacio. La atmósfera que lo llenaba erradicaba las tres miserias de la existencia material.

VERSO 33.

El emperador Svāyambhuva Manu disfrutó de la vida con su esposa y sus súbditos, y satisfizo sus deseos, libre de la perturbación de principios indeseables contrarios al proceso religioso. Coros de músicos celestiales acompañados de sus esposas cantaban la fama inmaculada del emperador, y él cada día, por la mañana temprano, solía escuchar los pasatiempos de la Suprema Personalidad de Dios con el corazón lleno de amor.

VERSO 34.

De modo que Svāyambhuva Manu era un rey santo. Aunque estaba absorto en la felicidad material, no se vio arrastrado a un nivel de vida inferior, pues disfrutó siempre de su felicidad material en una atmósfera consciente de Kṛṣṇa.

VERSO 35.

En consecuencia, aunque la duración de su larga vida —una era manvantara— poco a poco llegó a su fin, no pasó en vano, puesto que siempre se ocupó en escuchar, contemplar, poner por escrito y cantar los pasatiempos del Señor.

VERSO 36.

Él pasó su vida —setenta y un ciclos de las cuatro eras [71 X 4.320.000 años]—, pensando siempre en Vāsudeva y ocupado siempre en cuestiones relacionadas con Vāsudeva. De este modo, trascendió los tres destinos.

VERSO 37.

Así pues, ¡oh, Vidura!, ¿cómo van a afectar las miserias relativas al cuerpo, la mente, la naturaleza y otros hombres y criaturas vivas a las personas que se refugian completamente en el servicio devocional del Señor Kṛṣṇa?

VERSO 38.

Respondiendo a las preguntas de unos sabios, él [Svāyambhuva Manu] enseñó los diversos deberes sagrados de los hombres en general y de los distintos varŠas y āśramas, por compasión hacia todas las entidades vivientes.

VERSO 39.

Te he hablado de las maravillosas cualidades de Svāyambhuva Manu, el rey original, cuya fama merece ser descrita. Por favor, escucha mientras te hablo de la prosperidad de su hija Devah™ti.

CAPÍTULO 23.

LA LAMENTACIÓN DE DEVAHŪTI.

VERSO 1.

Maitreya continuó: Tras la partida de sus padres, la casta Devah™ti, que podía entender los deseos de su esposo, le sirvió constantemente con gran amor, tal como Bhavān…, la esposa del Señor ®iva, sirve a su esposo.

VERSO 2.

¡Oh, Vidura!, Devah™ti sirvió a su esposo con intimidad y gran respeto, con control de los sentidos, con amor y con palabras dulces.

VERSO 3.

Trabajando con sensatez y esmero, complació a su muy poderoso esposo, abandonando todo rastro de lujuria, envidia, codicia, actividades pecaminosas y vanidad.

VERSOS 4 y 5.

La hija de Manu, que estaba completamente consagrada a su esposo, consideraba que él era incluso más que la providencia, y esperaba de él grandes bendiciones. Tras mucho tiempo de estar sirviéndole, estaba débil y muy desmejorada, a causa de sus disciplinas religiosas. Viendo su estado, Kardama, el principal de los sabios celestiales, le habló, abrumado por la compasión, con una voz entrecortada por el gran amor que sentía.

VERSO 6.

Kardama Muni dijo: ¡Oh, respetuosa hija de Svāyambhuva Manu!, hoy estoy muy complacido contigo por tu gran devoción y por tu muy excelente servicio amoroso. A las entidades vivientes que habitan en un cuerpo, éste les es muy querido, y por ello estoy atónito de que tú hayas descuidado tu propio cuerpo para usarlo en beneficio mío.

VERSO 7.

Kardama Muni continuó: He obtenido las bendiciones del Señor en el desempeño de mi vida religiosa de austeridad, meditación y conciencia de Kṛṣṇa. Aunque tú todavía no has experimentado esos logros, que están libres de temor y de lamentación, te los ofreceré todos, pues estás ocupada en mi servicio. Ahora, sin más, contémplalos. Te estoy dando la visión trascendental para que veas qué maravillosos son.

VERSO 8.

Kardama Muni continuó: Aparte de la gracia del Señor, ¿de qué sirven otros disfrutes? Un simple movimiento de las cejas del Señor Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios, puede reducir a la nada todos los logros materiales. Con los principios de devoción a tu esposo que has seguido, has conquistado dones trascendentales que muy rara vez obtienen las personas orgullosas de su aristocracia y de sus posesiones materiales, y puedes disfrutar de ellos.

VERSO 9.

Después de oír las palabras de su esposo, que era excelente en el conocimiento de toda clase de ciencias trascendentales, la inocente Devah™ti estaba muy satisfecha. Con su sonriente rostro iluminado por una mirada levemente tímida, habló con la voz ahogada por su gran humildad y amor.

VERSO 10.

®r… Devah™ti dijo: Mi querido esposo, ¡oh, el mejor de los brāhmaṇas!, yo sé que tú has alcanzado la perfección y eres el amo de todos los infalibles poderes místicos, pues estás bajo la protección de yogamāyā, la naturaleza trascendental. Pero en cierta ocasión hiciste una promesa que se debe cumplir ahora por medio de la unión de nuestros cuerpos, pues para una mujer casta que tiene un esposo glorioso, los hijos son una gran cualidad.

VERSO 11.

Devah™ti continuó: Mi querido señor, la excitación que por ti siento me agita. Por eso, ten la bondad de disponer lo que las Escrituras estimen necesario para que mi cuerpo, flaco y desmejorado por la pasión sin satisfacer, se vuelva apto para ti. Por favor, mi señor, piensa también en una casa que sirva para este propósito.

VERSO 12.

Maitreya continuó: ¡Oh, Vidura!, buscando complacer a su querida esposa, el sabio Kardama hizo uso de su poder yóguico y produjo inmediatamente un palacio aéreo que podía viajar obedeciendo su voluntad.

VERSO 13.

Era una estructura maravillosa, decorada con toda clase de joyas, adornada con pilares de piedras preciosas, y que podía proporcionar cualquier cosa que se deseara. Estaba equipada con muebles y riquezas de toda índole, que tendían a aumentar con el paso del tiempo.

VERSOS 14 y 15.

El castillo estaba completamente equipado con todos los utensilios necesarios, y era agradable en todas las estaciones. A todo su alrededor estaba decorado con banderas, festones y obras de arte de variado colorido. Estaba embellecido además con guirnaldas de encantadoras flores que atraían a las abejas de dulce zumbido, y con tapices de lino, seda y otros diversos tejidos.

VERSO 16.

El palacio tenía un aspecto encantador, con camas, sofás, abanicos y asientos, todo ello dispuesto por separado en siete pisos.

VERSO 17.

Su hermosura la realzaban los artísticos grabados que adornaban las paredes en algunos lugares. El piso era de esmeralda, con estrados de coral.

VERSO 18.

El palacio era muy hermoso, con sus umbrales de coral en las entradas y sus puertas adornadas con diamantes. Pináculos de oro coronaban sus cúpulas de zafiro.

VERSO 19.

Con los rubíes más selectos engastados en sus muros de diamante, parecía como si tuviese ojos. Estaba amueblado con maravillosos doseles y con puertas de oro enormemente valiosas.

VERSO 20.

En aquel palacio había multitudes de palomas y de cisnes vivos por todas partes, además de cisnes y palomas artificiales, tan bien imitados que los cisnes verdaderos se les subían encima una y otra vez, creyendo que eran aves con vida como ellos mismos. De este modo, el palacio vibraba con los sonidos de esas aves.

VERSO 21.

El castillo tenía parques de recreo, salones de reposo, dormitorios y patios interiores y exteriores diseñados para procurar comodidad. El propio sabio quedó atónito ante todo eso.

VERSO 22.

Cuando vio que Devah™ti miraba el gigantesco y opulento palacio con el corazón descontento, Kardama Muni pudo entender sus sentimientos, porque podía estudiar el corazón de cualquier persona. Entonces se dirigió personalmente a su esposa de la siguiente manera.

VERSO 23.

Mi querida Devah™ti, pareces muy asustada. Primero báñate en el lago Bindu- sarovara, que fue creado por el propio Señor Viṣṇu y puede conceder al ser humano todos sus deseos, y después súbete a este avión.

VERSO 24.

Devah™ti, la de ojos de loto, aceptó la orden de su esposo. Por su vestido sucio y los mechones de cabello enmarañado en su cabeza, no tenía un aspecto muy atractivo.

VERSO 25.

Tenía el cuerpo cubierto con una espesa capa de suciedad, y los pechos descoloridos. No obstante, se sumergió en el lago, que contenía las aguas sagradas del Sarasvat….

VERSO 26.

En una casa dentro del lago vio a mil muchachas, todas en la flor de la juventud y fragantes como lotos.

VERSO 27.

Al verla, las doncellas se levantaron inmediatamente y le dijeron con las manos juntas: «Somos tus sirvientas. Dinos qué podemos hacer por ti».

VERSO 28.

Las muchachas, tratando a Devah™ti con gran respeto, la llevaron con ellas, y después de bañarla con aceites y bálsamos preciosos, le dieron un nuevo vestido, fino e inmaculado, para que cubriese su cuerpo.

VERSO 29.

Después la adornaron con joyas muy excelentes y valiosas, de brillo resplandeciente. A continuación le ofrecieron alimentos, que contenían todas las buenas cualidades, y una bebida dulce y embriagadora llamada āsavam.

VERSO 30.

Luego contempló su propia imagen en un espejo: en su cuerpo no había el menor rastro de suciedad, y estaba adornada con un collar de flores. Vestida con ropas completamente limpias y adornada con auspiciosas marcas de tilaka, las doncellas le servían con gran respeto.

VERSO 31.

La bañaron completamente de cuerpo entero, incluyendo la cabeza, y le pusieron adornos por todas partes. Llevaba un collar especial con un medallón. Tenía pulseras en las muñecas y ajorcas de oro que tintineaban en sus tobillos.

VERSO 32.

En las caderas llevaba un cinturón de oro, engarzado con numerosas joyas; iba adornada, además, con un precioso collar de perlas y con sustancias auspiciosas.

VERSO 33.

Su cara brillaba: los dientes eran hermosos, y las cejas, fascinantes. Los ojos, realzados por la delicadeza con que estaban humedecidos sus ángulos, vencían en belleza a los capullos de la flor de loto. Su rostro estaba rodeado de bucles oscuros de cabello.

VERSO 34.

Cuando pensó en su gran esposo, en su muy querido Kardama Muni, el mejor de los sabios, apareció instantáneamente donde él estaba, acompañada de todas las doncellas.

VERSO 35.

Estaba asombrada, al encontrarse rodeada de mil sirvientas en presencia de su esposo y ser testigo de su poder yóguico.

VERSOS 36 y 37.

El sabio pudo ver que Devah™ti estaba muy limpia después de haberse bañado, y que brillaba, como si ya no fuese su antigua esposa. Había recuperado su propia belleza original de hija de un príncipe. Estaba vestida con ropas excelentes, con sus atractivos senos debidamente ceñidos, y servida por mil muchachas gandharvas. ¡Oh, destructor del enemigo!, su cariño por ella creció, y la subió al palacio aéreo.

VERSO 38.

Aunque aparentemente apegado a su querida consorte, a la cual servían las muchachas gandharvas, el sabio no perdió su gloria, que consistía en el dominio del ser. En el palacio aéreo, Kardama Muni brillaba con su consorte de un modo tan encantador como la Luna en medio de las estrellas del cielo, que por la noche hace que se vayan abriendo sucesivamente grupos de nenúfares en los estanques.

VERSO 39.

En aquel palacio aéreo viajó a los valles de placer del monte Meru, cuya hermosura la realzaban la fragancia y el frescor de las apacibles brisas que estimulaban la pasión. Generalmente, en esos valles goza de los placeres Kuvera, el tesorero de los semidioses, rodeado de hermosas mujeres y alabado por los siddhas. También Kardama Muni, rodeado por su esposa y las hermosas doncellas, fue allí y disfrutó durante muchísimos años.

VERSO 40.

Satisfecho por su esposa, disfrutó en aquel palacio aéreo no solamente en el monte Meru, sino también en los jardines Vaiśrambhaka, Surasana, Nandana, Puṣpabhadraka y Caitrarathya, y en el lago Mānasa-sarovara.

VERSO 41.

Tal como el aire que pasa sin control en todas direcciones, él viajó de esa manera por los diversos planetas. Corriendo por el aire en aquel espléndido y enorme palacio aéreo, que podía volar según sus deseos, sobrepasó incluso a los semidioses.

VERSO 42.

¿Hay algo que les sea difícil de conseguir a los hombres resueltos que se han refugiado en los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios? Sus pies son la fuente de ríos sagrados como el Ganges, que pone fin a los peligros de la vida mundana.

VERSO 43.

Tras mostrar a su esposa el globo del universo y su estructura, con todas sus maravillas, el gran yog… Kardama Muni regresó a su propia ermita.

VERSO 44.

Después de regresar a la ermita, y sólo para dar placer a Devah™ti, la hija de Manu, que estaba deseosa de vida sexual, se dividió en nueve personalidades. De este modo disfrutó con ella durante muchísimos años, que pasaron como si fuesen un momento.

VERSO 45.

En aquel palacio aéreo, en compañía de su hermoso esposo, Devah™ti, en una cama excelente que aumentaba los deseos sexuales, no pudo comprender cuánto tiempo estaba pasando.

VERSO 46.

Mientras la pareja, anhelando ansiosamente el placer sexual, disfrutaban de este modo en virtud de los poderes místicos, pasaron cien otoños como si fuesen un breve período de tiempo.

VERSO 47.

El poderoso Kardama Muni conocía el corazón de todos, y podía conceder todo aquello que se deseara. Conocedor del alma espiritual, consideró que su esposa era la mitad de su cuerpo. Dividiéndose en nueve formas, impregnó a Devah™ti con nueve descargas de semen.

VERSO 48.

Aquel mismo día, inmediatamente después, Devah™ti dio a luz nueve hijas, de cuerpos encantadores, y que tenían la fragancia de la flor de loto roja.

VERSO 49.

Cuando ella vio a su esposo a punto de abandonar el hogar, externamente sonrió, pero su corazón estaba agitado y afligido.

VERSO 50.

Se levantó y, al tiempo que arañaba el suelo con el pie, que brillaba con el lustre de sus uñas como joyas, habló con la cabeza gacha, con un tono pausado pero encantador, conteniendo las lágrimas.

VERSO 51.

®r… Devah™ti dijo: Mi señor, has cumplido todas las promesas que me hiciste; aun así, puesto que soy un alma entregada a ti, también debes liberarme del temor.

VERSO 52.

Mi querido brāhmaŠa, en cuanto a tus hijas, encontrarán esposos adecuados para ellas y se irán a sus respectivos hogares. Pero a mí, ¿quién me dará consuelo después de tu partida como sannyās…?

VERSO 53.

Hasta ahora, hemos perdido mucho tiempo en la complacencia de los sentidos, descuidando el cultivo de conocimiento acerca del Señor Supremo.

VERSO 54.

Sin conocer tu situación trascendental, te he amado permaneciendo apegada a los objetos de los sentidos. A pesar de esto, que la afinidad que ahora siento hacia ti me libere de todo temor.

VERSO 55.

Las relaciones basadas en la complacencia de los sentidos son, sin duda, el sendero hacia el cautiverio. Pero ese mismo tipo de relaciones, cuando se establecen con una persona santa, llevan a la senda de la liberación, incluso si se establecen sin conocimiento.

VERSO 56.

Cualquier persona cuyo trabajo no tenga como finalidad elevarla a la vida religiosa, cualquier persona cuya ejecución de rituales religiosos no la eleve a la renunciación, y cualquier persona cuya renunciación no la lleve al servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, debe considerarse que está muerto, aunque respire.

VERSO 57.

Mi señor, sin duda la insuperable energía material de la Suprema Personalidad de Dios me ha engañado por completo, pues a pesar de haber obtenido tu compañía, que libera del cautiverio material, no he buscado esa liberación.

CAPÍTULO 24.

LA RENUNCIACIÓN DE KARDAMA MUNI.

VERSO 1.

Recordando las palabras del Señor Viṣṇu, el misericordioso sabio Kardama respondió de la siguiente manera a la encomiable hija de Svāyambhuva Manu, Devah™ti, cuyas palabras estaban llenas de renunciación.

VERSO 2.

El sabio dijo: No te sientas decepcionada de ti misma, ¡oh, princesa! En verdad, eres digna de elogio. En breve, la infalible Suprema Personalidad de Dios entrará en tu seno como hijo tuyo.

VERSO 3.

Tú has tomado votos sagrados. Dios te bendecirá. A partir de ahora debes adorar al Señor con gran fe, mediante el control de los sentidos, prácticas religiosas, austeridades y donaciones caritativas de tu dinero.

VERSO 4.

La Personalidad de Dios, a quien tú adorarás, difundirá mi nombre y mi fama. Como hijo tuyo y enseñando conocimiento del Brahman, Él romperá el nudo de tu corazón.

VERSO 5.

Maitreya dijo: Devah™ti fue completamente fiel y respetuosa al mandato de su esposo, Kardama, que era uno de los prajāpatis, los generadores de seres humanos en el universo. ¡Oh, gran sabio!, de este modo, ella comenzó a adorar al amo del universo, la Suprema Personalidad de Dios, que está situado en el corazón de todos.

VERSO 6.

Después de muchísimos años, la Suprema Personalidad de Dios, Madhus™dana, quien mató al demonio Madhu, entró en el semen de Kardama y Se manifestó en Devah™ti tal como el fuego aparece de la madera en un sacrificio.

VERSO 7.

En el momento en que Él descendió a la Tierra, semidioses en forma de nubes lluviosas hicieron sonar instrumentos musicales en el cielo. Los músicos celestiales, los gandharvas, cantaban las glorias del Señor, mientras las bailarinas celestiales conocidas con el nombre de apsarās bailaban llenas de éxtasis jubiloso.

VERSO 8.

En el momento del advenimiento del Señor, los semidioses, volando libremente por el cielo, derramaron flores. Todas las direcciones, todas las aguas y todas las mentes se llenaron de satisfacción.

VERSO 9.

Brahmā, el primer ser viviente nacido, fue junto con Mar…ci y otros sabios donde estaba la ermita de Kardama, lugar rodeado por el río Sarasvat….

VERSO 10.

Maitreya continuó: ¡Oh, matador del enemigo!, el innaciente Señor Brahmā, que es casi independiente en la adquisición de conocimiento, pudo entender que una porción de la Suprema Personalidad de Dios, en Su calidad de existencia pura, había hecho Su aparición en el vientre de Devah™ti para explicar el estado completo de conocimiento que se conoce con el nombre de sā‰khya-yoga.

VERSO 11.

Brahmā, tras adorar con los sentidos llenos de alegría y un corazón puro al Señor Supremo por las actividades que tenía planeadas en Su encarnación, habló a Kardama y Devah™ti de la siguiente manera.

VERSO 12.

El Señor Brahmā dijo: Kardama, querido hijo mío, tú has aceptado mis instrucciones completamente, sin duplicidad, mostrándoles el respeto debido; de este modo, me has adorado correctamente. Has cumplido todas las instrucciones que de mí recibiste, y con ello me has honrado.

VERSO 13.

Ésta es, exactamente, la medida en que los hijos deben ofrecer servicio a su padre. La orden del padre o del maestro espiritual debe obedecerse con el debido respeto, diciendo: «Sí, señor».

VERSO 14.

Brahmā alabó entonces a las nueve hijas de Kardama Muni diciendo: «Todas tus hijas, de delgada cintura, son ciertamente muy castas. Estoy seguro de que harán que esta creación aumente de diversas maneras por medio de sus descendientes.

VERSO 15.

Así pues, por favor, entrega hoy tus hijas a los sabios más eminentes, teniendo en la debida consideración el temperamento y el gusto de las muchachas, y difunde de este modo tu fama por todo el universo.

VERSO 16.

¡Oh, Kardama!, sé que la Suprema Personalidad de Dios original ha hecho ahora Su aparición como encarnación por medio de Su energía interna. Él es quien concede a las entidades vivientes todo lo que desean, y ahora ha adoptado el cuerpo de Kapila Muni.

VERSO 17.

Kapila Muni, que se caracteriza por Su cabello dorado, Sus ojos como pétalos de loto y Sus pies de loto, que llevan marcas de flores de loto, arrancará, mediante el yoga místico y la aplicación práctica del conocimiento de las Escrituras, las profundas raíces del deseo de ejecutar actividades en este mundo material.

VERSO 18.

El Señor Brahmā dijo entonces a Devah™ti: Mi querida hija de Manu, la misma Suprema Personalidad de Dios que mató al demonio Kai˜abha está ahora en tu vientre. Él cortará todos los nudos de tu ignorancia y de tus dudas. Después viajará por todo el mundo.

VERSO 19.

Tu hijo será la guía de todas las almas perfectas. Contará con la aprobación de los ācāryas expertos en difundir conocimiento verdadero, y será célebre entre la gente con el nombre de Kapila. Como hijo de Devah™ti, Él aumentará tu fama.

VERSO 20.

®r… Maitreya dijo: Después de hablar así a Kardama Muni y a su esposa Devah™ti, el Señor Brahmā, el creador del universo, quien recibe también el nombre de Haˆsa, regresó con Nārada y los cuatro Kumāras al más elevado de los tres sistemas planetarios montado en su portador, el cisne.

VERSO 21.

¡Oh, Vidura!, después de la partida de Brahmā, Kardama Muni, siguiendo la orden que había recibido de él, entregó sus nueve hijas a los nueve grandes sabios que crearon la población del mundo.

VERSOS 22 y 23.

Kardama Muni entregó su hija Kalā a Mar…ci, y otra hija, Anas™yā, a Atri. ®raddhā se la entregó a A‰girā, y Havirbh™ a Pulastya. Entregó Gati a Pulaha, la casta Kriyā a Kratu, Khyāti a Bhṛgu, y Arundhat… a Vasiṣṭha.

VERSO 24.

®ānti se la entregó a Atharvā. Gracias a ®ānti, las ceremonias de sacrificio se ejecutan correctamente. De este modo casó a los más eminentes entre los brāhmaṇas, y les proveyó de todo lo que ellos y sus esposas pudieran necesitar.

VERSO 25.

Una vez casados, los sabios se despidieron de Kardama y partieron, llenos de alegría, cada uno hacia su propia ermita, ¡oh, Vidura!

VERSO 26.

Kardama Muni, cuando entendió que había descendido la Suprema Personalidad de Dios, el príncipe de todos los semidioses, Viṣṇu, se dirigió a Él en un lugar solitario, Le ofreció reverencias y Le habló de la siguiente manera.

VERSO 27.

Kardama Muni dijo: ¡Oh!, después de mucho tiempo los semidioses de este universo se han complacido con las almas que sufren en el enredo material por sus propias fechorías.

VERSO 28.

Después de muchos nacimientos, los yog…s maduros se esfuerzan en lugares apartados por ver los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios mediante el trance yóguico completo.

VERSO 29.

Sin tener en cuenta la negligencia de jefes de familia corrientes como nosotros, esa mismísima Suprema Personalidad de Dios adviene en nuestros hogares, tan sólo para apoyar a Sus devotos.

VERSO 30.

Kardama Muni dijo: Tú, mi querido Señor, que siempre estás aumentando el honor de Tus devotos, has descendido a mi hogar solamente para cumplir Tu palabra y difundir el proceso del verdadero conocimiento.

VERSO 31.

Mi querido Señor, aunque no tienes forma material, tienes Tus propias formas innumerables. Son, ciertamente, Tus formas trascendentales, que dan gran placer a Tus devotos.

VERSO 32.

Mi querido Señor, Tus pies de loto son el receptáculo que siempre merece el homenaje de adoración de todos los grandes sabios, ávidos de entender la Verdad Absoluta. Tú gozas de plenitud en opulencia, renunciación, fama trascendental, conocimiento, fuerza y belleza; por lo tanto, yo me entrego a Tus pies de loto.

VERSO 33.

Yo me entrego a la Suprema Personalidad de Dios, que ha descendido en la forma de Kapila, que es independientemente poderoso y trascendental; Él es la Persona Suprema y el Señor del conjunto total de la materia y del elemento tiempo, mantiene con conocimiento completo todos los universos gobernados por las tres modalidades de la naturaleza material, y absorbe las manifestaciones materiales tras su disolución.

VERSO 34.

A Ti, que eres el Señor de todas las entidades vivientes, hoy tengo que pedirte algo. Ahora que me has liberado de los deberes para con mi padre, y que todos mis deseos están satisfechos, yo deseo adoptar la orden de vida de mendigo itinerante. Renunciando a esta vida familiar, deseo vagar por el mundo, libre de lamentación, pensando siempre en Ti dentro de mi corazón.

VERSO 35.

La Personalidad de Dios Kapila dijo: Todo lo que Yo digo, ya sea directamente o en las Escrituras, es la autoridad en todo aspecto para la gente del mundo. ¡Oh, muni!, puesto que antes te dije que Me convertiría en tu hijo, ahora he descendido para cumplir esa verdad.

VERSO 36.

Mi advenimiento en este mundo tiene como fin especial la explicación de la filosofía del sā‰khya, muy apreciada con vistas a la autorrealización por aquellos que desean liberarse del enredo de los deseos materiales innecesarios.

VERSO 37.

Ahora, con el paso del tiempo, este sendero de autorrealización, que es difícil de entender, se ha perdido. Ten presente, por favor, que he adoptado este cuerpo de Kapila para introducir y explicar de nuevo esta filosofía en la sociedad humana.

VERSO 38.

Ahora, con Mi aprobación, ve según deseas, y ofréceme todas tus actividades. Venciendo a la muerte insuperable, adórame para obtener la vida eterna.

VERSO 39.

Yo soy el alma suprema autorrefulgente que mora en el corazón de todas las entidades vivientes; por medio del intelecto, Me verás siempre en tu propio corazón. De este modo alcanzarás el estado de vida eterna, libre de todo temor y lamentación.

VERSO 40.

Este sublime conocimiento, que es la puerta de la vida espiritual, también se lo explicaré a Mi madre, de modo que también ella pueda alcanzar la perfección y la autorrealización, terminando con todas las reacciones a las actividades fruitivas. De este modo, también ella se liberará de todos los temores materiales.

VERSO 41.

®r… Maitreya dijo: Cuando su hijo Kapila acabó de hablarle, Kardama Muni, el progenitor de la sociedad humana, caminó alrededor de Él, y con la mente serena y en paz, partió hacia el bosque inmediatamente.

VERSO 42.

El sabio Kardama hizo voto de silencio a fin de pensar en la Suprema Personalidad de Dios y refugiarse exclusivamente en Él. Como sannyās…, viajó sin compañía por la superficie del globo, sin relación alguna con fuego ni refugio.

VERSO 43.

Fijó su mente en la Suprema Personalidad de Dios, Parabrahman, que está más allá de la causa y el efecto, que manifiesta las tres modalidades de la naturaleza material, que está más allá de esas tres modalidades, y que sólo puede ser percibido por medio de un servicio devocional libre de defectos.

VERSO 44.

De este modo, eliminó gradualmente la influencia del ego falso de la identidad material y se liberó del apego por lo material. Imperturbable, ecuánime y libre de dualidad, pudo realmente verse a sí mismo también. Su mente, volcada hacia el interior, estaba perfectamente en calma, como un mar sin olas.

VERSO 45.

De esta manera se liberó de la vida condicionada y se situó en el ser, ofreciendo servicio devocional trascendental a la Personalidad de Dios, Vāsudeva, la Superalma omnisciente que está dentro de todos.

VERSO 46.

Comenzó a ver que la Suprema Personalidad de Dios está en el corazón de todos, y que todos existen en Él, porque Él es la Superalma de todos.

VERSO 47.

Liberado de todo deseo y aversión, Kardama Muni, siendo igual para con todos debido a su servicio devocional libre de impurezas, finalmente alcanzó el sendero de regreso a Dios.

CAPÍTULO 25.

LAS GLORIAS DEL SERVICIO DEVOCIONAL.

VERSO 1.

®r… ®aunaka dijo: Aunque la Suprema Personalidad de Dios es innaciente, nació como Kapila Muni por medio de Su potencia interna. Descendió para diseminar conocimiento trascendental en beneficio de toda la raza humana.

VERSO 2.

®aunaka continuó: No hay nadie que posea más conocimiento que el Señor. Nadie es más digno de adoración ni más avanzado en el yoga que Él. Por lo tanto, Él es el maestro de los Vedas, y escuchar constantemente hablar de Él es el verdadero placer de los sentidos.

VERSO 3.

Por lo tanto, ten la bondad de relatar con precisión todas las actividades y pasatiempos de la Personalidad de Dios, que está plenamente satisfecho en Sí mismo y que realiza todas esas actividades por medio de Su potencia interna.

VERSO 4.

®r… S™ta Gosvāmī dijo: El muy poderoso sabio Maitreya era amigo de Vyāsadeva. Animado y complacido con la pregunta de Vidura sobre el conocimiento trascendental, Maitreya respondió con las siguientes palabras.

VERSO 5.

Maitreya dijo: Cuando Kardama partió hacia el bosque, el Señor Kapila Se quedó en la ribera del Bindu-sarovara para complacer a Su madre, Devah™ti.

VERSO 6.

Una vez, Kapila, que podía mostrar a Su madre la meta final de la Verdad Absoluta, estaba plácidamente sentando ante ella, y Devah™ti, recordando las palabras de Brahmā, empezó a hacerle preguntas.

VERSO 7.

Devah™ti dijo: Mi Señor, estoy hastiada de que los sentidos materiales me agiten, pues por culpa de esa agitación de los sentidos, he caído en el abismo de la ignorancia.

VERSO 8.

Señoría, Tú eres mi único medio para escapar de la región más oscura de la ignorancia, pues eres mi ojo trascendental que, únicamente por Tu misericordia, he obtenido después de muchos, muchos nacimientos.

VERSO 9.

Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, el origen y Señor Supremo de todas las entidades vivientes. Tú has aparecido para difundir los rayos del Sol, a fin de disipar la oscuridad de la ignorancia del universo.

VERSO 10.

Mi Señor, ten ahora la bondad de disipar mi gran ilusión. A causa de mi sentimiento de ego falso, Tu māyā me ha ocupado en su servicio y me he identificado con el cuerpo y con las consiguientes relaciones corporales.

VERSO 11.

Devah™ti continuó: Yo me he refugiado en Tus pies de loto porque Tú eres la única persona en quien refugiarse. Tú eres el hacha que puede cortar el árbol de la existencia material. Por lo tanto, ofrezco mis reverencias ante Ti, el más grande de los trascendentalistas, y Te pido que me expliques la relación entre hombre y mujer y entre espíritu y materia.

VERSO 12.

Maitreya dijo: Después de que Su madre Le expresase su inmaculado deseo de iluminación trascendental, el Señor le agradeció internamente sus preguntas y, con el rostro sonriente, explicó el sendero de los trascendentalistas, que se interesan en la autorrealización.

VERSO 13.

La Personalidad de Dios respondió: El sistema más elevado de yoga es aquel que se refiere al Señor y al alma individual, que tiene como objetivo el beneficio supremo de la entidad viviente, y que produce desapego de toda felicidad y aflicción del mundo material.

VERSO 14.

¡Oh, muy piadosa madre!, ahora voy a explicarte el antiguo sistema de yoga que en el pasado expliqué a los grandes sabios. Es provechoso y práctico en todo aspecto.

VERSO 15.

Se llama vida condicionada al estado en que la conciencia de la entidad viviente se siente atraída por las tres modalidades de la naturaleza material. Pero cuando esa misma conciencia está apegada a la Suprema Personalidad de Dios, nos encontramos en el estado de conciencia liberada.

VERSO 16.

La mente se purifica cuando uno se limpia por completo de las impurezas del deseo de disfrute y la codicia, que surgen de la identificación falsa del cuerpo con el «yo» y de las posesiones del cuerpo con «lo mío». En ese estado puro, se trasciende el plano de las supuestas felicidad y aflicción materiales.

VERSO 17.

En ese momento el alma puede ver que es trascendental a la existencia material y siempre refulgente, nunca fragmentada, aunque de tamaño muy diminuto.

VERSO 18.

Desde esa posición de autorrealización, la práctica del conocimiento y de la renunciación en el servicio devocional permite verlo todo en la perspectiva correcta; aquel que alcanza esa posición se vuelve indiferente a la existencia material, y la influencia de la materia actúa en él con menos fuerza.

VERSO 19.

Ningún yog… puede obtener la perfección en la autorrealización a menos que se ocupe en el servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, pues ése es el único sendero auspicioso.

VERSO 20.

Todo hombre erudito sabe muy bien que el apego por lo material es el enredo más grande para el alma espiritual. Pero ese mismo apego, cuando se dirige a devotos autorrealizados, abre las puertas de la liberación.

VERSO 21.

El sādhu es tolerante, misericordioso y amigable con todas las entidades vivientes. No tiene enemigos, es pacífico, se guía por las Escrituras, y todas sus características son sublimes.

VERSO 22.

Con determinación, el sādhu se ocupa ininterrumpidamente en el servicio devocional del Señor. Por el Señor, él renuncia a todas las relaciones de este mundo, como la familia y las amistades.

VERSO 23.

Cantando y escuchando constantemente acerca de Mí, la Suprema Personalidad de Dios, los sādhus no sufren las miserias materiales, porque están siempre absortos meditando en Mis pasatiempos y actividades.

VERSO 24.

¡Oh, madre!, ¡oh, virtuosa dama!, ésas son las cualidades de los grandes devotos que están libres de todo apego. Debes procurar apegarte a esos santos, pues con ello contrarrestarás los efectos perniciosos del apego material.

VERSO 25.

Las conversaciones acerca de los pasatiempos y actividades de la Suprema Personalidad de Dios en compañía de devotos puros son muy placenteras y satisfactorias para el oído y el corazón. Aquel que cultiva este conocimiento avanza gradualmente por el sendero de la liberación hasta que se libera y su atracción queda fija. Comienzan entonces la verdadera devoción y el verdadero servicio devocional.

VERSO 26.

Estando conscientemente ocupado en el servicio devocional en compañía de devotos y pensando constantemente en las actividades del Señor, llega a sentir aversión por la complacencia de los sentidos, tanto en este mundo como en el siguiente. Este proceso de conciencia de Kṛṣṇa es el proceso de poder místico más fácil; aquel que realmente se establece en el sendero del servicio devocional puede controlar la mente.

VERSO 27.

Aquellos que no se ponen al servicio de las modalidades de la naturaleza material, sino que cultivan su conciencia de Kṛṣṇa, es decir, conocimiento con renunciación, y que practican yoga, en el cual la mente está siempre fija en el servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, obtienen Mi compañía en esta misma vida, pues Yo soy la Suprema Personalidad, la Verdad Absoluta.

VERSO 28.

Al escuchar esta afirmación del Señor, Devah™ti preguntó: ¿Qué clase de servicio devocional puedo cultivar y practicar que me ayude a alcanzar fácil y rápidamente el servicio a Tus pies de loto?

VERSO 29.

El sistema de yoga místico, como Tú has explicado, tiene como objetivo a la Suprema Personalidad de Dios, y su finalidad es acabar por completo con la existencia material. Por favor, explícame la naturaleza de ese sistema de yoga. ¿De cuántas maneras se puede conocer en verdad ese yoga sublime?

VERSO 30.

Querido hijo mío, Kapila, yo, al fin y al cabo, soy una mujer. Para mí es muy difícil entender la Verdad Absoluta, porque no tengo mucha inteligencia. Pero si tienes la bondad de explicármela, aunque no soy muy inteligente, puedo entenderla, y sentir, gracias a ello, felicidad trascendental.

VERSO 31.

®r… Maitreya dijo: Después de oír la afirmación de Su madre, Kapila pudo entender su intención, y habiendo nacido de su cuerpo, sintió compasión por ella. Entonces le explicó el sistema de filosofía sā‰khya, que es una combinación de servicio devocional y perfección mística, tal como se recibe de la sucesión discipular.

VERSO 32.

El Señor Kapila dijo: Los sentidos son representaciones simbólicas de los semidioses, y su tendencia natural es actuar siguiendo los mandamientos védicos. Así como los sentidos son representantes de los semidioses, la mente representa a la Suprema Personalidad de Dios. El deber natural de la mente es servir. Ese espíritu de servicio, cuando lo ocupamos en la devoción a la Personalidad de Dios, sin motivación alguna, es muchísimo mejor que la salvación.

VERSO 33.

El bhakti, el servicio devocional, disuelve el cuerpo sutil de la entidad viviente sin necesidad de un esfuerzo adicional, tal como el fuego del estómago digiere todo lo que comemos.

VERSO 34.

El devoto puro, que está apegado a las actividades del servicio devocional y que siempre se ocupa en el servicio a Mis pies de loto, nunca desea ser uno conmigo. Él está consagrado a Mi servicio, y siempre glorifica Mis pasatiempos y actividades.

VERSO 35.

¡Oh, madre!, Mis devotos siempre ven Mi forma, de rostro sonriente y ojos como el naciente Sol de la mañana. Les gusta ver Mis diversas formas trascendentales, que están llenas de benevolencia, y también hablan conmigo de una manera favorable.

VERSO 36.

Al ver las encantadoras formas del Señor, sonrientes y atractivas, y escuchar Sus muy placenteras palabras, el devoto puro pierde prácticamente la noción de todo lo demás. Sus sentidos se liberan de toda otra ocupación, y él queda absorto en sentimientos de servicio devocional. De este modo, y aun sin desearlo, alcanza la liberación sin necesidad de ningún esfuerzo adicional.

VERSO 37.

Como está completamente absorto en meditar en Mí, el devoto no desea ni la más grande de las bendiciones que se obtienen en los sistemas planetarios superiores, incluyendo Satyaloka. No desea las ocho perfecciones materiales del yoga místico, ni la elevación al reino de Dios. Pero aunque no las desea, el devoto disfruta incluso en esta vida de todas las bendiciones mencionadas.

VERSO 38.

El Señor continuó: Mi querida madre, esas opulencias trascendentales que los devotos reciben nunca se pierden; ni las armas ni el paso del tiempo las pueden destruir. Puesto que Me han aceptado como amigo, pariente, hijo, preceptor, benefactor y Deidad Suprema, en ningún momento pueden verse privados de sus posesiones.

VERSOS 39 y 40.

El devoto que con su servicio devocional ininterrumpido Me adora a Mí, el omnipresente Señor del universo, abandona toda aspiración por los planetas celestiales y por la felicidad de este mundo, como las riquezas, los hijos, el hogar, las vacas, y cualquier otra cosa relacionada con el cuerpo. Yo le llevo al otro lado del nacimiento y la muerte.

VERSO 41.

Jamás podrá deshacerse de los terribles temores del nacimiento y la muerte aquel que recurra a un refugio diferente de Mí, pues Yo soy el Señor todopoderoso, la Suprema Personalidad de Dios, la fuente original de toda la creación, y también el Alma Suprema de todas las almas.

VERSO 42.

Por Mi supremacía sopla el viento, por temor a Mí; por temor a Mí brilla el Sol; y el Señor de las nubes, Indra, envía lluvias por temor a Mí. El fuego arde por temor a Mí, y la muerte va y viene cobrando su tributo por temor a Mí.

VERSO 43.

Los yog…s, equipados con conocimiento trascendental y renunciación, y ocupados en servicio devocional para su beneficio eterno, se refugian en Mis pies de loto; y como Yo soy el Señor, ellos se hacen dignos de entrar en el reino de Dios, sin ningún temor.

VERSO 44.

Por lo tanto, las personas cuyas mentes están fijas en el Señor se ocupan en la práctica intensiva de servicio devocional. Ésa es la única manera de alcanzar la máxima perfección de la vida.

CAPÍTULO 26.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA NATURALEZA MATERIAL.

VERSO 1.

La Personalidad de Dios, Kapila, continuó: Mi querida madre, ahora te explicaré las distintas categorías de la Verdad Absoluta; conociéndolas, cualquier persona puede liberarse de la influencia de las modalidades de la naturaleza material.

VERSO 2.

El conocimiento es la perfección suprema de la autorrealización. Voy a explicarte ese conocimiento, mediante el cual se cortan los nudos del apego al mundo material.

VERSO 3.

La Suprema Personalidad de Dios es el Alma Suprema, y no tiene principio. Es trascendental a las modalidades materiales de la naturaleza, y está más allá de la existencia del mundo material. Su refulgencia personal hace que se Le pueda percibir en todas partes, y con el lustre de esa refulgencia mantiene la creación entera.

VERSO 4.

A modo de pasatiempo, esa Suprema Personalidad de Dios, el más grande entre los grandes, aceptó la energía material sutil, que tiene asignadas las tres modalidades de la naturaleza material y que está relacionada con Viṣṇu.

VERSO 5.

Diversificada por sus tres modalidades, la naturaleza material crea las formas de las entidades vivientes, quienes, viendo esto, caen víctimas del poder que tiene la energía ilusoria de cubrir el conocimiento.

VERSO 6.

A causa del olvido, la entidad viviente trascendental cree que la influencia de la energía material es su campo de actividades, y con esta motivación, se atribuye erróneamente las actividades.

VERSO 7.

La conciencia material es la causa de la vida condicionada, en la cual la energía material impone una serie de condicionamientos a la entidad viviente. Aunque el alma espiritual no hace nada y es trascendental a esas actividades, se ve de este modo afectada por la vida condicionada.

VERSO 8.

La naturaleza material es la causa del cuerpo material y de esos sentidos del alma condicionada, así como también de los semidioses, las deidades que rigen esos sentidos. Esto lo entienden los hombres eruditos. La causa de los sentimientos de felicidad y aflicción del alma, que es trascendental por naturaleza, es la propia alma espiritual.

VERSO 9.

Devah™ti dijo: ¡Oh, Suprema Personalidad de Dios!, ten la bondad de explicar las características de la Persona Suprema y de Sus energías, pues éstas son las dos causas de esta creación manifiesta y no manifiesta.

VERSO 10.

La Suprema Personalidad de Dios dijo: La combinación eterna no manifestada de las tres modalidades es la causa del estado manifestado, y recibe el nombre de pradhāna. En el estado de existencia manifestada se denomina prakṛti.

VERSO 11.

El agregado de los elementos, compuesto por los cinco elementos densos, los cinco elementos sutiles, los cuatro sentidos internos, los cinco sentidos de adquirir conocimiento y los cinco órganos externos de acción, recibe el nombre de pradhāna.

VERSO 12.

Hay cinco elementos densos: tierra, agua, fuego, aire y éter. También hay cinco elementos sutiles: olor, sabor, color, sensación del tacto, y sonido.

VERSO 13.

Los sentidos de adquisición de conocimiento y los órganos de acción son diez: el sentido auditivo, el sentido del gusto, el sentido del tacto, el sentido de la vista, el sentido del olfato, el órgano activo del habla, los órganos activos de trabajo, y los órganos para trasladarse, engendrar y evacuar.

VERSO 14.

Los sentidos sutiles o internos, se experimentan en cuatro aspectos, en la forma de mente, inteligencia, ego y conciencia contaminada. Se diferencian entre sí solamente por sus distintas funciones, pues representan distintas características.

VERSO 15.

Todos estos elementos en conjunto constituyen lo que se llama el Brahman cualitativo. El elemento mezclador, el tiempo, se cuenta como vigésimo quinto elemento.

VERSO 16.

La influencia de la Suprema Personalidad de Dios se percibe en el factor tiempo, que provoca el temor a la muerte debido al ego falso del alma ilusionada que ha entrado en contacto con la naturaleza material.

VERSO 17.

Mi querida madre, ¡oh, hija de Svāyambhuva Manu!, como te he explicado, el factor tiempo es la Suprema Personalidad de Dios, de quien se inicia la creación como resultado de la agitación de la naturaleza neutra no manifestada.

VERSO 18.

Manifestando Sus potencias, la Suprema Personalidad de Dios ajusta todos esos distintos elementos, manteniéndose dentro como Superalma y fuera como tiempo.

VERSO 19.

Una vez que la Suprema Personalidad de Dios ha fecundado con Su potencia interna la naturaleza material, ésta produce el conjunto total de la inteligencia cósmica, que se conoce con el nombre de HiraŠmaya. Esto ocurre en la naturaleza material cuando los destinos de las almas condicionadas provocan su agitación.

VERSO 20.

De este modo, el refulgente mahat-tattva, que contiene en su interior todos los universos, que es la raíz de todas las manifestaciones cósmicas y que no se destruye en el momento de la aniquilación, manifestó las diversidades, absorbiendo después la oscuridad que había cubierto su refulgencia en el momento de la disolución.

VERSO 21.

En el mahat-tattva se manifiesta la modalidad de la bondad, que es el estado lúcido y sobrio en que se entiende a la Personalidad de Dios, y que generalmente recibe el nombre de vāsudeva o conciencia.

VERSO 22.

Estos aspectos aparecen simultáneamente, tras la manifestación del mahat-tattva. Tal como el agua en su estado natural, antes de entrar en contacto con la tierra, es transparente, dulce y libre de agitación, también los rasgos característicos de la conciencia pura son la serenidad completa, la transparencia y la ausencia de distracción.

VERSOS 23 y 24.

Del mahat-tattva, producto de la evolución de la propia energía del Señor, brota el ego material, en el que predominan tres clases de poder activo: bueno, apasionado e ignorante. Esos tres tipos de ego material evolucionan para producir la mente, los sentidos de percepción, los órganos de acción y los elementos densos.

VERSO 25.

El triple aha‰kāra, fuente de los elementos densos, la mente y los sentidos, es idéntico a ellos porque es su causa. Recibe el nombre de Sańkarṣaṇa, quien es directamente el Señor Ananta de mil cabezas.

VERSO 26.

Este ego falso se caracteriza como hacedor, como instrumento, y como efecto. Según la influencia de las modalidades de la bondad, la pasión y la ignorancia, se le caracteriza también como sereno, activo o torpe.

VERSO 27.

A partir del ego falso, y por influencia de la bondad, se produce otra transformación. Como resultado aparece la mente, cuyos pensamientos y reflexiones dan origen al deseo.

VERSO 28.

La mente de la entidad viviente se conoce con el nombre de Señor Aniruddha, el regente supremo de los sentidos. Él posee una forma azul-negruzca semejante a la flor de loto que crece en el otoño. Los yog…s, lentamente, llegan a encontrarlo.

VERSO 29.

La inteligencia nace de la transformación del ego falso bajo la influencia de la pasión, ¡oh, dama virtuosa! Las funciones de la inteligencia son: ayudar a discernir la naturaleza de los objetos que se perciben, y ayudar a los sentidos.

VERSO 30.

La duda, la comprensión errónea y la correcta, el sueño y la memoria, según determinan sus diferentes funciones, se explica que son las distintas características de la inteligencia.

VERSO 31.

Cuando el egoísmo es influenciado por la modalidad de la pasión, produce dos clases de sentidos: los sentidos para adquirir conocimiento, y los sentidos de acción. Los sentidos de acción dependen de la energía vital, y los sentidos para adquirir conocimiento dependen de la inteligencia.

VERSO 32.

Cuando la energía sexual de la Suprema Personalidad de Dios agita al egoísmo influido por la ignorancia, se manifiesta el elemento sutil denominado sonido, y de él vienen el cielo etéreo y el sentido del oído.

VERSO 33.

Las personas que son eruditas y tienen conocimiento verdadero definen el sonido como aquello que transmite la idea de un objeto, indica la presencia de alguien que habla pero no podemos ver, y constituye la forma sutil del éter.

VERSO 34.

Las actividades y características del elemento etéreo pueden percibirse como emplazamiento del ámbito para las existencias externa e interna de todas las entidades vivientes, a saber, el campo de actividades del aire vital, los sentidos y la mente.

VERSO 35.

De la existencia etérea, resultado de la evolución del sonido, se produce la siguiente transformación bajo el impulso del tiempo, y de este modo adquiere relevancia la sensación del tacto como elemento sutil, y a partir de ella, el aire y el sentido del tacto.

VERSO 36.

Lo blando y lo duro, el calor y el frío son los atributos diferenciadores del tacto, que se caracteriza como forma sutil del aire.

VERSO 37.

La acción del aire se manifiesta en los movimientos, las mezclas, la posibilidad de aproximación a los objetos del sonido y otras percepciones de los sentidos, y facilitar el funcionamiento apropiado de todos los demás sentidos.

VERSO 38.

Mediante las interacciones del aire y las sensaciones del tacto, recibimos diversas formas, según el destino. Debido a la evolución de esas formas, aparece el fuego, y el ojo ve distintas formas y colores.

VERSO 39.

Mi querida madre, las características de la forma se entienden por la dimensión, la cualidad y la individualidad. La forma del fuego se percibe por su refulgencia.

VERSO 40.

El fuego se percibe por su luz y por sus capacidades de cocinar, digerir, acabar con el frío, evaporar, y dar origen al hambre, la sed, el comer y el beber.

VERSO 41.

Mediante la interacción del fuego con la sensación visual, y bajo disposiciones superiores, el sabor aparece como elemento sutil. Del sabor se produce el agua, y se manifiesta también la lengua, que percibe el sabor.

VERSO 42.

Originariamente el sabor es uno, pero se multiplica: el contacto con otras sustancias hace que se vuelva acre, dulce, amargo, picante, agrio y salado.

VERSO 43.

El agua manifiesta sus características humedeciendo otras sustancias, formando diversas masas, causando satisfacción, manteniendo la vida, ablandando las cosas, apartando el calor, afluyendo sin cesar a los depósitos de agua para abastecerlos, y refrescando al apagar la sed.

VERSO 44.

La interacción del agua con la percepción del sabor provoca la manifestación del olor como elemento sutil, bajo disposiciones superiores. De ahí se manifiestan la tierra y el sentido del olfato, con el cual podemos percibir de diversas maneras el aroma de la tierra.

VERSO 45.

El olor es uno, pero se convierte en muchos —mixto, fétido, fragante, suave, fuerte, ácido, etc.— según las proporciones de las sustancias con las que se combine.

VERSO 46.

Las características de las funciones de la tierra se pueden percibir en el modelado de formas del Brahman Supremo, la construcción de lugares de residencia, la preparación de recipientes para contener agua, etc. En otras palabras, la tierra es donde todos los demás elementos se sostienen.

VERSO 47.

El sentido cuyo objeto de percepción es el sonido se denomina sentido auditivo; aquel cuyo objeto de percepción es el tacto se denomina sentido táctil.

VERSO 48.

El sentido cuyo objeto de percepción es la forma, que es la característica distintiva del fuego, es el sentido de la vista. Aquel cuyo objeto de percepción es el sabor, la característica distintiva del agua, se conoce como sentido del gusto. Finalmente, el sentido cuyo objeto de percepción es el olor, la característica distintiva de la tierra, se denomina sentido del olfato.

VERSO 49.

La causa también está en su efecto, y por ello las características de aquélla se observan en éste. Ése es el motivo de que la tierra cuente por sí sola con las peculiaridades de todos los elementos.

VERSO 50.

Cuando todos estos elementos todavía no se habían mezclado, la Suprema Personalidad de Dios, el origen de la creación, entró en el universo con el conjunto total de la energía material en sus siete divisiones y junto con el tiempo, el trabajo y las cualidades de las modalidades de la naturaleza material.

VERSO 51.

De estos siete principios, activados y unidos por la presencia del Señor, surgió un huevo sin inteligencia, del cual apareció el célebre Ser Cósmico.

VERSO 52.

Este huevo universal, es decir, el universo con forma de huevo, es la manifestación de la energía material. Sus capas de agua, aire, fuego, cielo, ego y mahat-tattva aumentan en grosor sucesivamente. Cada una es diez veces mayor que la anterior, y la capa final externa está cubierta por el pradhāna. En este huevo está la forma universal del Señor Hari; los catorce sistemas planetarios son partes de Su cuerpo.

VERSO 53.

La Suprema Personalidad de Dios, el virā˜-puruṣa, Se instaló en ese huevo dorado, que reposaba sobre el agua, y lo compartimentó en muchas secciones.

VERSO 54.

Primero apareció en Él una boca, y después, el órgano del habla, y con él, el dios del fuego, la deidad que rige ese órgano. Luego aparecieron dos fosas nasales, y en ellas, el sentido olfativo y el prāŠa, el aire vital.

VERSO 55.

Inmediatamente después del sentido olfativo se manifestó el dios del viento, que lo rige. A continuación, en la forma universal aparecieron dos ojos, y en ellos, el sentido de la vista. Seguidamente vino el dios del Sol, que rige ese sentido. Después aparecieron en Él dos orejas, y en ellas, el sentido auditivo, y justo a continuación, dos dig-devatās, las deidades que rigen sobre las direcciones.

VERSO 56.

Luego la forma universal del Sol, el virā˜-puruṣa, manifestó Su piel, y, acto seguido, aparecieron pelo, bigote y barba. Después de esto se manifestaron todas las hierbas y drogas, y después aparecieron también Sus genitales.

VERSO 57.

Después de esto, aparecieron el semen (la capacidad de procrear), y el dios que rige las aguas. Seguidamente, un ano; luego, los órganos de defecación y, tras ello, el dios de la muerte, temido en todo el universo.

VERSO 58.

A continuación se manifestaron las dos manos de la forma universal del Señor, y con ellas, la capacidad de sujetar y soltar cosas; a continuación, apareció el Señor Indra. Seguidamente se manifestaron las piernas, y con ellas el proceso del movimiento; luego, apareció el Señor Viṣṇu.

VERSO 59.

Las venas del cuerpo universal se manifestaron, y a continuación, los glóbulos rojos, es decir, la sangre. Al instante aparecieron los ríos (deidades regentes de las venas), y luego, apareció un abdomen.

VERSO 60.

A continuación surgieron los sentimientos de hambre y sed, e inmeditamente después vino la manifestación de los mares. Luego se manifestó un corazón, y acto seguido, la mente.

VERSO 61.

Después de la mente apareció la Luna. Luego, la inteligencia, y después de la inteligencia, el Señor Brahmā. A continuación, apareció el ego falso, seguido del Señor ®iva, y tras él, la conciencia y su deidad regente.

VERSO 62.

Una vez que los semidioses y deidades regentes de los diversos sentidos se hubieron manifestado de este modo, quisieron despertar al origen de su aparición. Pero al fracasar en el intento, entraron de nuevo en el cuerpo del virā˜-puruṣa uno tras otro, a fin de despertarle.

VERSO 63.

El dios del fuego entró en Su boca con el órgano del habla, pero no pudo estimular al virā˜-puruṣa. Luego, el dios del viento entró en Sus fosas nasales con el sentido del olfato, pero aun así, el virā˜-puruṣa Se negó a ser despertado.

VERSO 64.

El dios del Sol entró en los ojos del virā˜-puruṣa con el sentido de la vista, pero aun así el virā˜-puruṣa no Se levantó. De la misma manera, las deidades que gobiernan las direcciones entraron en Sus oídos con el sentido auditivo, pero aun así, Él no Se levantó.

VERSO 65.

Las deidades gobernantes de la piel, las hierbas y las plantas que sirven de condimento entraron en la piel del virā˜-puruṣa con el pelo del cuerpo, pero el Ser Cósmico Se negó a levantarse incluso entonces. El dios gobernante del agua entró en Su órgano generador con la capacidad de procrear, pero el virā˜-puruṣa tampoco entonces Se levantó.

VERSO 66.

El dios de la muerte entró en Su ano con el órgano de la defecación, pero no se pudo incitar al virā˜-puruṣa a actuar. El dios Indra entró en las manos con su capacidad de sujetar y soltar cosas, pero ni siquiera entonces Se levantó el virā˜-puruṣa.

VERSO 67.

El Señor Viṣṇu entró en Sus pies con la facultad locomotriz, pero el virā˜-puruṣa también entonces Se negó a ponerse en pie. Los ríos entraron en Sus vasos sanguíneos con la sangre y su potencia circulatoria, pero a pesar de ello, no pudieron hacer que el Ser Cósmico Se moviese.

VERSO 68.

El mar entró en Su abdomen con el hambre y la sed, pero el Ser Cósmico Se negó incluso entonces a levantarse. El dios de la Luna entró en Su corazón con la mente, pero el Ser Cósmico no Se animó.

VERSO 69.

Brahmā entró también en Su corazón con la inteligencia, pero ni siquiera entonces se pudo inducir al Ser Cósmico a levantarse. El Señor Rudra entró también en Su corazón con el ego, pero el Ser Cósmico no Se movió ni siquiera entonces.

VERSO 70.

Sin embargo, en el mismo momento en que el controlador interno, la Deidad regente de la conciencia, entró en el corazón con la razón, el Ser Cósmico Se levantó de las aguas causales.

VERSO 71.

Cuando un hombre duerme, ninguno de sus recursos materiales —es decir, la energía vital, los sentidos para registrar conocimiento, los sentidos para trabajar, la mente y la inteligencia— puede despertarle. Sólo podrá despertarse cuando la Superalma le ayude.

VERSO 72.

En consecuencia, por medio de la devoción, el desapego y el progreso en el conocimiento espiritual adquirido gracias a la concentración en el servicio devocional, hay que contemplar a esa Superalma, entendiendo que está presente en nuestro propio cuerpo aunque simultáneamente está aparte de él.

CAPÍTULO 27.

COMPRENSIÓN DE LA NATURALEZA MATERIAL.

VERSO 1.

La Personalidad de Dios, Kapila, continuó: Cuando la entidad viviente, a pesar de morar en un cuerpo material, es inmutable y no pretende ningún tipo de propiedad, y debido a ello está libre de la influencia de las modalidades de la naturaleza material, no le afectan las reacciones de las modalidades, tal como al Sol no le afecta su propio reflejo en el agua.

VERSO 2.

Cuando el alma está bajo el hechizo de la naturaleza material y del ego falso, e identifica su ser con el cuerpo, se absorbe en actividades materiales, y por la influencia del ego falso, cree que es propietario de todo.

VERSO 3.

En consecuencia, el alma condicionada transmigra a diversas especies de vida, superiores e inferiores, como resultado de su relación con las modalidades de la naturaleza material. A menos que se libere de las actividades materiales, tiene que aceptar esa posición debido a sus actividades imperfectas.

VERSO 4.

En realidad, la entidad viviente es trascendental a la existencia material, pero debido a su mentalidad de dominio sobre la naturaleza material, sigue en su condición material de existencia, y, como en un sueño, se ve afectada por todo tipo de inconvenientes.

VERSO 5.

El deber de toda alma condicionada es hacer que su conciencia contaminada, apegada ahora al disfrute material, se ocupe en servicio devocional, con gran seriedad y con desapego. De este modo, su mente y su conciencia estarán completamente bajo control.

VERSO 6.

Hay que fortalecer la fe practicando el proceso de control del sistema de yoga, y hay que elevarse hasta el nivel de servicio devocional sin mezclas cantando y escuchando acerca de Mí.

VERSO 7.

El practicante de servicio devocional debe tener una visión ecuánime de todas las entidades vivientes, sin enemistad hacia nadie, pero también sin lazos íntimos de unión con nadie. Debe guardar celibato, ser grave y ejecutar sus actividades eternas, ofreciendo los resultados a la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 8.

En cuestión de ingresos, el devoto debe estar satisfecho con lo que gane sin demasiado esfuerzo. No debe comer más de lo necesario. Debe vivir en un lugar apartado, y siempre debe ser reflexivo, pacífico, amistoso, compasivo y autorrealizado.

VERSO 9.

El devoto debe perfeccionar su visión mediante el conocimiento de la materia y del espíritu, y evitar identificarse innecesariamente con el cuerpo y, de este modo, verse atraído por las relaciones corporales.

VERSO 10.

Hay que establecerse en la posición trascendental, más allá de los estados de conciencia material, y separarse de cualquier otro concepto de la vida. De este modo, liberándose del ego falso mediante la comprensión práctica, uno debe ver su propio ser tal como ve el Sol en el cielo.

VERSO 11.

El alma liberada percibe a la Absoluta Personalidad de Dios, que es trascendental y que Se manifiesta como un reflejo incluso en el ego falso. Él es el soporte de la causa material, y entra en todo. Él es absoluto, uno sin par, y es los ojos de la energía ilusoria.

VERSO 12.

La presencia del Señor Supremo se puede percibir tal como se percibe el Sol: primero, como un reflejo en el agua, y, de nuevo, como un segundo reflejo en la pared de una habitación, aunque el Sol propiamente dicho está situado en el cielo.

VERSO 13.

De este modo, el alma autorrealizada se refleja primero en el ego triple, y luego en el cuerpo, los sentidos y la mente.

VERSO 14.

El devoto, aunque parezca fusionado con los cinco elementos materiales, los objetos del disfrute material, los sentidos materiales y la mente e inteligencia materiales, debe entenderse que está despierto y liberado del ego falso.

VERSO 15.

El ser viviente puede tener una sensación nítida de su existencia como observador, pero durante el estado de sueño profundo, debido a la desaparición del ego, falsamente se considera perdido, como el hombre que ha perdido su fortuna y está afligido, creyendo que es él mismo lo perdido.

VERSO 16.

Cuando el devoto, habiendo madurado en conocimiento, puede comprender su individualidad, ve claramente la situación en que se pone bajo la influencia del ego falso.

VERSO 17.

®r… Devah™ti preguntó: Mi querido brāhmaŠa, ¿deja libre alguna vez la naturaleza material al alma espiritual? Estando eternamente atraídas la una por la otra, ¿cómo es posible que se separen?

VERSO 18.

Tal como la tierra y su aroma, o el agua y su sabor, no pueden existir por separado, no es posible que la inteligencia y la conciencia existan separadamente.

VERSO 19.

Entonces, aunque el alma sea el ejecutor pasivo de todas las actividades, ¿cómo puede tener libertad mientras la naturaleza material actúe sobre ella y la tenga sujeta?

VERSO 20.

El gran temor al cautiverio, aunque se evite por medio de la especulación mental y el estudio de los principios fundamentales, puede todavía presentarse de nuevo, porque su causa no ha desaparecido.

VERSO 21.

La Suprema Personalidad de Dios dijo: Aquel que se empeñe seriamente en Mi servicio devocional, y por ello Me escuche o escuche acerca de Mí durante mucho tiempo, puede obtener la liberación. Quien ejecute de este modo sus deberes prescritos, no sufrirá reacciones, y se liberará de la contaminación de la materia.

VERSO 22.

La ejecución de este servicio devocional debe ser intensa, con conocimiento perfecto y con visión trascendental. A fin de absorberse firmemente en el ser, el devoto debe ser profundamente renunciado, y debe ocuparse en austeridades y ejecutar yoga místico.

VERSO 23.

La naturaleza material ha cubierto con su influencia a la entidad viviente, y de ese modo, es como si la entidad viviente estuviese siempre en un fuego ardiente. Pero el proceso de ocuparse seriamente en servicio devocional puede eliminar esta influencia, del mismo modo que las astillas de madera, que son la causa del fuego, son consumidas por él.

VERSO 24.

Cuando descubre la imperfección de su deseo de enseñorearse de la naturaleza material, y en consecuencia, lo abandona, la entidad viviente obtiene la independencia y se sitúa en su propia gloria.

VERSO 25.

Cuando soñamos, nuestra conciencia está prácticamente cubierta, y vemos muchas cosas poco auspiciosas, pero cuando despertamos y estamos plenamente conscientes, esas cosas desfavorables no nos pueden confundir.

VERSO 26.

La naturaleza material no puede dañar con su influencia a un alma iluminada, aunque se ocupe en actividades materiales, pues conoce la verdad del Absoluto, y su mente está fija en la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 27.

Cuando una persona se ocupa de este modo en servicio devocional y en la autorrealización durante muchísimos años y muchísimas vidas, se vuelve completamente reacia a disfrutar de cualquiera de los planetas materiales, incluyendo Brahmaloka, el planeta más elevado; su conciencia alcanza la perfección completa.

VERSOS 28 y 29.

Mi devoto se vuelve verdaderamente autorrealizado por Mi ilimitada misericordia sin causa; de este modo, cuando se libera de todas las dudas, hace constantes progresos hacia la morada que le está destinada, que se encuentra directamente bajo la protección de Mi energía espiritual de bienaventuranza sin mezcla. Ése es el objetivo final de la entidad viviente en su perfeccionamiento. Después de abandonar el cuerpo material que ahora tiene, el devoto místico va a esa morada trascendental, y nunca regresa.

VERSO 30.

Cuando los poderes místicos, que son manifestaciones de la energía externa y subproductos del yoga, dejan de atraer su atención, el yog… perfecto avanza hacia Mí sin obstrucción alguna, de modo que el poder de la muerte no puede subyugarle.

CAPÍTULO 28.

INSTRUCCIONES DEL SEÑOR KAPILA SOBRE LA EJECUCIÓN DE SERVICIO DEVOCIONAL.

VERSO 1.

La Suprema Personalidad de Dios dijo: Mi querida madre, ¡oh, hija del rey!, ahora te explicaré el sistema de yoga, que tiene por objeto la concentración de la mente. Quien practique este sistema puede llegar a un estado de dicha y avanzar progresivamente hacia el sendero de la Verdad Absoluta.

VERSO 2.

El yog… debe ejecutar sus deberes prescritos, lo mejor que pueda, y evitar los que no le correspondan. Debe estar satisfecho con las ganancias que obtenga por la gracia del Señor, y debe adorar los pies de loto de un maestro espiritual.

VERSO 3.

Debe dejar de ejecutar prácticas religiosas convencionales y sentirse atraído por las que conducen a la salvación. Debe ser muy frugal en sus comidas, y vivir siempre en un lugar apartado, a fin de poder alcanzar la perfección más elevada de la vida.

VERSO 4.

Debe practicar la no violencia y la veracidad, no debe robar, y debe estar satisfecho con poseer lo que necesite para su manutención. Debe abstenerse de vida sexual, ejecutar austeridad, ser limpio, estudiar los Vedas y adorar la forma suprema de la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 5.

Debe guardar voto de silencio, volverse constante por medio de la práctica de posturas de yoga, controlar la respiración del aire vital, retirar los sentidos de los objetos de los sentidos y, de este modo, concentrar la mente en el corazón.

VERSO 6.

Fijar el aire vital y la mente en uno de los seis círculos de la circulación del aire vital en el cuerpo, concentrando de este modo la mente en los pasatiempos trascendentales de la Suprema Personalidad de Dios, se denomina samādhi, o samādhāna, de la mente.

VERSO 7.

Siguiendo estos procesos, o cualquier otro proceso verdadero, debe controlar la mente, que está contaminada y desenfrenada y siempre se siente atraída por el disfrute material, y fijarla en pensar en la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 8.

Después de controlar la mente y las posturas de sentarse, debe extender un asiento en un lugar apartado y santificado, sentarse allí en una postura fácil, manteniendo el cuerpo derecho, y practicar el control del aliento.

VERSO 9.

El yog… debe despejar el paso del aire vital respirando de la siguiente manera: después de inhalar muy profundamente, debe retener el aliento, y, finalmente, exhalar. O, invirtiendo el proceso, puede exhalar primero, sostener el aliento fuera, y, finalmente, inhalar. Esto se hace para que la mente se estabilice y se libere de las perturbaciones externas.

VERSO 10.

Los yog…s que practican esos ejercicios respiratorios se liberan muy pronto de todas las perturbaciones mentales, tal como el oro, que poniéndolo en el fuego y aventándolo, queda libre de toda impureza.

VERSO 11.

Con la práctica del proceso de prāŠāyāma, el yog… puede eliminar la contaminación de su condición fisiológica, y concentrando la mente puede liberarse de todas las actividades pecaminosas. Para liberarse de la relación con la materia, debe refrenar los sentidos, y la meditación en la Suprema Personalidad de Dios puede liberarle de las tres modalidades del apego material.

VERSO 12.

Cuando su mente se ha purificado perfectamente mediante esta práctica, debe concentrarse en la punta de la nariz, con los ojos entreabiertos, y debe ver la forma de la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 13.

La Suprema Personalidad de Dios tiene un rostro alegre, semejante al loto, con ojos rojizos como el interior de un loto, y un cuerpo oscuro como los pétalos del loto azul. Lleva una concha, un disco y una maza en tres de Sus manos.

VERSO 14.

Una prenda brillante, amarillenta como los filamentos del loto, cubre Sus caderas. En Su pecho lleva la marca de ®r…vatsa, un bucle de cabello blanco. De Su cuello pende la brillante joya Kaustubha.

VERSO 15.

Alrededor del cuello lleva también un collar de atractivas flores silvestres, en torno a los cuales zumba un enjambre de abejas intoxicadas por su deliciosa fragancia. Una gargantilla de perlas, una corona y sendos pares de pulseras, brazaletes y ajorcas, complementan Su suntuosa ornamentación.

VERSO 16.

Él está de pie en el loto del corazón de Su devoto. Lleva un cinturón alrededor del vientre y las caderas. Su figura es sumamente encantadora, y Su aspecto sereno alegra los ojos y el alma de los devotos que Le contemplan.

VERSO 17.

El Señor es eternamente muy hermoso, y es digno de la adoración de todos los habitantes de todos los planetas. Siempre es joven y siempre está deseoso de otorgar Su bendición a Sus devotos.

VERSO 18.

Las glorias del Señor siempre son dignas de ser cantadas, pues realzan las de Sus devotos. Por lo tanto, el yog… debe meditar en la Suprema Personalidad de Dios y en Sus devotos. Debe meditar en la forma eterna del Señor hasta que su mente esté fija.

VERSO 19.

Siempre inmerso en ese servicio devocional, el yog… visualiza en su interior al Señor moviéndose, acostado, de pie, o sentado, pues los pasatiempos del Señor Supremo son siempre hermosos y atractivos.

VERSO 20.

Al fijar la mente en la forma eterna del Señor, el yog… no debe hacerse una idea de conjunto de todos Sus miembros, sino que debe fijarla en cada miembro del Señor por separado.

VERSO 21.

En primer lugar, el devoto debe concentrar la mente en los pies de loto del Señor, que están adornados con las marcas de un rayo, una aguijada, una bandera y un loto. El esplendor de Sus hermosas uñas como rubíes es como la órbita de la Luna, y despeja la densa oscuridad del corazón.

VERSO 22.

¡Cuánto más bendito se vuelve el bendito Señor ®iva por llevar sobre su cabeza las sagradas aguas del Ganges, cuya fuente es el agua que lavó los pies de loto del Señor! Los pies del Señor actúan como rayos arrojados para destrozar la montaña de pecado acumulada en la mente del devoto meditador. Por consiguiente, hay que meditar en los pies de loto del Señor durante mucho tiempo.

VERSO 23.

El yog… debe fijar en su corazón las actividades de Lakṣmī, la diosa de la fortuna, a quien todos los semidioses adoran y que es la madre de Brahmā, la persona suprema. Siempre se la puede encontrar dando masaje en las piernas y los muslos al Señor trascendental, sirviéndole de esa manera con gran esmero.

VERSO 24.

A continuación, el yog… debe fijar la mente meditando en los muslos de la Personalidad de Dios, que son el depósito de toda energía. Los muslos del Señor son de color azul blanquecino, como el brillo de la flor de linaza, y cuando el Señor viaja montado en Garuḍa, tienen un aspecto sumamente agradable. El yog… debe contemplar también Sus redondeadas caderas, ceñidas con un cinturón sobrepuesto al exquisito dhot… de seda amarilla que desciende hasta Sus tobillos.

VERSO 25.

Después, el yog… debe meditar en el ombligo del Señor, que está en el centro de Su abdomen y es como la Luna. Es el fundamento del universo entero, y de él brota el tallo de loto que contiene todos los sistemas planetarios. El loto es la residencia de Brahmā, el primer ser creado. Del mismo modo, el yog… debe concentrar la mente en las tetillas del Señor, que son como dos exquisitas esmeraldas y tienen un aspecto blanquecino debido a los rayos de los collares de perlas que, blancas como la leche, adornan Su pecho.

VERSO 26.

Después, el yog… debe meditar en el pecho de la Suprema Personalidad de Dios, que es la morada de la diosa Mahā-Lakṣmī. Para la mente, el pecho del Señor es la fuente de todo placer trascendental, y para los ojos es la satisfacción plena. Luego, el yog… debe grabar en su mente el cuello de la Personalidad de Dios, a quien adora el universo entero. El cuello del Señor sirve para realzar la belleza de la joya Kaustubha, el colgante que lleva sobre el pecho.

VERSO 27.

Seguidamente, el yog… debe meditar en los cuatro brazos del Señor, que son la fuente de todos los poderes de los semidioses que controlan las diversas funciones de la naturaleza material. Luego debe concentrarse en los brillantes adornos, pulidos por la rotación de la montaña Mandara. También debe contemplar convenientemente el disco del Señor, el cakra Sudarśana, de mil radios y deslumbrante resplandor, y la concha, que es como un cisne en Su palma semejante al loto.

VERSO 28.

El yog… debe meditar en Kaumodak…, la muy querida maza del Señor. Esta maza aplasta a los demonios, soldados siempre enemistosos, y está untada con su sangre. Debe concentrarse también en el hermoso collar de flores que el Señor lleva al cuello, siempre rodeado de abejorros que zumban con un agradable sonido, y debe meditar en la gargantilla de perlas de Su cuello, que se considera la representación de las entidades vivientes puras que están siempre ocupadas en Su servicio.

VERSO 29.

El yog… debe entonces meditar en el semblante de loto del Señor. Sintiendo compasión por las ansiedades de los devotos, Él manifiesta en el mundo Sus diversas formas. Su nariz es prominente, y Sus brillantes pendientes en forma de cocodrilo iluminan, al moverse, Sus mejillas claras como el cristal con sus destellos.

VERSO 30.

Seguidamente, el yog… medita en el hermoso rostro del Señor, adornado con rizos de cabello y decorado con ojos como el loto y saltarinas cejas. Su elegancia pondría en ridículo la de un loto rodeado de un enjambre de abejas y la de dos peces nadando juntos.

VERSO 31.

Los yog…s deben contemplar, llenos de devoción, las frecuentes miradas compasivas de los ojos del Señor, pues calman las tres espantosas clases de agonías de Sus devotos. Sus miradas, acompañadas de sonrisas amorosas, están repletas de abundante gracia.

VERSO 32.

El yog… debe meditar también en la sonrisa llena de benevolencia del Señor ®r… Hari. Para todos los que se postran ante Él, esa sonrisa seca el océano de lágrimas causadas por el intenso dolor. De la misma manera, el yog… debe meditar en las arqueadas cejas del Señor, que Su potencia interna manifiesta para hechizar al dios del sexo para bien de los sabios.

VERSO 33.

Con devoción empapada de amor y afecto, el yog… debe meditar en lo profundo de su corazón en la risa del Señor Viṣṇu. La risa de Viṣṇu es tan cautivadora que se puede meditar en ella fácilmente. Cuando el Señor Supremo ríe, se pueden ver Sus pequeños dientes, que parecen capullos de jazmín sonrosados por el esplendor de Sus labios. Una vez que consagre su mente a esto, el yog… ya no debe desear ver nada más.

VERSO 34.

Siguiendo este método, el yog… cultiva gradualmente amor puro por la Suprema Personalidad de Dios, Hari. A medida que progresa en el servicio devocional, el vello de su cuerpo se eriza, debido al excesivo júbilo, y se baña constantemente en un torrente de lágrimas provocadas por el intenso amor. De modo gradual, incluso la mente, que utilizó como medio para atraer al Señor tal como se atrae a un pez con un anzuelo, se retrae de la actividad material.

VERSO 35.

Cuando la mente, de este modo, se libera por completo de la contaminación material y se desapega de los objetivos materiales, es como la llama de una lámpara. En ese momento, está verdaderamente ajustada a la mente del Señor Supremo y se puede percibir que es una con Él, porque está libre del flujo interactivo de las cualidades materiales.

VERSO 36.

De este modo, la mente que ha llegado a la etapa trascendental más elevada se aparta de las reacciones materiales y se sitúa en su propia gloria, trascendental a todos los conceptos materiales de felicidad y aflicción. El yog… comprende entonces la verdad de su relación con la Suprema Personalidad de Dios. Descubre que el placer y el dolor, junto con sus interacciones, que él atribuía a su propio ser, en realidad se deben al ego falso, que es producto de la ignorancia.

VERSO 37.

Habiendo recuperado su verdadera identidad, el alma perfectamente iluminada no es consciente de los movimientos y actividades del cuerpo material, tal como una persona ebria no puede entender si está vestida o no.

VERSO 38.

La Suprema Personalidad de Dios se hace cargo del cuerpo y los sentidos del yog… liberado, cuyas funciones prosiguen hasta que las actividades que tenía destinadas llegan a su fin. El devoto liberado, consciente de su posición constitucional y por ello situado en samādhi, la etapa más perfecta del yoga, no acepta como suyos los subproductos del cuerpo material. De este modo, considera que sus actividades físicas son como las actividades de un cuerpo en un sueño.

VERSO 39.

Debido a un gran afecto por la familia y las riquezas, aceptamos como nuestros unos hijos y algún dinero, y debido al afecto que sentimos por el cuerpo material, creemos que es nuestro. Pero en realidad, tal como podemos entender que la familia y las riquezas son diferentes de nosotros, el alma liberada puede entender que ella y su cuerpo no son lo mismo.

VERSO 40.

El fuego ardiente es distinto de las llamas, de las chispas y del humo, aunque todos ellos están estrechamente relacionados, porque nacen de la misma leña encendida.

VERSO 41.

La Suprema Personalidad de Dios, que recibe el nombre de ParaˆBrahmā, es el observador. Él es diferente del alma j…va —la entidad viviente individual—, la cual se encuentra combinada con los sentidos, los cinco elementos y la conciencia.

VERSO 42.

Un yog… debe ver a la misma alma en todas las manifestaciones, pues todo lo que existe es manifestación de las diversas energías del Supremo. De este modo, la visión del devoto no debe hacer diferencias entre las entidades vivientes. Quien así ve, comprende al Alma Suprema.

VERSO 43.

Tal como el fuego se manifiesta en maderas de formas distintas, también el alma espiritual pura, bajo diferentes condiciones de la naturaleza material, se manifiesta en cuerpos diferentes.

VERSO 44.

De esta manera, el yog… puede alcanzar la autorrealización después de conquistar el insuperable hechizo de māyā, que se presenta a la vez como la causa y el efecto de la manifestación material y que, por ello, es muy difícil de entender.

CAPÍTULO 29.

EL SEÑOR KAPILA EXPLICA EL SERVICIO DEVOCIONAL.

VERSOS 1 y 2.

Devah™ti dijo: Mi querido Señor, has explicado ya de modo muy científico las características del espíritu y de la naturaleza material total según el sistema de filosofía sā‰khya. Ahora Te pediré que me expliques el sendero del servicio devocional, que es el fin supremo de todos los sistemas filosóficos.

VERSO 3.

Devah™ti continuó: Mi querido Señor, por favor, explica también los pormenores del ciclo continuo del nacimiento y la muerte, pues escuchando acerca de esas calamidades, tanto yo como la generalidad de la gente podremos desapegarnos de las actividades de este mundo material.

VERSO 4.

Por favor, explica también el tiempo eterno, que es una representación de Tu forma, y por cuya influencia la gente en general se ocupa en la ejecución de actividades piadosas.

VERSO 5.

Mi querido Señor, Tú eres como el Sol, pues iluminas la oscuridad de la vida condicionada de las entidades vivientes. Como tienen cerrados los ojos del conocimiento, duermen eternamente en esa oscuridad, sin Tu refugio, y por lo tanto se ocupan en las falsas acciones y reacciones de sus actividades materiales, y parecen estar muy fatigadas.

VERSO 6.

®r… Maitreya dijo: ¡Oh, el mejor entre los Kurus!, el gran sabio Kapila, sintiendo gran compasión y complacido con las palabras de Su gloriosa madre, habló de la siguiente manera.

VERSO 7.

El Señor Kapila, la Personalidad de Dios, respondió: ¡Oh, noble dama!, en función de las cualidades del ejecutor, el servicio devocional se divide en múltiples senderos.

VERSO 8.

El servicio devocional ejecutado por una persona envidiosa, orgullosa, violenta e iracunda, y que sea separatista, se considera bajo la modalidad de la oscuridad.

VERSO 9.

La adoración de Deidades en el templo llevada a cabo por un separatista, cuya motivación es el disfrute material, la fama y la opulencia, es devoción bajo la modalidad de la pasión.

VERSO 10.

La devoción del devoto que adora a la Suprema Personalidad de Dios y Le ofrece los resultados de sus actividades buscando liberarse de las embriagueces de las actividades fruitivas, está bajo la modalidad de la bondad.

VERSOS 11 y 12.

El servicio devocional sin mezcla se manifiesta cuando la mente del devoto se ve atraída tan pronto como escucha el nombre y las cualidades trascendentales de la Suprema Personalidad de Dios, que reside en el corazón de todos. Como el agua del Ganges, que de modo natural fluye hacia el mar, ese éxtasis devocional fluye hacia el Señor Supremo sin que ningún condicionamiento material lo obstaculice.

VERSO 13.

El devoto puro no acepta ninguna clase de liberación, —sālokya, sārṣṭi, sām…pya, sār™pya o ekatva—, ni siquiera si se la ofrece la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 14.

Como he explicado, alcanzando el nivel más elevado del servicio devocional es posible superar la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material y quedar situado en el mismo estado trascendental que el Señor.

VERSO 15.

El devoto debe ejecutar sus deberes prescritos, que son gloriosos, sin ganancia material alguna. Sin excesiva violencia, debe ejecutar sus actividades devocionales con regularidad.

VERSO 16.

Regularmente, el devoto debe ver Mis estatuas en el templo, tocar Mis pies de loto, y ofrecer oraciones y artículos de adoración. Debe verlo todo con espíritu de renunciación, desde el plano de la modalidad de la bondad, y ver que toda entidad viviente es espiritual.

VERSO 17.

El devoto puro debe ejecutar servicio devocional ofreciendo el máximo respeto al maestro espiritual y a los ācāryas. Debe ser compasivo con los pobres y hacer amistad con sus iguales, y en todas sus actividades debe seguir regulaciones y controlar los sentidos.

VERSO 18.

El devoto debe tratar de escuchar siempre acerca de temas espirituales, y debe emplear siempre el tiempo en cantar el santo nombre del Señor. Su comportamiento siempre debe ser franco y sencillo, y aunque no es envidioso, sino amistoso con todos, debe evitar la compañía de personas que no sean espiritualmente avanzadas.

VERSO 19.

Aquel que posee plenamente todos estos atributos trascendentales, y cuya conciencia, por lo tanto, está completamente purificada, siente una atracción inmediata por Mí con tan sólo escuchar Mi nombre o escuchar acerca de Mis cualidades trascendentales.

VERSO 20.

De la misma manera que el carro del aire transporta un aroma desde su origen y cautiva inmediatamente el sentido del olfato, aquel que se ocupa constantemente en servicio devocional, en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, puede cautivar al Alma Suprema, que está presente por igual en todas partes.

VERSO 21.

Yo, como Superalma, estoy en todas las entidades vivientes. Si alguien trata indebidamente o no tiene en cuenta a esa Superalma omnipresente, su adoración de la Deidad en el templo es una simple imitación.

VERSO 22.

Aquel que adora a la Deidad de Dios en los templos pero no sabe que el Señor Supremo, como Paramātmā, está en el corazón de todas las entidades vivientes, ciertamente está bajo el influjo de la ignorancia, y se le compara con el que ofrece oblaciones a las cenizas.

VERSO 23.

Aquel que Me ofrece respeto a Mí pero tiene envidia de los cuerpos de los demás, siendo por lo tanto un separatista, nunca tendrá la mente en paz, debido a su comportamiento enemistoso hacia las demás entidades vivientes.

VERSO 24.

Mi querida madre, aunque adore con los rituales y los utensilios adecuados, la persona que ignora que estoy presente en todas las entidades vivientes, nunca Me complace con su adoración de Mis Deidades en el templo.

VERSO 25.

Ejecutando sus deberes prescritos, el devoto debe adorar a la Deidad de la Suprema Personalidad de Dios hasta que descubra Mi presencia tanto en su propio corazón como en los corazones de las demás entidades vivientes.

VERSO 26.

Yo soy el ardiente fuego de la muerte que llena de terror a todo el que, considerando las diferencias externas, hace la menor discriminación entre su propia persona y las demás entidades vivientes.

VERSO 27.

En consecuencia, por medio de atenciones y caridad, así como por medio de tratos amistosos y con una visión ecuánime hacia todos, el devoto debe granjearse Mi favor, pues Yo resido en todas las criaturas y soy su mismo Ser.

VERSO 28.

Las entidades vivientes son superiores a los objetos inanimados, ¡oh, bendita madre!, y entre ellas son mejores las que manifiestan signos de vida. Mejores que éstas son los animales con conciencia, y mejores aún son las que tienen percepción sensorial.

VERSO 29.

Entre las entidades vivientes con percepción sensorial, las que tienen sentido del gusto son mejores que las que sólo han adquirido el sentido del tacto. Mejores que ellas son las que tienen sentido del olfato, y todavía mejores son las que poseen sentido del oído.

VERSO 30.

Mejores que las entidades vivientes que pueden percibir el sonido son las que pueden distinguir entre una forma y otra. Mejores que ellas son las que cuentan con grupos de dientes superiores e inferiores, y todavía mejores son las que tienen muchas patas. Mejores que ellas son los cuadrúpedos, y todavía mejores son los seres humanos.

VERSO 31.

Entre los seres humanos, la sociedad que se divide según las cualidades y el trabajo es la mejor, y en esa sociedad los mejores son los hombres inteligentes, a los que se designa con el nombre de brāhmaṇas. Entre los brāhmaṇas, el mejor es el que ha estudiado los Vedas, y entre los brāhmaṇas que han estudiado los Vedas, es mejor el que conoce su verdadero significado.

VERSO 32.

Mejor que el brāhmaŠa que conoce el propósito de los Vedas es el que puede disipar todas las dudas, y mejor que él es el que sigue estrictamente los principios brahmínicos. Mejor que éste es el que está liberado de la contaminación material, y aún mejor es el devoto puro, que ejecuta servicio devocional sin esperar recompensa.

VERSO 33.

De modo que, Yo no encuentro persona más grande que aquella cuyo único interés es el Mío y que, por lo tanto, se ocupa en Mi servicio y Me dedica todas sus actividades y toda su vida, es decir, todo, sin interrupción.

VERSO 34.

Ese devoto perfecto ofrece respeto a todas las entidades vivientes, pues tiene la firme convicción de que la Suprema Personalidad de Dios ha entrado en sus cuerpos como Superalma o controlador.

VERSO 35.

Mi querida madre, ¡oh, hija de Manu!, el devoto que pone en práctica de esta manera la ciencia del servicio devocional y el yoga místico, puede alcanzar la morada de la Persona Suprema, simplemente por ese servicio devocional.

VERSO 36.

Ese puruṣa a quien el alma individual debe dirigirse es la forma eterna de la Suprema Personalidad de Dios, conocida con los nombres de Brahman y Paramātmā. Él es la persona principal y es trascendental, y todas Sus actividades son espirituales.

VERSO 37.

El factor tiempo, que provoca la transformación de las manifestaciones materiales, es otro aspecto de la Suprema Personalidad de Dios. Cualquiera que no sepa que el tiempo es la propia Personalidad Suprema, sentirá temor del factor tiempo.

VERSO 38.

El Señor Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios, el disfrutador de todos los sacrificios, es el factor tiempo y el amo de todos los amos. Él entra en el corazón de todos, es el sustento de todos, y hace que todo ser sea aniquilado por otro.

VERSO 39.

Para la Suprema Personalidad de Dios no hay nadie querido, ni nadie es Su amigo o enemigo. Pero Él da inspiración a los que no Le han olvidado, y destruye a los que sí lo han hecho.

VERSO 40.

El viento sopla por temor a la Suprema Personalidad de Dios, por temor a Él luce el Sol, la lluvia cae por temor a Él, y por temor a Él irradian su brillo la multitud de astros celestiales.

VERSO 41.

Por temor a la Suprema Personalidad de Dios florecen y dan fruto los árboles, las plantas trepadoras, las hierbas y las plantas y flores de temporada, cada una en su propia estación.

VERSO 42.

Por temor a la Suprema Personalidad de Dios fluyen los ríos y el mar no se desborda. Sólo por temor a Él arde el fuego, y la Tierra, con sus montañas, no se hunde en el agua del universo.

VERSO 43.

Sometido al control de la Suprema Personalidad de Dios, el cielo permite que en el espacio exterior se sitúen todos los planetas, los cuales, a su vez, dan cabida a infinidad de entidades vivientes. Bajo Su control supremo, se expande el cuerpo universal total, con sus siete capas.

VERSO 44.

Por temor a la Suprema Personalidad de Dios, los semidioses directores que se encargan de las modalidades de la naturaleza material cumplen con las funciones de creación, mantenimiento y destrucción; en este mundo material, todo lo animado y lo inanimado está bajo su control.

VERSO 45.

El factor tiempo es eterno, no tiene principio ni fin. Es el representante de la Suprema Personalidad de Dios, el creador del mundo culpable. Él desencadena el fin del mundo fenoménico y prosigue con la función creativa, haciendo que un individuo nazca de otro; asimismo, disuelve el universo, destruyendo incluso a Yamarāja, el señor de la muerte.

CAPÍTULO 30.

EL SEÑOR KAPILA EXPLICA LAS ACTIVIDADES FRUITIVAS DESFAVORABLES.

VERSO 1.

La Personalidad de Dios dijo: Tal como una masa de nubes desconoce la poderosa influencia del viento, la persona de conciencia material desconoce la poderosa fuerza del factor tiempo que la está arrastrando.

VERSO 2.

La Suprema Personalidad de Dios, como factor tiempo, destruye todo lo que, a fuerza de trabajo y sufrimientos, produce el materialista, para obtener una supuesta felicidad. Por esa razón, el alma condicionada se lamenta.

VERSO 3.

El desorientado materialista no sabe que su propio cuerpo no es permanente, y que el atractivo del hogar, la tierra y la riqueza relacionados con ese cuerpo, también es temporal. Sólo la ignorancia le hace pensar que todo es permanente.

VERSO 4.

Sea cual sea la especie en que nazca, la entidad viviente encuentra en ella un determinado tipo de satisfacción, y nunca se opone a ser situada en semejante condición.

VERSO 5.

La entidad viviente condicionada está satisfecha en la especie de vida a que pertenece; cubierta por la influencia engañosa de la energía ilusoria, ni siquiera en el infierno se siente inclinada a desprenderse de su cuerpo, pues el disfrute infernal le proporciona placer.

VERSO 6.

Esa satisfacción con su propio nivel de vida se debe a la profunda atracción que siente por el cuerpo, el hogar, la esposa, los hijos, los animales, las riquezas y los amigos. En esa situación, el alma condicionada se considera completamente perfecta.

VERSO 7.

Aunque siempre se consume de ansiedad, ese necio sigue realizando toda clase de actos maliciosos, con esperanzas que nunca se verán satisfechas, a fin de mantener a lo que él considera su familia y su sociedad.

VERSO 8.

Le entrega el corazón y los sentidos a una mujer, que le hechiza con su engañosa māyā. Disfruta de sus abrazos y hablando con ella en lugares solitarios, y queda encantado con las dulces palabras de los hijos pequeños.

VERSO 9.

El hombre casado apegado permanece en la vida familiar, que está llena de diplomacia e intrigas. Siempre causando infelicidad, y controlado por actos de complacencia de los sentidos, trata de neutralizar las reacciones de todas sus miserias, y si tiene éxito en ese esfuerzo, se considera feliz.

VERSO 10.

Una y otra vez, consigue dinero por medios violentos, y aunque lo emplea al servicio de su familia, él mismo sólo come una pequeña porción del alimento así comprado. Por los suyos gana el dinero de esa forma irregular, y por los suyos, va al infierno.

VERSO 11.

Si las cosas no le van bien, trata de salir adelante una y otra vez, pero cuando todos sus intentos fracasan y se arruina, su excesiva codicia le lleva a aceptar dinero de otros.

VERSO 12.

De este modo, el desgraciado, incapaz de mantener a su familia, pierde toda su gallardía. Piensa siempre en su fracaso, doliéndose muy profundamente.

VERSO 13.

Viendo que ya no puede mantenerles, su esposa y el resto de la familia dejan de tratarle con el mismo respeto que antes, como los granjeros avarientos, que tratan peor a sus bueyes viejos y cansados.

VERSO 14.

Aquellos a quienes él mantuvo un día, son los que ahora le mantienen a él. A pesar de ello, el necio hombre de familia no siente aversión por la vida familiar. Deformado por la influencia de la vejez, se prepara para encontrarse definitivamente con la muerte.

VERSO 15.

De este modo, permanece en el hogar como un perrito faldero, comiendo lo que, sin la menor consideración, le dan para comer. Aquejado de muchas enfermedades, como la dispepsia y la falta de apetito, sólo toma pequeñas cantidades de alimento, y se convierte en un inválido que ya no puede trabajar en nada.

VERSO 16.

En esa condición enferma, los ojos, debido a la presión interior del aire, parecen salírsele, y tiene las glándulas congestionadas con moco. Se le hace difícil respirar, y cada vez que espira o inspira, produce un estertor en su garganta que suena como «ghura-ghura».

VERSO 17.

De ese modo, cae bajo las garras de la muerte y yace rodeado de las lamentaciones de sus amigos y parientes. Aunque quiere hablar con ellos, ya no puede, pues está bajo el control del tiempo.

VERSO 18.

Así muere, lleno de pesar y viendo el llanto de sus parientes, el hombre que, sin controlar sus sentidos, se ocupó en mantener una familia. Muere del modo más patético, con gran dolor y sin conciencia.

VERSO 19.

A la hora de la muerte, ve llegar ante él a los mensajeros del señor de la muerte, con ojos llenos de ira. Sintiendo mucho temor, evacúa el vientre y se orina.

VERSO 20.

Como a un delincuente arrestado por la policía para castigarlo, los yamad™tas arrestan a la persona que se ocupó en delictiva complacencia de los sentidos; le atan por el cuello con una fuerte cuerda y cubren su cuerpo sutil, para que pueda soportar el severo castigo.

VERSO 21.

Abrumado por la situación, tiembla en manos de los alguaciles de Yamarāja. Los perros del camino le muerden, y puede recordar las actividades pecaminosas de su vida. De esa manera, se siente terriblemente afligido.

VERSO 22.

Bajo un Sol abrasador, el reo tiene que pasar por carreteras de arena caliente bordeadas de bosques en llamas. Es incapaz de caminar, y los alguaciles le dan latigazos en la espalda; sufre la tortura del hambre y de la sed, pero, desgraciadamente, en la carretera no hay agua para beber, ni refugio, ni lugar donde descansar.

VERSO 23.

En esa carretera que lleva a la morada de Yamarāja cae agotado, y a veces pierde el conocimiento, pero le obligan a levantarse de nuevo. De esta manera, muy rápido le conducen ante Yamarāja.

VERSO 24.

Es así como tiene que recorrer noventa y nueve mil yojanas en dos o tres instantes; inmediatamente después, comienza a sufrir las torturas del castigo que le está destinado.

VERSO 25.

Le ponen entre tizones de madera ardiendo, y sus miembros se encienden en llamas. En algunos casos, le hacen comer su propia carne, o tiene que ser comido por otros.

VERSO 26.

Los perros y buitres del infierno le sacan las entrañas, pero, a pesar de ello, sigue vivo y puede verlo, y se le atormenta con serpientes, escorpiones, mosquitos y otras criaturas que le muerden.

VERSO 27.

A continuación, unos elefantes le arrancan los miembros y descuartizan su cuerpo. Es lanzado desde lo alto de las montañas, y puesto en prisión, bien sea bajo el agua o en una cueva.

VERSO 28.

Los hombres y mujeres que basaron sus vidas en la promiscuidad y la vida sexual ilícita sufren atroces penalidades en los infiernos llamados Tāmisra, Andha-tāmisra y Raurava.

VERSO 29.

El Señor Kapila continuó: Mi querida madre, a veces se dice que en este planeta pasamos por el cielo y el infierno, pues aquí también pueden verse los castigos del infierno.

VERSO 30.

Después de abandonar el cuerpo, el hombre que se mantuvo a sí mismo y a su familia mediante actividades pecaminosas, sufre una vida infernal, al igual que sus parientes.

VERSO 31.

Después de abandonar el cuerpo, va solo a las regiones más oscuras del infierno, y el dinero que adquirió por envidia a otras entidades vivientes es el precio del pasaje con que se va de este mundo.

VERSO 32.

De este modo, por disposición de la Suprema Personalidad de Dios, el que mantuvo a sus parientes tiene que pasar por situaciones infernales y sufrir por sus actividades pecaminosas, como un hombre que ha perdido su riqueza.

VERSO 33.

Por consiguiente, una persona muy ávida de mantener a su familia y parientes con métodos sucios, va sin remisión a la región más oscura del infierno, conocida con el nombre de Andha-tāmisra.

VERSO 34.

Después de pasar por todos los atroces sufrimientos del infierno, y después de pasar, una tras otra, por las formas más bajas de vida animal que anteceden al nacimiento humano, y haber purgado de esa forma sus pecados, nace de nuevo en la Tierra como ser humano.

CAPÍTULO 31.

LAS ENSEÑANZAS DEL SEÑOR KAPILA SOBRE LOS MOVIMIENTOS DE LAS ENTIDADES VIVIENTES.

VERSO 1.

La Personalidad de Dios dijo: Bajo la supervisión del Señor Supremo y conforme al resultado de su trabajo, la entidad viviente, el alma, es introducida en el seno de una mujer por medio de la partícula de semen masculino para adoptar un determinado tipo de cuerpo.

VERSO 2.

En la primera noche se mezclan el esperma y el óvulo y, a la quinta noche, la mezcla fermenta hasta ser una burbuja. A la décima noche, se desarrolla hasta tener la forma de una ciruela; después, poco a poco se convierte en una masa de carne o en un huevo, según sea el caso.

VERSO 3.

Al cabo de un mes ya está formada la cabeza, y al final del segundo mes, toman forma las manos, los pies y los demás miembros. Cumplidos los tres meses, aparecen las uñas, los dedos de las manos y los pies, el vello del cuerpo, los huesos y la piel, así como el órgano de generación y las demás aberturas del cuerpo, es decir, los ojos, las fosas nasales, los oídos, la boca y el ano.

VERSO 4.

Cuatro meses después de la fecha de concepción, aparecen los siete componentes esenciales del cuerpo, a saber, quilo, sangre, carne, grasa, hueso, médula y semen. Pasados los cinco meses se hacen sentir el hambre y la sed, y cuando cumple los seis meses, el feto, envuelto por el amnios, empieza a moverse en el lado derecho del abdomen.

VERSO 5.

El feto, nutriéndose a partir del alimento y la bebida que toma la madre, crece y permanece en esa residencia abominable de excrementos y orina, que es caldo de cultivo para todo tipo de gusanos.

VERSO 6.

Los hambrientos gusanos que también hay en el vientre de la madre, muerden una y otra vez el delicado cuerpo del niño por todas partes, y le causan un sufrimiento intolerable. En esa terrible condición, el niño pierde el conocimiento a cada instante.

VERSO 7.

Debido a los alimentos amargos, picantes, demasiado salados o demasiado agrios que come la madre, el niño sufre dolores incesantes y prácticamente intolerables.

VERSO 8.

Metido dentro del amnios y cubierto exteriormente por los intestinos, el niño permanece tendido a un lado del abdomen, con la cabeza inclinada hacia la barriga y con la espalda y el cuello curvados como un arco.

VERSO 9.

El niño permanece en esa posición, sin libertad de movimiento, como un pájaro en una jaula. Entonces, si es afortunado, puede recordar todas las desgracias de sus cien vidas anteriores, y se lamenta, completamente afligido. ¿Qué posibilidad hay, en esas circunstancias, de tener paz en la mente?

VERSO 10.

A los siete meses de su concepción, ya dotado de conciencia, el niño sufre los empujones descendentes de los aires que presionan el embrión en las semanas anteriores al parto. Ni él ni los gusanos nacidos en la suciedad de esa misma cavidad abdominal pueden mantenerse estables en un lugar.

VERSO 11.

Viviendo en esas espantosas condiciones, la entidad viviente, encerrada en siete capas de componentes materiales, ora con las manos juntas, suplicando al Señor, que es quien la ha puesto en esa condición.

VERSO 12.

El alma humana dice: Me refugio en los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, que adopta Sus diversas formas eternas y camina sobre la superficie del mundo. Me refugio en Él solamente, porque Él puede aliviarme de todo temor y porque de Él he recibido esta condición de vida, que es la que merezco por mis actividades impías.

VERSO 13.

Yo, el alma pura, estoy ahora atada por mis actividades, y por disposición de māyā, me encuentro en el vientre de mi madre. Ofrezco mis reverencias respetuosas a aquel que, aunque está también aquí, conmigo, es inmutable e impasible. Él es ilimitado, pero un corazón arrepentido puede percibirle. A Él Le ofrezco mis respetuosas reverencias.

VERSO 14.

Este cuerpo material, hecho de cinco elementos, me mantiene separada del Señor Supremo; por ello, aunque soy espiritual en esencia, no empleo mis sentidos y cualidades del modo correcto. Porque es trascendental a la naturaleza material y a las entidades vivientes, porque no tiene un cuerpo material como el mío, y por la gloria permanente de Sus cualidades espirituales, yo Le ofrezco mis reverencias a la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 15.

El alma humana continúa orando: La entidad viviente se ve expuesta a la influencia de la naturaleza material y sostiene una ardua lucha por la existencia en el sendero de la sucesión de nacimientos y muertes. Esa vida condicionada se debe a que ha olvidado su relación con la Suprema Personalidad de Dios. Así pues, sin la misericordia del Señor, ¿cómo podría ocuparse de nuevo en el servicio amoroso trascendental del Señor?

VERSO 16.

Nadie más que la Suprema Personalidad de Dios, en Su aspecto localizado de Paramātmā, la representación parcial del Señor, es quien dirige a todos los seres, animados e inanimados. Él está presente en las tres fases del tiempo: el pasado, el presente y el futuro. De este modo, el alma condicionada, bajo Su dirección, se ocupa en diversas actividades, y para liberarnos de las tres miserias de la vida condicionada, debemos entregarnos únicamente a Él.

VERSO 17.

Caída en un charco de orina, sangre y excremento dentro del abdomen de su madre, con el cuerpo abrasado por el fuego gástrico de la madre, el alma corporificada, ansiosa de salir, cuenta sus meses y ora diciendo: «¡Oh, mi Señor!, ¿cuándo se liberará esta alma desdichada de semejante confinamiento?».

VERSO 18.

Mi querido Señor, aunque sólo tengo diez meses de edad, por Tu misericordia sin causa mi conciencia está despierta. No veo manera alguna de expresar mi gratitud por esta misericordia sin causa de la Suprema Personalidad de Dios, el amigo de todas las almas caídas, excepto orar con las manos juntas.

VERSO 19.

En cuerpos de otro tipo, la entidad viviente sólo ve por instinto; su conocimiento se limita a las percepciones agradables y desagradables que experimenta en ellos. Pero yo tengo un cuerpo que me permite controlar los sentidos y entender mi destino; por eso Le ofrezco mis respetuosas reverencias a la Suprema Personalidad de Dios, quien me ha bendecido con este cuerpo y, por Su gracia, me permite verle dentro y fuera.

VERSO 20.

Por eso, Señor mío, aunque estoy viviendo en terribles condiciones, no deseo partir del abdomen de mi madre para caer de nuevo en el oscuro pozo de la vida materialista. Tu energía externa, denominada deva-māyā, captura de inmediato al niño recién nacido, y en ese mismo instante comienza la identificación falsa, que es el principio del ciclo continuo de nacimientos y muertes.

VERSO 21.

Por lo tanto, sin agitarme más y con la ayuda de mi amigo, la conciencia lúcida, voy a liberarme de la oscuridad de la nesciencia. Con tan sólo mantener en mi mente los pies de loto del Señor Viṣṇu, me salvaré de tener que entrar en el seno de otras muchas madres y sufrir nuevos nacimientos y muertes.

VERSO 22.

El Señor Kapila continuó: Con diez meses de edad, y a pesar de estar en el vientre, éstos son los deseos de la entidad viviente. Pero, mientras alaba al Señor de esta manera, el viento que favorece el parto la empuja hacia afuera con la cabeza vuelta hacia abajo para que nazca.

VERSO 23.

Repentinamente empujado hacia abajo por el viento, el niño sale con gran dificultad, cabeza abajo, sin respiración. El intenso dolor le deja sin memoria.

VERSO 24.

Bañado en sangre y excremento, el niño cae al suelo, y se mueve como una lombriz nacida en el excremento. Pierde su conocimiento superior y llora, bajo el hechizo de māyā.

VERSO 25.

Después de salir del abdomen, el niño queda al cuidado de personas que no pueden entender qué es lo que quiere, y son esas personas quienes le crían. Sin poder rechazar nada de lo que se le da, padece circunstancias indeseables.

VERSO 26.

Acostado en una cama sucia e infestada de sudor y gérmenes, el pobre niño no puede rascarse el cuerpo para aliviar la sensación de picor; ni que decir tiene que tampoco puede sentarse, ponerse en pie o tan sólo moverse.

VERSO 27.

El indefenso bebé sufre en su delicada piel las picaduras de los mosquitos, los tábanos, los chinches y otros parásitos; es como un gusano grande mordido por gusanos más pequeños. El niño, privado de su sabiduría, llora amargamente.

VERSO 28.

De esta manera, el bebé pasa su infancia sufriendo diversas aflicciones, y llega a la niñez. En esa edad sufre también, y su dolor se debe al deseo de obtener cosas que nunca puede conseguir. Debido a esa ignorancia, se irrita y se entristece.

VERSO 29.

Con el crecimiento del cuerpo, aumentan también el prestigio falso y la ira de la entidad viviente que busca acabar con su alma. Eso le lleva a ganarse la enemistad de personas que tienen sus mismos deseos de disfrute.

VERSO 30.

Llevada por esa ignorancia, la entidad viviente cree que ella es el cuerpo material, hecho de cinco elementos. Con ese error de base, toma por suyas cosas que no son permanentes, y aumenta su ignorancia en la región más oscura.

VERSO 31.

Buscando el bien del cuerpo, que es para ella una fuente constante de problemas, y que la sigue a todas partes debido a que están atados por nudos de ignorancia y actividades fruitivas, realiza muchas acciones por las que tiene que someterse al ciclo de nacimientos y muertes.

VERSO 32.

Por lo tanto, si vuelve a caminar por senderos deshonestos, influenciada por personas de inclinaciones sensuales ocupadas en la búsqueda de disfrute sexual y en la complacencia del paladar, la entidad viviente vuelve de nuevo al infierno, como antes.

VERSO 33.

Pierde toda su veracidad, limpieza, misericordia, seriedad, inteligencia espiritual, decencia, austeridad, fama, clemencia, control de la mente, control de los sentidos, fortuna y todas las demás cualidades favorables.

VERSO 34.

No hay que relacionarse con necios groseros, que carecen del conocimiento de la autorrealización y que no son más que perros bailarines en manos de una mujer.

VERSO 35.

No hay nada que provoque en el hombre una pasión y un cautiverio tan intensos como el apego a una mujer o a la compañía de hombres interesados en mujeres.

VERSO 36.

Brahmā, al ver a su propia hija, quedó confundido por sus encantos, y transformándose en venado, corrió desvergonzadamente tras ella, que había adoptado la forma de una cierva.

VERSO 37.

Con excepción del sabio NārāyaŠa, ninguna de las entidades vivientes generadas por Brahmā —a saber: hombres, semidioses y animales— es inmune a la atracción de māyā en la forma de la mujer.

VERSO 38.

Trata tan sólo de entender la poderosa fuerza de Mi māyā en la forma de la mujer: Con un simple movimiento de cejas, puede mantener bajo su dominio incluso a los más grandes conquistadores del mundo.

VERSO 39.

Aquel que aspira a alcanzar la culminación del yoga y ha comprendido su ser, habiéndome ofrecido servicio, nunca debe relacionarse con una mujer atractiva, pues en las Escrituras se declara que, para el devoto que avanza, una mujer atractiva es la puerta que conduce al infierno.

VERSO 40.

La mujer, creada por el Señor, es la representación de māyā. Quien se relacione con dicha māyā aceptando servicios, debe saber con seguridad que eso conduce a la muerte, como un pozo oculto por la hierba.

VERSO 41.

Una entidad viviente que, por haberse apegado a una mujer en su vida anterior, ha recibido un cuerpo de mujer, neciamente contempla a māyā en la forma de un hombre, su esposo, como proveedor de riqueza, hijos, casa y demás bienes materiales.

VERSO 42.

Por lo tanto, la mujer debe considerar que su esposo, su casa y sus hijos son cosas que prepara la energía externa del Señor para conducirla hacia la muerte, tal como el dulce canto del cazador es la muerte para el ciervo.

VERSO 43.

La entidad viviente materialista va errando de un planeta a otro, llevada por sus actividades fruitivas y por el cuerpo que haya adquirido. De este modo, está incesantemente enredándose en actividades fruitivas y disfrutando del resultado.

VERSO 44.

De acuerdo con sus actividades fruitivas, la entidad viviente obtiene así un cuerpo apropiado, con una mente y unos sentidos materiales. El final de la reacción de su actividad particular recibe el nombre de muerte, y el principio de un nuevo tipo de reacción recibe el nombre de nacimiento.

VERSOS 45 y 46.

Cuando, por una afección morbosa del nervio óptico, los ojos pierden la facultad de ver el color o la forma, el sentido de la vista queda insensible, y la entidad viviente, que es el observador tanto de los ojos como de la vista, pierde la facultad de ver. De la misma manera, la muerte consiste en que el cuerpo físico, en el cual tiene lugar la percepción de los objetos, queda incapacitado para percibir. El nacimiento consiste en comenzar a ver el cuerpo físico como si fuera nuestro propio ser.

VERSO 47.

Por lo tanto, no debemos contemplar la muerte con horror, ni recurrir a la definición de que el cuerpo es el alma, ni dar vía libre a un disfrute exagerado de las necesidades físicas de la vida. Comprendiendo la verdadera naturaleza de la entidad viviente, debemos marchar por el mundo libres de apegos y firmes en nuestro propósito.

VERSO 48.

Dotados de visión correcta y fortalecidos con el servicio devocional y con una actitud pesimista al respecto de la identidad material, debemos relegar el cuerpo a este mundo ilusorio por medio de la razón. De este modo, podremos ser indiferentes al mundo material.

CAPÍTULO 32.

EL ENREDO EN ACTIVIDADES FRUITIVAS.

VERSO 1.

La Personalidad de Dios dijo: La persona cuya vida gira alrededor de la familia, obtiene beneficios materiales mediante la ejecución de rituales religiosos, y con ello, satisface sus deseos de desarrollo económico y complacencia de los sentidos. Actúa una y otra vez de la misma manera.

VERSO 2.

Esas personas nunca tienen acceso al servicio devocional, pues están demasiado apegadas a la complacencia de los sentidos. Por esa razón, a pesar de que ejecutan diversas clases de sacrificios y hacen grandes votos para satisfacer a los semidioses y a los antepasados, no tienen interés en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, el servicio devocional.

VERSO 3.

Esas personas materialistas, atraídas por la complacencia de los sentidos y consagradas a los antepasados y a los semidioses, pueden elevarse a la Luna, donde beben un extracto de la planta soma. Ellos regresarán de nuevo a este planeta.

VERSO 4.

Todos los planetas de las personas materialistas, incluidos los planetas celestiales, como por ejemplo la Luna, se destruyen cuando la Suprema Personalidad de Dios, Hari, Se retira a Su cama de serpientes, que se conoce con el nombre de Ananta Śeṣa.

VERSO 5.

Los que son inteligentes y tienen la conciencia purificada están completamente satisfechos en el estado de conciencia de Kṛṣṇa. Liberados de las modalidades de la naturaleza material, no actúan en busca de complacencia de los sentidos; por el contrario, como ejecutan los deberes propios de su ocupación, su comportamiento es el que cabe esperar de todo ser humano.

VERSO 6.

Ejecutando los deberes propios de su ocupación con desapego y sin sentido de propiedad ni egoísmo falso, la persona se sitúa en su posición constitucional merced a la purificación completa de la conciencia. Esta ejecución de deberes en apariencia materiales, le permite entrar fácilmente en el reino de Dios.

VERSO 7.

Siguiendo el sendero de la iluminación, esas personas liberadas se dirigen hacia la Personalidad de Dios, que es completo y es el propietario de los mundos materiales y espirituales, y la causa suprema de su manifestación y disolución.

VERSO 8.

Los adoradores de la expansión HiraŠyagarbha de la Personalidad de Dios permanecen en el mundo material hasta que se cumplen dos parārdhas, cuando muere también el Señor Brahmā.

VERSO 9.

Después de experimentar el tiempo habitable de las tres modalidades de la naturaleza material —cuya medida son dos parārdhas—, el Señor Brahmā clausura el universo material, que está cubierto con capas de tierra, agua, aire, fuego, éter, mente, ego, etc., y va de regreso a Dios.

VERSO 10.

Los yog…s que se desapegan del mundo material mediante la práctica de ejercicios respiratorios y el control de la mente, llegan al planeta de Brahmā, que está extraordinariamente lejos. Al abandonar el cuerpo, entran en el cuerpo del Señor Brahmā, y por eso cuando Brahmā se libera y va a la Suprema Personalidad de Dios, que es el Brahman Supremo, esos yog…s también pueden entrar en el reino de Dios.

VERSO 11.

Así pues, Mi querida madre, valiéndote del servicio devocional, refúgiate directamente en la Suprema Personalidad de Dios, que está en el corazón de todos.

VERSOS 12, 13, 14 y 15.

Mi querida madre, puede que alguien adore a la Suprema Personalidad de Dios con especiales intereses egoístas, pero incluso semidioses como el Señor Brahmā, grandes sabios como Sanat-kumāra, y grandes munis como Mar…ci, tienen que regresar al mundo material en el momento de la creación. Al comenzar la interacción de las tres modalidades de la naturaleza material, tanto Brahmā, que es el creador de esta manifestación cósmica y está lleno de conocimiento védico, como los grandes sabios, que son los autores del sendero espiritual y del sistema de yoga, vuelven a caer bajo la influencia del factor tiempo. Por medio de sus actividades no fruitivas, se liberan, y alcanzan la primera encarnación del puruṣa, pero en el momento de la creación, regresan con la misma forma y las mismas posiciones que tenían antes.

VERSO 16.

Las personas demasiado adictas al mundo material ejecutan sus deberes prescritos con mucho esmero y gran fe. Diariamente ejecutan todos esos deberes con apego al resultado fruitivo.

VERSO 17.

Bajo el impulso de la modalidad de la pasión, esas personas están llenas de ansiedades, y siempre aspiran a la complacencia de sus descontrolados sentidos. Adoran a los antepasados, y se afanan día y noche en mejorar la situación económica de su vida familiar, social o nacional.

VERSO 18.

Como están interesadas en los tres procesos de elevación, se dice que esas personas son trai-vargika. Sienten aversión por la Suprema Personalidad, que puede liberar al alma condicionada. No les interesan los pasatiempos de la Suprema Personalidad de Dios, que merecen ser escuchados atentamente porque tratan de Sus proezas trascendentales.

VERSO 19.

Esas personas son condenadas por la orden suprema del Señor. Puesto que sienten aversión por el néctar de las actividades de la Suprema Personalidad de Dios, se les compara con los cerdos, que comen excremento. Dejan de escuchar las actividades trascendentales del Señor y se dedican a escuchar las abominables actividades de personas materialistas.

VERSO 20.

A esas personas materialistas se les permite ir al planeta Pitṛloka siguiendo el curso meridional del Sol, pero después vuelven de nuevo a este planeta y nacen en sus propias familias, comenzando de nuevo con las mismas actividades fruitivas desde que nacen hasta el final de sus vidas.

VERSO 21.

Cuando se agotan los resultados de sus actividades piadosas, por disposiciones superiores tienen que caer y regresar a este planeta, como ocurre a veces con personas que alcanzan una posición elevada y, repentinamente, caen.

VERSO 22.

Por eso, Mi querida madre, te aconsejo que te refugies en la Suprema Personalidad de Dios, pues Sus pies de loto son dignos de adoración. Acepta esto con toda tu devoción y todo tu amor, pues con ello podrás establecerte en el servicio devocional trascendental.

VERSO 23.

Al ocuparse en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa y desempeñar servicio devocional a Kṛṣṇa se hace posible el progreso en el conocimiento y el desapego, así como también en la autorrealización.

VERSO 24.

En las actividades sensoriales, el devoto elevado tiene la mente equilibrada, y trasciende lo agradable y lo desagradable.

VERSO 25.

Debido a su inteligencia trascendental, el devoto puro goza de una visión equilibrada, y se ve a sí mismo libre de la contaminación de la materia. No considera que nada sea superior o inferior, y siente que se ha elevado al plano trascendental de ser cualitativamente igual a la Persona Suprema.

VERSO 26.

Sólo la Suprema Personalidad de Dios es conocimiento trascendental completo, pero según distintos procesos de comprensión, Se presenta de diversas maneras, ya sea como Brahman impersonal, como Paramātmā, como Suprema Personalidad de Dios o como puruṣa-avatāra.

VERSO 27.

El nivel más alto de comprensión que comparten todos los yog…s es el desapego completo de la materia, que puede alcanzarse con distintos tipos de yoga.

VERSO 28.

Las personas con aversión a la Realidad Trascendental aprecian de maneras distintas la Suprema Verdad Absoluta por medio de la percepción especulativa de los sentidos; debido a esa errónea especulación, todo les parece relativo.

VERSO 29.

A partir de la energía total, el mahat-tattva, Yo he manifestado el ego falso, las tres modalidades de la naturaleza material, los cinco elementos materiales, la conciencia individual, los once sentidos y el cuerpo material. De manera similar, todo el universo ha venido de la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 30.

Este conocimiento perfecto puede obtenerlo la persona que ya está ocupada en servicio devocional con fe, estabilidad y desapego completo, siempre absorta en pensar en el Supremo. Esa persona no está en contacto con la materia.

VERSO 31.

Mi querida y respetuosa madre, te he explicado ya el sendero de la comprensión de la Verdad Absoluta, por el cual se puede llegar a entender la auténtica verdad de la materia y el espíritu, y de la relación entre ambos.

VERSO 32.

La investigación filosófica culmina en la comprensión de la Suprema Personalidad de Dios. Quien obtiene esa comprensión alcanza, una vez libre de las modalidades materiales de la naturaleza, la etapa de servicio devocional. Bien sea directamente con el servicio devocional, o por medio de la investigación filosófica, el destino que se busca es el mismo: la Suprema Personalidad de Dios.

VERSO 33.

Los distintos sentidos reciben distintas impresiones de un mismo objeto, al tener éste distintas cualidades. Del mismo modo, la Suprema Personalidad de Dios es uno, pero a la luz de distintos mandamientos de las Escrituras, parece distinto.

VERSOS 34, 35 y 36.

Mediante la ejecución de actividades fruitivas y sacrificios, la distribución de caridad, la realización de austeridades, el estudio de diversas Escrituras, la tarea de investigación filosófica, el control de la mente, el dominio de los sentidos, la adopción de la orden de vida de renuncia, y la realización de los deberes prescritos de la propia orden social; por llevar a cabo las distintas partes de la práctica del yoga, por desempeñar servicio devocional y mostrar el proceso del servicio devocional, que contiene a la vez las características del apego y de desapego; entendiendo la ciencia de la autorrealización y cultivando un fuerte sentido de desapego, aquel que es experto en entender los diversos procesos de autorrealización comprende a la Suprema Personalidad de Dios del modo en que Él está representado tanto en el mundo material como en el mundo trascendental.

VERSO 37.

Mi querida madre, te he explicado el proceso del servicio devocional y su identidad en cuatro divisiones sociales. Te he explicado también cómo el tiempo eterno acosa a las entidades vivientes, aunque ellas no pueden percibirlo.

VERSO 38.

Hay diversas clases de existencia material para la entidad viviente, según la actividad que realice bajo el influjo de la ignorancia o el olvido de su verdadera identidad. Mi querida madre, quien caiga en ese olvido, será incapaz de entender dónde van a terminar sus movimientos.

VERSO 39.

El Señor Kapila continuó: Estas enseñanzas no son para los envidiosos, los agnósticos ni las personas de malos hábitos. Ni son para los hipócritas ni las personas orgullosas de sus posesiones materiales.

VERSO 40.

Tampoco deben impartirse a las personas demasiado codiciosas y demasiado apegadas a la vida familiar, ni a los no devotos que tienen envidia de los devotos y de la Personalidad de Dios.

VERSO 41.

Esta enseñanza debe impartirse al devoto fiel que es respetuoso con el maestro espiritual, que está libre de envidia, que es amistoso con todo género de entidades vivientes, y que tiene un ferviente deseo de ofrecer servicio con fe y sinceridad.

VERSO 42.

Esta enseñanza debe impartirla el maestro espiritual a personas que hayan aceptado a la Suprema Personalidad de Dios como lo más querido, que no tengan envidia de nadie, que sean perfectamente limpias, y que hayan cultivado desapego por lo que está fuera de los límites del proceso de conciencia de Kṛṣṇa.

VERSO 43.

Todo aquel que medite una vez en Mí con fe y afecto, que escuche y cante acerca de Mí, tiene asegurado el regreso al hogar, de vuelta a Dios.

CAPÍTULO 33.

ACTIVIDADES DE KAPILA.

VERSO 1.

®r… Maitreya dijo: De esta manera, Devah™ti, la madre del Señor Kapila y esposa de Kardama Muni, se liberó por completo de la ignorancia al respecto del servicio devocional y del conocimiento trascendental. Ofreció sus reverencias al Señor, el autor de los principios básicos del sistema de filosofía sā‰khya, que es la base para la liberación, y Le satisfizo recitando las siguientes oraciones.

VERSO 2.

Devah™ti dijo: Se dice que Brahmā es innaciente porque nace de la flor de loto que brota de Tu abdomen mientras estás acostado en el océano del fondo del universo. Pero incluso Brahmā lo único que hizo fue meditar en Ti, pues Tu cuerpo es la fuente de ilimitados universos.

VERSO 3.

Mi querido Señor, aunque Tú personalmente no tienes nada que hacer, has repartido Tus energías en las interacciones de las modalidades materiales de la naturaleza, y ésa es la razón de que se produzcan la creación, el mantenimiento y la disolución de la manifestación cósmica. Mi querido Señor, lo que Tú determinas se cumple sin depender de nada externo a Ti; Tú eres la Suprema Personalidad de Dios para todas las entidades vivientes. Tú has creado para ellas la manifestación material, y aunque eres uno, Tus distintas energías pueden actuar de múltiples maneras. Todo esto nos resulta inconcebible.

VERSO 4.

Eres la Suprema Personalidad de Dios, y has nacido de mi abdomen. ¡Oh, mi Señor!, ¿cómo puede hacer esto el Uno Supremo, aquel en cuyo vientre está situada toda la manifestación cósmica? La respuesta es que sí puede, pues al final del milenio Te acuestas en la hoja de un árbol de los banianos y, como un bebé, Te chupas el dedo gordo de Tu pie de loto.

VERSO 5.

Mi querido Señor, Tú has adoptado ese cuerpo para disminuir las actividades pecaminosas de los caídos y enriquecer su conocimiento de la devoción y la liberación. Como esos pecadores dependen de Tu guía, por Tu propia voluntad adoptas encarnaciones, como la del jabalí y otras. De la misma manera, ahora has hecho Tu advenimiento para distribuir conocimiento trascendental entre los que dependen de Ti.

VERSO 6.

No diré nada del avance espiritual de quienes ven directamente a la Persona Suprema, pero incluso una persona nacida en una familia de comedores de perros adquiere inmediatamente las aptitudes necesarias para ejecutar sacrificios védicos si, aunque sea una sola vez, pronuncia el santo nombre de la Suprema Personalidad de Dios, canta acerca de Él, escucha Sus pasatiempos, Le ofrece reverencias o simplemente Le recuerda.

VERSO 7.

¡Oh, qué gloriosos son aquellos cuyas lenguas cantan Tu santo nombre! Incluso si han nacido en familias de comedores de perros, esas personas son dignas de adoración. Las personas que cantan el santo nombre de Tu Señoría deben de haber ejecutado toda clase de austeridades y sacrificios de fuego, y deben de haber obtenido toda la buena educación de los āryas. Para estar cantando el santo nombre de Tu Señoría, deben de haberse bañado en lugares sagrados de peregrinaje, haber estudiado los Vedas y haber cumplido todos los requisitos necesarios.

VERSO 8.

Yo, mi Señor, creo que Tú eres el propio Señor Viṣṇu con el nombre de Kapila, y que eres la Suprema Personalidad de Dios, el Brahman Supremo. Los santos y los sabios, liberados de todas las perturbaciones de la mente y los sentidos, meditan en Ti, pues sólo por Tu misericordia puede alguien liberarse de las garras de las tres modalidades de la naturaleza material. Cuando llega la disolución, los Vedas se sostienen solamente en Ti.

VERSO 9.

Entonces, la Suprema Personalidad de Dios Kapila, satisfecho con las palabras de Su madre, por quien sentía mucho afecto, le respondió con gravedad.

VERSO 10.

La Personalidad de Dios dijo: Mi querida madre, el sendero de autorrealización que acabo de enseñarte es muy fácil. Es un sistema que puedes llevar a cabo sin dificultad, y siguiéndolo te liberarás muy pronto, incluso estando todavía en tu cuerpo actual.

VERSO 11.

Mi querida madre, ciertamente, los que son verdaderos trascendentalistas siguen Mis instrucciones, tal como te las he dado a ti. Puedes tener la seguridad de que si recorres este sendero de autorrealización perfectamente, te liberarás de la temible contaminación de la materia, y finalmente llegarás a Mí. Madre, sin duda, las personas que no conocen a fondo este método de servicio devocional, no pueden salir del ciclo de nacimientos y muertes.

VERSO 12.

®r… Maitreya dijo: La Suprema Personalidad de Dios Kapila, después de instruir a Su querida madre, le pidió permiso y abandonó Su hogar, pues había cumplido ya Su misión.

VERSO 13.

Siguiendo las enseñanzas de su hijo, Devah™ti comenzó también a practicar bhakti-yoga en aquel mismo āśrama. Practicó samādhi en la casa de Kardama Muni, que, debido a los adornos de flores, aparecía tan hermosa que era considerada la corona de flores del río Sarasvat….

VERSO 14.

Empezó a bañarse tres veces al día, y de este modo, su ondulado cabello negro se fue volviendo gris. Poco a poco, debido a la austeridad, su cuerpo adelgazó; se vestía con ropa vieja.

VERSO 15.

El hogar y el ajuar doméstico de Kardama, que era uno de los prajāpatis, mostraban tanto bienestar, gracias a sus poderes místicos de austeridad y yoga, que a veces su opulencia era objeto de la envidia de los que viajan con aviones por el espacio exterior.

VERSO 16.

A continuación se describe la opulencia de la casa de Kardama Muni. Los colchones y la ropa de cama eran tan blancos como la espuma de la leche, las sillas y los asientos eran de marfil y estaban cubiertos por telas con encajes y filigranas de oro, y los sofás eran de oro y tenían almohadones muy suaves.

VERSO 17.

Las paredes de la casa estaban hechas de mármol de la mejor calidad, decoradas con joyas valiosas. No se necesitaba iluminación, pues la casa se iluminaba con los rayos de esas joyas. Todas las mujeres de la casa iban profusamente adornadas con joyería.

VERSO 18.

El complejo del edificio principal estaba rodeado de hermosos jardines, con flores dulces y fragantes y muchos árboles que producían fruta fresca y eran altos y bonitos. Los pájaros que cantaban en los árboles, cuyas voces cantarinas, unidas al sonido zumbador de las abejas, creaban una atmósfera lo más agradable posible, hacían muy atractivos los jardines.

VERSO 19.

Cuando Devah™ti entraba en aquel primoroso jardín para bañarse en el estanque lleno de flores de loto, los gandharvas, acompañantes de los habitantes del cielo, cantaban alabando la gloriosa vida familiar de Kardama. Su gran esposo, Kardama, la protegió por completo en toda ocasión.

VERSO 20.

Aunque su posición era única desde todos los puntos de vista, la santa Devah™ti, a pesar de todas sus posesiones, que eran la envidia incluso de las damas de los planetas celestiales, abandonó todas aquellas comodidades. La única pena que sentía era estar separada de su gran hijo.

VERSO 21.

El esposo de Devah™ti ya había abandonado el hogar y aceptado la orden de vida de renuncia, y ahora Kapila, su único hijo, partió del hogar. Aunque ella conocía todas las verdades de la vida y la muerte, y aunque su corazón estaba limpio de toda suciedad, al perder a su hijo se sintió muy apenada, como una vaca que sufre con la muerte de su ternero.

VERSO 22.

¡Oh, Vidura! Meditando siempre en su hijo, la Suprema Personalidad de Dios Kapiladeva, muy pronto se desapegó de su hermoso hogar.

VERSO 23.

A continuación, habiendo escuchado con un deseo intenso y con todo detalle la explicación de su hijo, Kapiladeva, la Personalidad de Dios de eterna sonrisa, Devah™ti empezó a meditar constantemente en la forma Viṣṇu del Señor Supremo.

VERSOS 24 y 25.

De este modo, se ocupó con seriedad en servicio devocional. Como su renunciación era intensa, solamente aceptaba lo que era imprescindible para el cuerpo. Por haber comprendido la Verdad Absoluta, alcanzó una posición de conocimiento; su corazón se purificó; estaba completamente absorta en meditar en la Suprema Personalidad de Dios, y todos los recelos debidos a las modalidades de la naturaleza material desaparecieron.

VERSO 26.

Cuando su mente se ocupó por completo en el Señor Supremo, ella comprendió el conocimiento del Brahman impersonal. Como alma que ha comprendido el Brahman, estaba libre de las designaciones del concepto materialista de la vida. De esta manera, todos los sufrimientos materiales desaparecieron, y alcanzó la bienaventuranza trascendental.

VERSO 27.

Situada en trance eterno, y libre de la ilusión que impulsan las tres modalidades de la naturaleza material, ella olvidó su cuerpo material, tal como se olvidadan los cuerpos que se tienen en sueños.

VERSO 28.

Las doncellas espirituales creadas por su esposo Kardama cuidaban de su cuerpo, y como entonces su mente no sufría de ansiedad, su cuerpo no adelgazó. Tenía el aspecto del fuego rodeado por el humo.

VERSO 29.

Como estaba siempre absorta en pensar en la Suprema Personalidad de Dios, no se daba cuenta de que a veces llevaba el cabello suelto o no iba correctamente vestida.

VERSO 30.

Mi querido Vidura, Devah™ti, siguiendo los principios que Kapila le enseñó, pronto se liberó del cautiverio material, y alcanzó sin dificultad a la Suprema Personalidad de Dios, en la forma de Superalma.

VERSO 31.

El palacio en que Devah™ti logró la perfección, mi querido Vidura, se considera un lugar sumamente sagrado. Es conocido en los tres mundos con el nombre de Siddhapada.

VERSO 32.

Querido Vidura, los elementos materiales de su cuerpo se hicieron agua y ahora forman la corriente de un río, el más sagrado de todos los ríos. Cualquiera que se baña en él obtiene también la perfección, y por esa causa, todas las personas que desean la perfección van allí a bañarse.

VERSO 33.

Mi querido Vidura, el gran sabio Kapila, la Personalidad de Dios, dejó la ermita de Su padre, habiendo recibido el permiso de Su madre, y Se fue en dirección nordeste.

VERSO 34.

Mientras iba hacia el norte, los habitantes del cielo conocidos como cāraŠas y gandharvas, además de los munis y de las doncellas de los planetas celestiales, Le oraron y Le ofrecieron todo respeto. El océano Le ofreció oblaciones y un lugar de residencia.

VERSO 35.

Kapila Muni permanece todavía allí en trance para la liberación de las almas condicionadas de los tres mundos, y recibe la adoración de todos los ācāryas, los grandes maestros del sistema de filosofía sā‰khya.

VERSO 36.

Mi querido hijo, puesto que me has preguntado, te he respondido. ¡Oh, tú, que eres intachable!, las descripciones de Kapiladeva, de Su madre y de Sus actividades son los más puros de todos los discursos puros.

VERSO 37.

El relato de las relaciones entre Kapiladeva y Su madre es muy confidencial, y cualquiera que escucha o lee esta narración se vuelve devoto de la Suprema Personalidad de Dios, a quien transporta Garuda, y, a continuación, entra en la morada del Señor Supremo para ocuparse en el amoroso servicio trascendental al Señor.

FIN DEL TERCER CANTO.

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